{"id":142431,"date":"2026-04-29T15:50:26","date_gmt":"2026-04-29T19:50:26","guid":{"rendered":"https:\/\/interamerica.org\/?p=142431"},"modified":"2026-04-29T23:28:54","modified_gmt":"2026-04-30T03:28:54","slug":"el-engano-silencioso-del-orgullo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/interamerica.org\/es\/2026\/04\/el-engano-silencioso-del-orgullo\/","title":{"rendered":"El enga\u00f1o silencioso del orgullo"},"content":{"rendered":"<p class=\"c-post-header__subtitle\"><em>Identidad, motivaci\u00f3n y la sutil erosi\u00f3n del valor dado por Dios.<\/em><\/p>\n<p>29 de abril de 2026 | Silver Spring, Maryland, Estados Unidos | Jeremy Hall para Adventist Review<\/p>\n<p><strong>El orgullo y la cuesti\u00f3n del valor<\/strong><\/p>\n<p>El orgullo puede ser un enemigo disfrazado. Con frecuencia se nos acerca sigilosamente en formas que tal vez no podamos reconocer en forma tangible.<\/p>\n<p>Una declaraci\u00f3n en la lecci\u00f3n de esta semana me llam\u00f3 la atenci\u00f3n en forma particular: \u201cEl orgullo surge del deseo de mostrar que nuestra vida tiene valor\u201d. Como administrador educacional y terapeuta cl\u00ednico; esta declaraci\u00f3n me pareci\u00f3 tanto fascinadora como preocupante. Si deseo <em>mostrar<\/em> que mi vida tiene valor, \u00bfno estoy ya con ello comenzando desde una situaci\u00f3n de d\u00e9ficit? Si me siento compelido a probar mi valor, debo operar bajo la asunci\u00f3n de que intr\u00ednsecamente, no existe.<\/p>\n<p>Las Escrituras presentan un punto de partida muy diferente:<br \/>\n\u201cT\u00fa creaste mis entra\u00f1as;<br \/>\nme formaste en el vientre de mi madre\u2026<br \/>\n\u00a1Te alabo porque soy una creaci\u00f3n admirable!\u201d<\/p>\n<p>Si Dios nos entreteji\u00f3 en el vientre antes de que fu\u00e9ramos capaces de lograr el \u00e9xito o el fracaso, nuestro valor fue establecido antes de que pudi\u00e9ramos haber hecho lo correcto o lo incorrecto. Sin embargo, el pecado nos separa de Dios y nubla nuestra habilidad para entender el valor que \u00e9l estableci\u00f3 cuando nos cre\u00f3. Ad\u00e1n y Eva pecaron y entonces se escondieron. Pero Dios los busc\u00f3. \u00bfPor qu\u00e9?, Porque \u00e9l ten\u00eda y todav\u00eda tiene una soluci\u00f3n para el pecado y valora profundamente al pecador. Si no hubi\u00e9ramos sido de valor despu\u00e9s de que pecamos, entonces, \u00bfpor qu\u00e9 Dios habr\u00eda de haber salido en la b\u00fasqueda de Ad\u00e1n y Eva con el remedio a sus errores? \u00c9l todav\u00eda persiste en su b\u00fasqueda.<\/p>\n<p>\u201cPorque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se hab\u00eda perdido\u201d (Lucas 19:10).<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 tiene que ver esto con el orgullo? Analicemos esto en forma m\u00e1s profunda.<\/p>\n<p><strong>Culpa, devaluaci\u00f3n propia y falsa humildad<\/strong><\/p>\n<p>He hablado con muchas personas que se sienten agobiadas por la culpa de errores pasados y por percepciones profundamente internalizadas de \u201cser menos que\u201d. Con el tiempo, esto puede evolucionar en autocastigo y desprecio de s\u00ed mismo en forma cr\u00f3nica. Estas personas mantienen expectativas bajas en cuanto a s\u00ed mismas y algunas veces aceptan normas no saludables en sus amistades o matrimonios, porque piensan que no merecen algo mejor. Algunas veces caen dentro del patr\u00f3n de hacer buenas obras porque perciben que tales buenas obras de alguna manera les devuelve su valor como personas. Algunas veces nos enorgullecemos de la \u201crecuperaci\u00f3n\u201d de nuestro valor desde un estado de desprestigio y, nuestra experiencia cristiana llega a parecerse a un intercambio de negocios. Peor a\u00fan, nos sentimos mejor al escuchar acerca de los infortunios y errores de los dem\u00e1s, porque estamos luchando por un orgulloso an\u00e1lisis comparativo que nos haga sentir de alguna manera mejores porque, \u201cpor lo menos, no hemos hecho algo tan malo como lo ha hecho nuestro pr\u00f3jimo\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, las Escrituras dicen claramente que no hay nada que podamos hacer para \u201crecobrar\u201d nuestra persona, excepto confesar, arrepentirnos y aceptar la justicia de Cristo. La \u00fanica manera de escapar a la condenaci\u00f3n es si estamos en Cristo.