
Los participantes escuchan palabras de bienvenida en el día inaugural de la Conferencia 2026 de la Asociación Adventista de Alimentos Saludables en Punta Cana, República Dominicana, el 9 de febrero. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review]
En el día inaugural de la conferencia mundial, los líderes de la iglesia llaman a reenfocarse en la misión.
18 de febrero de 2026 | Punta Cana, República Dominicana | Marcos Paseggi, Adventist Review
Un grupo selecto de 88 ejecutivos adventistas del séptimo día en el área de alimentos saludables, algunos de sus cónyuges y líderes regionales de la iglesia se reunieron del 9 al 13 de febrero en Punta Cana, República Dominicana, para la Conferencia 2026 de la Asociación Adventista de Alimentos Saludables (AHFA). El evento, celebrado bajo el lema “Misión: Innovación para compartir” y que incluyó expertos en producción, ventas y marketing de más de una docena de países, buscó reafirmar la misión de las fábricas de alimentos saludables, analizar experiencias, tendencias y desafíos, y evaluar mejores formas de colaborar en un frente más unificado entre los diversos continentes.
La conferencia de 2026 fue organizada por la Compañía Interamericana de Alimentos Saludables (IAHFC), que coordina las fábricas de alimentos saludables en todo el territorio de la División Interamericana. Su director, José Flores Laguna, celebró las nuevas incorporaciones a la asociación, lo que incluyó la presencia de Hany Yacoub, gerente general de la Fundación Adventista de Salud y Educación, con sede en Egipto. También dio la bienvenida a representantes de Superbom de Brasil, que han regresado tras una pausa.

José Flores Laguna, gerente de la Compañía Interamericana de Alimentos Saludables, da la bienvenida a los participantes a la conferencia 2026. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review]
Una misión para todos
De los Santos pronunció palabras iniciales, subrayando que el desempeño de las fábricas de alimentos saludables que son propiedad de la Iglesia Adventista no está desvinculado de la misión de la iglesia. “En la Iglesia Adventista del Séptimo Día hay misión para todos. Es lo que da sentido a cada iglesia, institución y sede regional”, afirmó. “Por ello, sin misión, las empresas adventistas de alimentos no tienen razón para existir […]. Y todos estamos llamados a servir a la misión más amplia de restaurar la humanidad a la imagen de Dios”.

Hany Yacoub, gerente general de la Fundación Adventista de Salud y Educación, con sede en Egipto, asistió a la conferencia por primera vez. [Foto: Marcos Paseggi, Adventist Review]
Un espacio único y sagrado
Según De los Santos, los líderes adventistas que trabajan en el sector alimentario están en “un espacio único y sagrado”. Añadió: “El trabajo de ustedes se lleva a cabo en la intersección entre la fe y la vida, combinando creencias con práctica, mensaje con métodos. Las fábricas, oficinas, almacenes y laboratorios no están fuera del campo misionero. Son un campo misionero”.

Un grupo selecto de 88 ejecutivos adventistas del área de alimentos saludables, algunos de sus cónyuges y líderes de la iglesia regional siguen las sesiones en Punta Cana, República Dominicana, el 9 de febrero. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review]
En ese sentido, la misión no se lleva a cabo solo desde el púlpito o en iniciativas de evangelización, enfatizó De los Santos. “La misión se lleva a cabo por medio del liderazgo ético y las decisiones basadas en la compasión. Se desarrolla con excelencia, servicio y responsabilidad en nuestros esfuerzos diarios. La forma en que una empresa lleva a cabo sus actividades afecta no solo a la empresa, sino también a la comunidad. Y cuando nuestro trabajo diario refleja el carácter de Cristo, la misión ya está en marcha”.

“Dios nos ha puesto a cada uno de nosotros para que seamos una luz. Y nuestro lugar de trabajo es nuestro faro”, dijo Abner De los Santos, presidente de la División Interamericana, en sus palabras de apertura el 9 de febrero. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review]
De los Santos también subrayó que hoy “el mundo está observando cómo lideramos, cómo tratamos a las personas y cómo balanceamos el éxito con la responsabilidad. En tiempos de crisis, crisis alimentarias e incertidumbre, nuestra identidad adventista nos llama a ser más que simples líderes inteligentes: nos llama a ser testigos fieles”.
En ese contexto tan difícil, vivir la misión significa no aislar la fe de nuestro entorno, dijo De los Santos. Y luego preguntó: “¿Ensalzamos nuestros valores en cada reunión, en nuestros reglamentos y desarrollo de productos? ¿En nuestras asociaciones internas y externas? ¿Nos preguntamos no solo ‘¿Será que este producto va a funcionar?’ sino también ‘¿Contribuye a hacer el mundo más saludable? ¿Honra a Dios este producto? ¿Estamos sirviendo a la humanidad mediante nuestros productos?’”

Min Kim, gerente general de Sahmyook Foods, con sede en Corea del Sur, sigue las sesiones del día inaugural de la Conferencia 2026 de la Asociación Adventista de Alimentos Saludables. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review]
La misión está centrada en Dios
En un mensaje devocional tras las palabras de De los Santos, Teófilo Silvestre, presidente de la Unión Dominicana de la Iglesia Adventista, recordó a los asistentes a la conferencia que “Dios tiene una misión, y esa misión es la fuente de una iglesia y una fábrica de alimentos. Como la misión está centrada en Dios, el éxito está garantizado. Estamos aquí hoy porque Dios tiene una misión”.

“Dios tiene una misión, y esa misión es la fuente de una iglesia y una fábrica de alimentos”, dijo Teófilo Silvestre, presidente de la Unión Dominicana, durante su mensaje devocional en Punta Cana, República Dominicana, el 9 de febrero. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review]
Haciendo una analogía con nuestra misión, Silvestre dijo que sería una lástima que en nuestra casa de pan nos faltara pan—que nosotros, como líderes, careciéramos de claridad sobre cuál es nuestra misión. “Sería una tragedia centrarnos en cosas que no son importantes, por más que sean buenas”, dijo.

El equipo anfitrión de Granix República Dominicana posa para una foto grupal, durante el primer día de la conferencia 2026 en Punta Cana el 9 de febrero. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review]
Gracias a Dios, la Biblia nos cuenta cómo, finalmente, cuando Naemí y Rut regresaron, volvió a haber abundancia de pan. “Si de alguna manera nos hemos desviado de nuestra misión, no todo está perdido”, dijo Silvestre continuando con la analogía. “Y creo que este tipo de reunión es útil precisamente para eso—para que volvamos a centrarnos en la misión y podamos tener de nuevo abundancia de pan”.
Por último, Silvestre mencionó el ejemplo de Jesús cuando alimentó a los cinco mil, señalando que Jesús se sentía “movido con compasión” hacia el pueblo (véase Mat. 14:14). “La compasión de Jesús no era calculada, teórica ni abstracta: la sentía en lo más profundo de su alma”, dijo. “Y si queremos cumplir la misión de Dios como fábrica de alimentos saludables, también debemos ser movidos con compasión desde lo más profundo de nuestra alma. Debemos centrarnos en las personas, no en el beneficio económico, porque esa es nuestra razón de ser. El objetivo final de Jesús es salvar a las personas, y ese también debería ser nuestro objetivo: hacer que la gente vuelva a ser amiga de Dios y sea salva”.
Traducción de Marcos Paseggi