‘Este proyecto tiene que ver tanto con dignidad humana como con nutrición’, dice la encargada del proyecto Soup-y-RaiL.
Desde el 5 de octubre, el vagón de ferrocarril ‘Soup-y-RaiL’ extenderá su servicio en Biel/Bienne, Suiza, para incluir ahora los domingos. La iniciativa ofrece un cálido espacio en donde se les brinda sencillos alimentos nutritivos a personas sin hogar, personas solitarias y en desventaja. La adición de este día tiene el propósito de ayudar a atender tanto el aislamiento social, como la inseguridad alimentaria en la ciudad. .
El proyecto “Soup-y-RaiL” en Biel/Bienne opera en colaboración con la asociación local rueAcoeur y con el apoyo de ADRA Suiza. Cada domingo, ADRA Suiza asigna un equipo voluntario para atender el servicio del vagón.
Además de proveer comidas calientes, los voluntaries ofrecen conversación y contacto social a las personas que acuden al vagón.
“Las personas que reciben una comida en el vagón de ferrocarril aprecian no solamente el alimento, sino y, sobre todo, la compañía y las conversaciones”, dijo la encargada del proyecto, Sabrina Hang. “Este proyecto es tanto acerca de dignidad humana como de nutrición”.
Este vagón de tren, pintado de vivos colores, operaba previamente en Bulle, pero tuvo que trasladarse debido a trabajos de renovación en la estación de ferrocarril ese lugar. Los líderes del proyecto comenzaron a buscar un contexto social similar en donde pudiera continuar esta iniciativa.
En Biel/Bienne, el copresidente de rueAcoeur y el trabajador social Kurt Zaugg jugaron un papel clave en la obtención de un nuevo lugar y en la coordinación de cambio. Se trabajó con ADRA Suiza y otros socios en la organización del traslado y en la reiniciación del proyecto.
El traslado del pesado vagón de ferrocarril desde Bulle a Biel/Bienne requirió una compleja operación nocturna en enero de 2024. La transferencia se llevó a cabo utilizando un vehículo especial de transporte.
«Tuvimos que esperar hasta que el último tren de Täuffelen-Ins Railway hubiera pasado”, recuerda Kurt Zaugg. Los servicios de seguridad y la policía acompañaron la maniobra para asegurar una tranquila ejecución. De acuerdo con su testimonio, los costos de organización y transporte fueron completamente dispensados. “Fue un regalo para nosotros”, explicó. Fue visto como una poderosa señal de apoyo en favor de cruciales iniciativas de beneficencia social.
La expansión de “Soup-y-RaiL” a los domingos, apoyada por los equipos de voluntaries de ADRA Suiza, significa que hay ayuda disponible en un día que puede ser particularmente solitario para muchas personas que viven al margen.
Los socios del proyecto enfatizan el hecho de que se necesitan tanto el apoyo continuo de la comunidad como los recursos, a fin de asegurar la viabilidad a largo plazo de ese servicio y alcanzar con ello a más personas necesitadas. Para los organizadores, la obra en ese vagón de ferrocarril es una expresión práctica de responsabilidad compartida en relación con los residentes vulnerables en Biel/Bienne.
El artículo original lo publicó la División Intereuropea en su sitio de noticias.
Traducción – Gloria A. Castrejón