Los líderes de la iglesia se inclinan en oración al inicio de un culto de adoración de Año Nuevo en la sede de la División Interamericana el 6 de enero de 2026, mientras que líderes y personal se reúnen para buscar la conducción de Dios para este año. [Fotografía: Libna Stevens/DIA]

Administradores y personal de la iglesia se reúnen en Miami para reflexionar sobre la conducción de Dios, recordar las pérdidas y anticipar un año centrado en la misión.

6 de enero de 2026 | Miami, Florida, Estados Unidos | Noticias de la División Interamericana

Los líderes y el personal adventista del séptimo día en la sede de la División Interamericana en Miami, Florida, comenzaron el 2026 con oración, adoración y testimonios personales este 6 de enero, reflexionando sobre la providencia de Dios durante una temporada marcada tanto por la gratitud como por las pérdidas en todo el territorio en 2025. Más de 45 administradores y empleados se reunieron para dar gracias, compartir reflexiones y alinear su trabajo con la misión de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.

El presidente de la División Interamericana, el pastor Abner De los Santos, reflexionó sobre varios trágicos acontecimientos que afectaron profundamente a la familia de la iglesia en las últimas semanas, incluyendo el fallecimiento repentino de un conocido pastor en México, la muerte de un hijo de 21 años de un pastor en El Salvador y la pérdida de Sabine Honoré, obrera de la Asociación Publicadora Interamericana, líder de ministerios infantiles y miembro fiel de una iglesia adventista local en Miami.

El pastor Abner De los Santos, presidente de la División Interamericana, reflexiona durante momentos de culto, en momentos en que los líderes y el personal de la iglesia comenzaron el año con oración en la sede del territorio en Miami el 6 de enero de 2026. [Fotografía: Libna Stevens/DIA]

“Momentos como esos nos afectan profundamente”, dijo De los Santos, señalando que ni siquiera los creyentes son inmunes al duelo. Sin embargo, enfatizó que cada situación revelaba testimonios poderosos de fe y gratitud en medio del dolor.

Añadió que la esperanza cristiana de la resurrección y el pronto regreso de Cristo ofrecen la seguridad de que las pérdidas no marcan el final.

Avanzar con propósito

Sobre la base de Filipenses 3:13-16, el pastor De los Santos desafió a los empleados y líderes de la iglesia para que comiencen el año con un énfasis renovado, instándoles a dejar atrás el pasado y avanzar con madurez espiritual. Subrayó la esperanza adventista y el urgente llamado a vivir la misión de la iglesia con propósito.

“La vida cristiana trata de avanzar: avanzar en Cristo, avanzar hacia la bendita esperanza”, dijo. “No permitan que los fracasos o éxitos pasados controlen su futuro. Lo mejor para cada uno de nosotros aún está por venir”.

Magda Salinas, asistente profesional en las oficinas de la División Interamericana, comparte un testimonio durante el culto del 6 de enero de 2026, destacando la providencia de Dios para restaurar la salud de su madre. [Fotografía: Abel Márquez/DIA]

Advirtió contra quedar anclado ya sea en el arrepentimiento o en la complacencia, recordando a los oyentes que la gracia de Dios libera a los creyentes tanto de la culpa como del orgullo.

La carrera que tenemos por delante

Para ilustrar la perseverancia, De Los Santos compartió una historia personal de 2022, cuando corrió una media maratón junto a su hijo. A pesar del dolor físico y el agotamiento cerca del final de la carrera, dijo que el ánimo de otro corredor le ayudó a mantener la vista fija en la meta.

“Esa experiencia me recordó la travesía cristiana”, dijo. “Debemos mantener la vista en la meta. Por muy difícil que se vuelva el camino, seguimos adelante”.

Comparó la línea de meta con la esperanza última de la iglesia: el regreso de Cristo. “Ese es nuestro objetivo”, dijo. “Y los que han descansado despertarán como si hubieran dormido brevemente, para encontrarse con el Señor”.

José Ronero, director de infraestructura y ciberseguridad de la División Interamericana, reflexiona sobre la sanación y la gracia de Dios durante un momento de reflexión el 6 de enero de 2026. [Fotografía: Libna Stevens/DIA]

Confianza en la conducción divina

El pastor De los Santos subrayó la esperanza adventista y el llamado urgente a vivir la misión de la iglesia con propósito.

De cara al futuro, expresó confianza en la conducción divina para la División Interamericana, especialmente en el plan estratégico aprobado hace poco. El pastor De los Santos dijo que le ha animado ver que las uniones de todo el territorio han adoptado esa visión.

“Estoy convencido de que Dios ha puesto las circunstancias no solo para aprobar este plan, sino para impulsarlo”, dijo. “Dios aún tiene cosas mayores por delante”.

Subrayó que cada individuo, ya sea que sirva en administración, finanzas, tecnología, comunicaciones o liderazgo de los departamentos, desempeña un papel vital en el cumplimiento de la misión de la iglesia.

Roberto Brown, tesorero adjunto, toca el saxofón durante un segmento musical del culto religioso el 6 de enero de 2026. [Fotografía: Libna Stevens/DIA]

“Todo lo que hacéis, por pequeño que parezca, tiene un impacto en la misión”, expresó.

Vivamos juntos la misión

El pastor De Los Santos cerró con un llamado a la unidad, la disciplina espiritual y una vida centrada en la misión en 2026. Animó a los trabajadores de la iglesia a que permanezcan firmes en las Escrituras, fieles en la oración y unidos en el servicio.

“Es hora de vivir la misión”, expresó. “No solo para hablar de ello, sino para vivir para el Dueño de la misión”.

Mientras la División Interamericana avanza hacia un nuevo año, el pastor De los Santos recordó a los líderes y el personal que la esperanza sigue siendo certera, el propósito sigue claro y Dios continúa guiando a su pueblo —paso a paso— hacia la meta.

El personal de la División Interamericana se une en oración durante los momentos finales del culto especial del 6 de enero de 2026. [Fotografía: Libna Stevens/DIA]

“Avancemos con fe”, dijo, “confiando en que Dios cumplirá sus propósitos”.

Durante la reunión, los líderes de la iglesia se unieron en oración y alabanza por la iglesia y sus miembros en toda la División Interamericana, recordando también en oración a las familias de los obreros y exempleados que han fallecido en los últimos tiempos.

En los próximos días, los administradores y líderes de departamento de la División Interamericana revisarán estrategias e iniciativas mientras planifican un año y quinquenio centrados en la misión.

La División Interamericana supervisa el trabajo de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en México, Centroamérica, el Caribe y las Antillas Francesas, así como también en Colombia y Venezuela. Por medio de sus organizaciones, la División Interamericana apoya a miles de iglesias, cientos de escuelas, universidades, hospitales y clínicas en todo el territorio.

Para saber más sobre la iglesia en la División Interamericana, ingrese a interamerica.org

Traducción de Marcos Paseggi