<\/p>\n<p>\u201cPor lo tanto, ya no hay ninguna condenaci\u00f3n para los que est\u00e1n en Cristo Jes\u00fas\u201d (Rom. 8:1).<\/p>\n<p>Nuestro valor, nuestra existencia misma, no puede incrementarse por medio de un buen comportamiento, o disminuirse por un fracaso. Nuestro valor es intr\u00ednseco porque somos seres creados por la mano de Dios. Nada que hagamos puede a\u00f1adir a ello y nada que hagamos puede disminuirlo o anularlo. El esfuerzo lleno de orgullo no es entonces evidencia de fortaleza, sino una silenciosa contradicci\u00f3n del valor que Dios ya nos ha asignado.<\/p>\n<p><strong>Motivaci\u00f3n, logro y la trampa del reconocimiento <\/strong><\/p>\n<p>Cuando tratamos de definirnos a trav\u00e9s de logros o reconocimiento, caemos en lo que podr\u00eda llamarse la <em>trampa del logro<\/em>; en otras palabras, valorar lo que el \u00e9xito hace por nosotros en vez de lo que Dios intenta hacer a trav\u00e9s de nosotros. Esto es ultimadamente una cuesti\u00f3n acerca de <em>motivaci\u00f3n<\/em>: por qu\u00e9 hacemos lo que hacemos, decimos lo que decimos, o buscamos lo que buscamos.<\/p>\n<p>La cultura occidental refuerza esta trampa con un lenguaje que alienta el orgullo en la propia persona: <em>\u201cSi\u00e9ntete orgulloso de lo que haces\u201d. <\/em> o <em>\u201cDebes sentirte orgulloso de ti mismo\u201d. <\/em> Aunque la intenci\u00f3n sea animar a la persona, tales palabras pueden ir ligando lentamente nuestra identidad a la alabanza. Con el tiempo, el reconocimiento nos vivifica, mientras que su ausencia nos socava.<\/p>\n<p>Las Escrituras ofrecen una indicaci\u00f3n correctiva:<br \/>\n\u201cHagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Se\u00f1or y no como para nadie en este mundo\u201d (Col. 3:23).<\/p>\n<p>Cuando el reconocimiento se convierte en la motivaci\u00f3n, es seguido inevitablemente de la comparaci\u00f3n; y la comparaci\u00f3n produce quietamente insatisfacci\u00f3n, celos y orgullo herido.<\/p>\n<p>Escuch\u00e9 recientemente una entrevista en la que un actor famoso hablaba con un reportero. El actor manifest\u00f3 que el 99.9 por ciento del tiempo, el ser famoso y reconocido era bueno. Se sent\u00eda bien al escuchar a las personas decir que lo amaban, lo reconoc\u00edan y hablaban con bondad acerca de \u00e9l. En una ocasi\u00f3n, contrat\u00f3 un maquillador para que lo hiciera parecer como que no era \u00e9l. Pas\u00f3 todo un d\u00eda caminando a trav\u00e9s de un famoso mercado de Los \u00c1ngeles y nadie lo reconoci\u00f3 en todo ese tiempo. Dijo que no le agrad\u00f3 esa experiencia y que prefer\u00eda ser famoso y reconocible. Esencialmente, su identidad estaba correlacionada con una evaluaci\u00f3n externa en vez de una interna.<\/p>\n<p>Como pueblo de Dios debemos estar conscientes de qu\u00e9 es lo que est\u00e1 moldeando nuestra motivaci\u00f3n. \u00bfHacemos buenas obras porque estamos en busca del reconocimiento de los dem\u00e1s, particularmente de aquellos dentro de nuestra comunidad de fe, o estamos haciendo buenas obras cono consecuencia natural de una genuina relaci\u00f3n con Jes\u00fas? Cuando la motivaci\u00f3n est\u00e1 fincada en el lugar incorrecto, el peligro es la trampa absolutamente consumidora del an\u00e1lisis comparativo. Comenzamos a pasar mucho tiempo comparando nuestros logros y sus reconocimientos y galardones acompa\u00f1antes, con aquellos de quienes nos rodean.<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s siniestro a\u00fan, comenzamos a sentirnos celosos del estatus o posiciones de otros y, como Lucifer, nos volvemos insatisfechos. Comenzamos a hacernos preguntas tales como \u201c\u00bfpor qu\u00e9 esa persona fue elegida para esa posici\u00f3n?