Los líderes de la iglesia expresan sus condolencias tras los fatales disturbios en prisiones y ataques coordinados que provocan un estado de emergencia nacional.

19 de enero de 2026 | Ciudad de Guatemala, Guatemala | Libna Stevens, Noticias de la División Interamericana

La Iglesia Adventista del Séptimo Día de Guatemala expresó sus más sinceras condolencias y pidió la paz tras los informes de incidentes violentos dentro de una prisión guatemalteca y ataques coordinados a comisarías de policía que han dejado varios muertos y han llevado a que el gobierno declare el estado de emergencia a nivel nacional, según medios nacionales.

En respuesta, el gobierno suspendió ciertas garantías constitucionales y promulgó medidas de emergencia para restablecer el orden y proteger al público. Escuelas de todo el país cerraron durante la semana.

En un comunicado público publicado en Facebook el 18 de enero, la Iglesia Adventista del Séptimo Día expresó solidaridad con las familias de las víctimas e instó a la nación para que busque la paz y la unidad en medio de la creciente incertidumbre.

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La iglesia responde con condolencias y apoyo

“Lamentamos profundamente la pérdida de vidas valiosas y extendemos nuestras más sinceras condolencias y solidaridad a todas las familias que hoy enfrentan el dolor de la pérdida de sus seres queridos”, dijo el pastor Gustavo Menéndez, director de comunicación de la Unión Guatemalteca. “Oramos para que Dios sea su refugio y fortaleza en estos momentos de gran dolor”.

El presidente de la Unión Guatemalteca, el pastor Guenther García, también instó a los miembros de iglesia para que se mantengan espiritualmente arraigados y continúen con sus responsabilidades diarias con confianza en el cuidado de Dios.

“Queremos llamar a todos para que permanezcan en paz y en comunión con el Señor”, dijo García. “En momentos de incertidumbre y miedo, confiamos en el poder del Espíritu Santo y continuamos con nuestras tareas diarias, sabiendo que Dios vela por nosotros en los momentos difíciles. Dios está entre nosotros, y debemos aferrarnos a él para encontrar paz y calma en medio del caos”.

Estado de emergencia resulta en restricciones temporales

Menéndez explicó que el estado de emergencia permite que las fuerzas de seguridad lleven a cabo allanamientos sin órdenes judiciales previas, restringe las reuniones públicas y suspende ciertas garantías civiles en un esfuerzo por estabilizar la situación.

“Debido a los ataques coordinados a comisarías de la policía en la capital y la toma de prisiones, las garantías constitucionales han sido suspendidas”, dijo Menéndez. “Esta es una situación excepcional en la que ciertos derechos se limitan temporalmente para proteger la seguridad de la población”.

Añadió que, aunque las iglesias continúan reuniéndose en pequeños entornos congregacionales, las reuniones públicas y religiosas a gran escala han sido suspendidas en cumplimiento con las directrices gubernamentales, principalmente en la capital del país.

Un llamado a la paz y al apoyo comunitario

Los líderes de la iglesia animaron a miembros y ciudadanos para que mantuvieran la calma, siguieran las directrices de seguridad e intensificaran sus oraciones por la paz y la protección en todo el país.

“Hacemos un llamado a los miembros de nuestra iglesia y a todos los ciudadanos para que sean agentes de la paz y dejen que el amor y la compasión prevalezcan sobre la violencia”, dijo Menéndez. “Nuestra nación necesita sanación, y creemos que la oración y la solidaridad son esenciales en este momento”.

La Iglesia Adventista del Séptimo Día reafirmó su esperanza en la promesa de restauración de Dios y animó a las comunidades para que apoyen a los afectados mientras el país navega la situación actual.

En Guatemala, más de 200 mil adventistas del séptimo día se reúnen en 1423 iglesias y congregaciones organizadas en ocho asociaciones y misiones. La iglesia también opera 27 escuelas primarias y secundarias y una emisora de radio a nivel nacional.

Gustavo Menéndez colaboró con este informe.

Traducción de Marcos Paseggi