{"id":121429,"date":"2024-10-30T12:26:31","date_gmt":"2024-10-30T16:26:31","guid":{"rendered":"https:\/\/interamerica.org\/?p=121429"},"modified":"2024-10-31T15:23:58","modified_gmt":"2024-10-31T19:23:58","slug":"sincronizacion-impecable","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/interamerica.org\/es\/2024\/10\/sincronizacion-impecable\/","title":{"rendered":"Sincronizaci\u00f3n impecable"},"content":{"rendered":"<p class=\"c-post-header__subtitle\"><em>Cuando nos rendimos a \u00e9l, Dios hace el resto.<\/em><\/p>\n<p>30 de octubre de 2024 | Silver Spring, Maryland, Estados Unidos | Howard Williams &#8211; Adventist Review<\/p>\n<p>Ocurri\u00f3 una tarde en el oto\u00f1o de 1974. Mi padre invit\u00f3 a mi joven esposa a venir a su casa para conocer a una familia que estaba involucrada en la obra misionera en Colombia. Colombia. Yo deseaba ser un misionero, as\u00ed que aceptamos la invitaci\u00f3n. Para hacer breve esta larga historia, aproximadamente un mes y medio despu\u00e9s de lo anterior, nos encontr\u00e1bamos ya en Colombia trabajando como voluntarios por ese invierno.<\/p>\n<p>Siguiendo las instrucciones recibidas, no llevamos con nosotros mucho dinero en efectivo; m\u00e1s bien, les pedimos a mis padres que nos enviaran un cheque cada dos meses, el cual pod\u00edamos hacer efectivo en la oficina de la asociaci\u00f3n en Bogot\u00e1. El primer cheque lleg\u00f3 cuando ya est\u00e1bamos bajos de fondos financieros, as\u00ed que tuvimos qu\u00e9 hacer el largo viaje a la ciudad capital, llegando ah\u00ed ya con solamente unos cuantos pesos. Anteriormente, al abrir el sobre con el cheque, lo hab\u00eda colocado en el bolsillo de mi camisa mientras le\u00eda la carta adjunta. Al siguiente d\u00eda, cuando le pregunt\u00e9 a mi esposa en d\u00f3nde estaba mi camisa, me dijo que la hab\u00eda lavado en el r\u00edo y que estaba colgada, sec\u00e1ndose en el tendedero de la ropa. Cuando le presentamos al cajero el cheque, lo mir\u00f3 y nos inform\u00f3 entonces que el banco no iba a aceptar ese cheque, por el da\u00f1o que hab\u00eda recibido un d\u00edgito. A nosotros nos parec\u00eda que estaba bien; pero no pudimos convencer al cajero de lo contrario.<\/p>\n<p><strong>Total sumisi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Salimos del edificio y nos sentamos en los escalones de la oficina de la asociaci\u00f3n para procesar el apuro en que nos encontr\u00e1bamos. Y ah\u00ed est\u00e1bamos; dos j\u00f3venes rurales en una ciudad de m\u00e1s de tres millones de personas. No conoc\u00edamos a nadie. Ni siquiera ten\u00edamos dinero para comprar la cena de esa noche. Mientras luch\u00e1bamos en nuestra mente con la seriedad de nuestra situaci\u00f3n, mi esposa comenz\u00f3 a llorar y, cuando un caballero bien vestido pas\u00f3 a nuestro lado, estoy seguro de que mi rostro tambi\u00e9n se ve\u00eda muy desconsolado. Al ascender el \u00faltimo escal\u00f3n, el caballero se volvi\u00f3 y nos pregunt\u00f3: \u201c\u00bfest\u00e1n bien, chicos? Y entonces le contamos nuestra historia envuelta en algunas l\u00e1grimas. \u201c\u00a1No se preocupen!\u201d, nos contest\u00f3. Denme unos cinco minutos y los llevar\u00e9 a mi casa. Pueden quedarse ah\u00ed hasta que les llegue m\u00e1s dinero, De paso, soy Henry Niemann, el presidente de la asociaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Nos llev\u00f3 a su casa, nos trat\u00f3 como a sus propios hijos, nos prest\u00f3 alg\u00fan dinero para desplazarnos por la ciudad y hasta nos invit\u00f3 a acompa\u00f1arlo en algunos viajes para ver el campo.