\u201d, o \u201ccreo que yo estaba igualmente bien calificado\u201d. Tal vez alg\u00fan amigo nos dice que se sorprendi\u00f3 de que no obtuvi\u00e9ramos esa posici\u00f3n. O bien, podemos sentirnos heridos en nuestro orgullo porque no fuimos invitados a una reuni\u00f3n confidencial de planificaci\u00f3n de alto nivel, cuando otros a quienes percibimos como \u201cmenos calificados\u201d s\u00ed lo fueron. Por el contrario, si somos elegidos o se nos pide que prestemos nuestros servicios en una junta especial, podr\u00edamos experimentar un nivel peligroso de orgullo en nuestra percibida importancia o sabidur\u00eda, creyendo que somos procurados por lo que podemos brindar, en vez de por lo que Dios intenta hacer a trav\u00e9s de nosotros en ese papel a desempe\u00f1ar.<\/p>\n<p><strong>Por qu\u00e9 el orgullo es tan peligroso espiritualmente<\/strong><\/p>\n<p>At mitad del desarrollo de la lecci\u00f3n del mi\u00e9rcoles, nos encontramos con una de las declaraciones m\u00e1s aleccionadoras e inspiradoras de la semana. Elena G. White se\u00f1ala:<\/p>\n<p>\u201cNo hay nada que ofenda tanto a Dios, o que sea tan peligroso para el alma humana, como el orgullo y la suficiencia propia\u201d.<a id=\"_ednref1\" href=\"https:\/\/adventistreview.org\/theology\/teachings\/sabbath-school-teachings\/the-quiet-deception-of-pride\/#_edn1\"><sup>[*]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>No creo que Dios odie m\u00e1s este pecado porque sea el m\u00e1s grande asalto contra su personalidad, o simplemente porque este fue el pecado que hizo que Lucifer fuera arrojado del cielo. Creo que Dios lo odia m\u00e1s porque lleva consigo el enorme riesgo de la p\u00e9rdida eterna de sus hijos. \u00bfPor qu\u00e9?, porque el orgullo constituye una falsa visi\u00f3n, un tipo de realidad virtual en 8K que nos ciega de tal manera que no percibimos la imagen aut\u00e9ntica de qui\u00e9nes somos y el reconocimiento claro de qui\u00e9n es Dios. Es el defecto fatal y pienso que se encuentra en la ra\u00edz de cada pecado. Es una extensi\u00f3n excesiva de la identidad y con frecuencia el riesgo es invisible, mientras que las consecuencias son amargas.<\/p>\n<p>Estoy agradecido de que este trimestre haya subrayado este t\u00f3pico tan importante. Que podamos pasar tiempo con Dios cada d\u00eda, de manera que nuestra comprensi\u00f3n de qui\u00e9nes somos nunca sea menos de lo que \u00e9l desea y, ciertamente, nunca m\u00e1s de aquello de lo que fuimos creados para ser.<\/p>\n<p>\u201cDios se opone a los orgullosos, pero da gracia a los humildes\u201d (Santiago 4:6).<\/p>\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\" \/>\n<p><a id=\"_edn1\" href=\"https:\/\/adventistreview.org\/theology\/teachings\/sabbath-school-teachings\/the-quiet-deception-of-pride\/#_ednref1\"><sup>[*]<\/sup><\/a> Elena G. White, <em>Palabras de vida del gran Maestro, <\/em>(Washington, D.C.: Review and Herald Pub. Assn., 1900, 1941), p. 122 (Ref. en ingl\u00e9s).<\/p>\n<p><strong>Jeremy Hall<\/strong> es el director del Departamento de Educaci\u00f3n de la Asociaci\u00f3n de Michigan. Ha prestado servicios en varias posiciones dentro de la educaci\u00f3n adventista durante los pasados 25 a\u00f1os, incluyendo la de decano de j\u00f3venes, capell\u00e1n de instituci\u00f3n educativa y maestro de religi\u00f3n, as\u00ed como director y superintendente de escuelas. Posee tambi\u00e9n licencia como sic\u00f3logo con nivel de maestr\u00eda.<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n &#8211; Gloria A. Castrej\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Identidad, motivaci\u00f3n y la sutil erosi\u00f3n del valor dado por Dios. 29 de abril de 2026 | Silver Spring, Maryland, Estados Unidos | Jeremy Hall para Adventist Review El orgullo&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":142433,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[14,15],"tags":[],"class_list":["post-142431","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-de-la-iglesia-mundial","category-rss-espanol"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.3 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>El enga\u00f1o silencioso del orgullo - Iglesia Adventista del S\u00e9ptimo D\u00eda - Divisi\u00f3n Interamericana<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/interamerica.org\/es\/2026\/04\/el-engano-silencioso-del-orgullo\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El enga\u00f1o silencioso del orgullo - 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