Estudiantes de Ciencias de la Salud brindan apoyo médico, emocional y espiritual semanal a través de la iniciativa “Salud en Casa” en Montemorelos, México.
23 de febrero 2026 | Montemorelos, Nuevo León, México | Laura Marrero y Equipo de la DIA
Durante años, la depresión y el aislamiento marcaron la vida de Ana María Correa, una mujer de 60 años que sobrevivió a dos infartos, a la amputación de ambas piernas y a un matrimonio marcado por la violencia que terminó en un difícil divorcio.
Hoy, su historia refleja el impacto del servicio comunitario universitario en contextos de vulnerabilidad. A través del programa “Salud en Casa”, estudiantes de la Universidad de Montemorelos han desempeñado un papel clave en su recuperación física, emocional y espiritual.
Desde hace dos años, grupos de estudiantes del área de Ciencias de la Salud visitan semanalmente a Correa en su hogar en la colonia Martínez Domínguez. Allí le proporcionan despensas, atención médica básica, apoyo emocional y acompañamiento espiritual.

Estudiantes y un docente del programa de Servicio Comunitario de la Universidad de Montemorelos visitan a Ana María Correa a través de la iniciativa institucional “Salud en Casa”, brindando acompañamiento y promoviendo el bienestar integral en su comunidad. [Foto: cortesía de Kevin Vázquez]
“Estos muchachos me ayudaron a salir del pozo en el que estaba por mi depresión”, expresó Correa. “Oramos, leemos la Biblia, me ayudan en mi casa. Gracias a ellos he entendido que todavía valgo”.
Correa afirmó que su salud física y emocional ha mejorado significativamente desde que forma parte del programa.
El Dr. Blas J. Cabrera, docente y supervisor del grupo de servicio comunitario de la Facultad de Ciencias de la Salud en la Universidad de Montemorelos, señaló que experiencias como esta permiten a los futuros profesionales de la salud comprender a sus pacientes más allá del entorno clínico.
“Visitar a una familia les brinda a los estudiantes un contexto invaluable”, explicó Cabrera. “Comparten los alimentos, escuchan sus historias y aprenden a servir con humildad y compasión”.
Añadió que esta iniciativa responde a un modelo de formación médica centrado en la empatía y el compromiso directo con la comunidad.
El impacto también se refleja en los estudiantes.
Kevin Vázquez, alumno de sexto semestre de la carrera de Médico Cirujano, destacó que el apoyo psicológico ha sido fundamental en la recuperación de Correa. Recordó que cuando comenzaron las visitas, ella atravesaba un estado severo de depresión y aislamiento, incluso con pensamientos suicidas. Con el acompañamiento constante del equipo, su condición mejoró de manera progresiva.

Ana María Correa recibe visitas semanales de estudiantes de la Universidad de Montemorelos a través de la iniciativa “Salud en Casa”. [Foto cortesía de UPS]
“Esto nos ha abierto los ojos a necesidades mucho mayores que las nuestras”, afirmó Vázquez. “Nos ha enseñado que debemos atender a las personas de manera integral”.
Según el Dr. Roel Cea, coordinador de Servicio Comunitario en la Universidad de Montemorelos, “Salud en Casa” forma parte de las iniciativas institucionales orientadas a promover la salud y la solidaridad social, integrando el aprendizaje académico con la intervención directa en la comunidad.
A través de programas como este, la universidad continúa generando un impacto significativo en personas que enfrentan situaciones de vulnerabilidad. La experiencia de Correa demuestra que una atención integral —médica, psicológica, social y espiritual— puede mejorar de manera considerable la calidad de vida ante condiciones complejas de salud y soledad.
Para Ana María Correa, los resultados son evidentes.
“Gracias a Dios por poner a estos jóvenes en mi camino”, concluyó.
Lisandra Vicente y Brenda Cerón contribuyeron a este artículo.