<\/p>\n<p>Esta experiencia fue todo un punto de inflexi\u00f3n en nuestras j\u00f3venes vidas. Hasta ese momento, Dios era \u00fanicamente te\u00f3rico. Ahora su cuidado hacia nosotros se volvi\u00f3 real. Dios hab\u00eda atendido inmediatamente la mayor necesidad que jam\u00e1s hab\u00edamos experimentado. Cuando regresamos a casa, lo hicimos solamente un breve tiempo antes de que nos involucr\u00e1ramos en un grupo familiar de estudio de la Biblia. En la primera noche aprendimos que la primera raz\u00f3n por la que hab\u00edamos batallado tanto en nuestra jornada con Dios, era porque nunca hab\u00edamos sometido totalmente nuestras vidas a su direcci\u00f3n y gu\u00eda. Esa misma noche, en casa y de rodillas, hice justamente eso.<\/p>\n<p>Pasaron unos cuantos meses y supe a trav\u00e9s del pastor Niemann, que estaba haciendo planes de iniciar una academia de internado agr\u00edcola en donde estudiantes pobres pod\u00edan asistir y trabajar para cubrir los gastos de su colegiatura. El lugar en donde el pastor deseaba adquirir el terreno era casi selva virgen y hab\u00eda que desbrozar todo el sitio a fin de que se pudiera sembrar en \u00e9l. Se preguntaba si nosotros estar\u00edamos interesados en ayudar en ese proyecto, siendo que yo ten\u00eda un trasfondo de operador de equipo de explotaci\u00f3n forestal. Si acept\u00e1bamos, \u00e9l ver\u00eda que se tramitaran para nosotros las visas requeridas.<\/p>\n<p>\u00a1Estaba muy emocionado! No hay muchas oportunidades para que personas con esta experiencia vayan al campo misionero. Al considerar el plan, se me ocurri\u00f3 que ellos iban a necesitar un buen buld\u00f3cer para hacer todo ese desbrozamiento. El negocio de explotaci\u00f3n forestal de nuestra familia pose\u00eda tres de estas m\u00e1quinas. Con todo entusiasmo abord\u00e9 a los otros socios con la pregunta: \u201c\u00bfConsiderar\u00edan ellos donar una buld\u00f3cer a la asociaci\u00f3n en Colombia? Yo no estaba proponiendo la m\u00e1s nueva, sino la siguiente de la m\u00e1s nueva. Me qued\u00e9 sorprendido cuando ellos insistieron en que, si le iban a dar a Dios una de estas m\u00e1quinas, ten\u00eda que ser la mejor de ellas. Todos estuvieron de acuerdo. Inmediatamente le escrib\u00ed una carta al pastor para darle la noticia.<\/p>\n<p><strong>El plan de Dios<\/strong><\/p>\n<p>Unas dos semanas m\u00e1s adelante, la junta directiva de la asociaci\u00f3n se reuni\u00f3 y, uno de los puntos de agenda de ese d\u00eda era si se deb\u00eda proceder o no proceder con el plan de la escuela agr\u00edcola. No todos los miembros de la junta estaban de acuerdo con el plan y la discusi\u00f3n se prolong\u00f3 hasta la hora del almuerzo. \u201cCaballeros\u201d, dijo el pastor Niemann. \u201cDejemos la discusi\u00f3n hasta despu\u00e9s del almuerzo. Vayan a casa, oren por este asunto y despu\u00e9s del almuerzo tomaremos el voto final\u201d.<\/p>\n<p>Cuando el pastor Niemann pas\u00f3 por el vest\u00edbulo de la oficina de la asociaci\u00f3n despu\u00e9s del almuerzo, la recepcionista le llam\u00f3 para decirle que hab\u00eda recibido una carta procedente de los Estados Unidos. Al entrar en su oficina, abri\u00f3 la carta que yo le hab\u00eda enviado y la ley\u00f3. Cuando se reanud\u00f3 la sesi\u00f3n de la junta directiva, el pastor Niemann ten\u00eda algo qu\u00e9 decirles. \u201cHermanos\u201d, les dijo. \u201cTengo una carta que deseo leerles. Despu\u00e9s de leerla para ustedes, tomaremos el voto. Despu\u00e9s de esas palabras, les ley\u00f3 la carta. Todo qued\u00f3 en silencio por algunos minutos. Luego solicit\u00f3 el voto. Fue un un\u00e1nime S\u00cd.<\/p>\n<p>No pudieron nunca conseguir visas para m\u00ed y mi esposa; pero la escuela se construy\u00f3 sin nosotros. Y en lo que se refiere a la donaci\u00f3n del buld\u00f3cer, nunca se pudo encontrar una forma de hacerlo llegar ah\u00ed. El punto es que Dios no necesitaba nuestro buld\u00f3cer ni a nosotros. Todo lo que necesitaba era que yo les escribiera una carta ofreci\u00e9ndoles donar un buld\u00f3cer. Eso fue lo que Dios eligi\u00f3 usar para convencer a la junta de seguir adelante con el plan. Un plan que, debo a\u00f1adir, era su plan.<\/p>\n<p>He reflexionado con frecuencia en Ia amplitud de la log\u00edstica que Dios utiliz\u00f3 a fin de que llegara esa carta a donde \u00e9l necesitaba que llegara estuviera en el preciso momento que \u00e9l necesitaba que estuviera ah\u00ed.<\/p>\n<p>Dios envi\u00f3 una pareja desde Florida a Arcata, California, para encontrarse, a dos horas de camino en las colinas, con una familia que sab\u00eda que mi padre ten\u00eda una aserradora port\u00e1til; ah\u00ed se encontraron conmigo y mi esposa y nos convencieron de ir a Colombia con ellos. Dios permiti\u00f3 entonces que nuestro cheque se da\u00f1ara, dej\u00e1ndonos destituidos en los escalones de la oficina de la asociaci\u00f3n en Bogot\u00e1, justamente a tiempo de que pudi\u00e9ramos encontrarnos con el pastor Niemann. Luego, ya de regreso en los Estados Unidos y habiendo aprendido a someter nuestra vida totalmente a \u00e9l, Dios nos impresion\u00f3 a donar el buld\u00f3cer y a escribir esa carta al pastor Niemann. Y entonces Dios se asegur\u00f3 de que la carta llegara a la hora del almuerzo en el d\u00eda espec\u00edfico en que la reuni\u00f3n de la junta estaba decidiendo el destino de esa propuesta academia. \u00a1La sincronizaci\u00f3n de Dios es impecable!<\/p>\n<p>Amigos, \u00a1servimos a un Dios asombroso! Para aquellos que est\u00e1n genuinamente sometidos a \u00e9l, este tipo de experiencias se vuelven muy comunes, \u00a1pero nunca pierden su elemento de asombro!<\/p>\n<div class=\"c-content-single__author\">\n<div class=\"c-content-single__author-wrap\">\n<div class=\"c-content-single__bio\">\n<p class=\"c-content-single__description\">Howard Williams, un misionero y pastor jubilado que prest\u00f3 sus servicios en Bolivia, las Filipinas, Alaska e Idaho, vive actualmente en la regi\u00f3n central de Oreg\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>Traducci\u00f3n \u2013 Gloria A. Castrej\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando nos rendimos a \u00e9l, Dios hace el resto. 30 de octubre de 2024 | Silver Spring, Maryland, Estados Unidos | Howard Williams &#8211; Adventist Review Ocurri\u00f3 una tarde en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":121422,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[14,15],"tags":[],"class_list":["post-121429","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-de-la-iglesia-mundial","category-rss-espanol"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Sincronizaci\u00f3n impecable - Iglesia Adventista del S\u00e9ptimo D\u00eda - Divisi\u00f3n Interamericana<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/interamerica.org\/es\/2024\/10\/sincronizacion-impecable\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Sincronizaci\u00f3n impecable - 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