Cómo un estudiante dubitativo halló una oportunidad de servir en Hope Channel en árabe.
10 de febrero de 2026 | Abanoub,* Unión de Oriente Medio y Norte de África, y Adventist Review
Llevo casi dos años trabajando en Al-Waad (el Hope Channel en árabe), pero mi travesía aquí no empezó en los medios. Primero estudié contabilidad en la Universidad de Oriente Medio en Beirut, Líbano. Después, me pasé a estudiar electromecánica y electricidad general. En ese momento simplemente buscaba un trabajo extra. Roni Haddad, empleado de Al-Waad en aquel entonces, me recomendó y me presentó a Moisés Cordova, el responsable audiovisual de Al-Waad.
Cuando empecé, sinceramente no sabía nada sobre trabajo audiovisual. Me encantaba la fotografía, pero no tenía experiencia en edición de video, grabación o alojamiento web. Los comienzos fueron muy difíciles. La curva de aprendizaje fue empinada—pero con el tiempo, encontré mi lugar. Recuerdo pensar: Me veo haciendo esto. Siento que es mi lugar.

El estudio de Al-Waad (el Hope Channel en árabe) en el campus de la Universidad de Oriente Medio en Beirut, Líbano. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review]
Fue entonces cuando decidí cambiar mi carrera a diseño gráfico. Mis estudios me ayudaron a entender las herramientas, el software y el proceso creativo, pero el verdadero aprendizaje ocurrió en el trabajo, a través de la práctica diaria.
Mientras trabajaba, fui siendo consciente de lo eficaz e impactante que es esta obra para el ministerio, y anhelaba ver cómo el ministerio digital se expandía en mi país natal, Egipto. Esto es más que un trabajo para mí; es una vocación, y todo lo que hago —estudiar, trabajar y adquirir experiencia— está centrado en prepararme para desarrollar la obra en Egipto.
Una gran parte del ministerio digital y de mi propio camino ha sido descubrir cómo llegar a la gente: de qué temas hablar, dónde publicar y cómo captar la atención. Muchas ideas no funcionaron. Por ejemplo, un video mostraba a un niño sosteniendo una Biblia y diciendo: “Este es tu camino, tu vida”, pero no explicaba qué significaba eso ni cómo empezar a leer, y no llegó a mucha gente. Otros videos sonaban demasiado autoritarios: en lugar de promover la curiosidad, no lograron captar la atención del público.

YouTube reconoció a Al-Waad cuando superó los cien mil suscriptores. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review]
Hace poco, ocurrió algo inesperado: un tema empezó a atraer más interés que todos los demás juntos. El 12 de noviembre, mientras revisaba videos de información, noté que un corto había alcanzado unas mil visualizaciones, mucho más de lo habitual. Llamé inmediatamente a Moisés y le dije: “Hemos encontrado algo que funciona”.
El video era muy sencillo: una breve cita de un audiolibro sobre ángeles que ayudaban a las personas en el fin de los tiempos.
Al principio solo lo publicamos en Instagram, Facebook y YouTube. Más tarde, cuando empezamos a usar TikTok, las visualizaciones crecieron aún más. En menos de una semana, el vídeo superó las 1700 visualizaciones, y supimos que era hora de centrarnos más en contenido relacionado con los ángeles.
Encontramos una recopilación de Elena G. White sobre los ángeles, que Moisés compartió en inglés, y yo la traduje al árabe para nuestro programa llamado “La belleza de la Palabra”. Sin presupuesto, tuvimos que ser creativos con la forma de presentar el contenido. Moisés sugirió colaborar con Jessica, una vlogger con más de tres mil seguidores. Aceptó ayudar a escribir guiones a su propio estilo y grabar videos. La grabación por fin comenzó el 27 de noviembre y comenzamos a publicar todos los días.
Resultados increíbles
Los resultados superaron todo lo que esperábamos. El primer video publicado el 2 de diciembre alcanzó más de 1800 visualizaciones en dos días. Al final de la semana, algunas plataformas superaron las dos mil visualizaciones, estableciendo un nuevo tipo de récord para Al-Waad.
Para comprobar si la gente veía los videos por la presentadora o por el contenido, usamos a una compañera de Al-Waad, Shereen, que nunca había estado en cámara, para grabar vídeos. Su vídeo alcanzó las 3300 visualizaciones en YouTube, confirmando que el aumento de visualizaciones se refería menos a la influencer que al contenido en sí.
Nuestro plan ahora es crear más videos con Jessica y otros con Shereen, que sigan los capítulos del libro. Hasta ahora hemos completado tres capítulos con Jessica y seguimos desarrollando contenido con Shereen.
Estoy agradecido por la guía de Dios en mi vida vocacional de maneras que me permiten compartir esperanza con los demás de manera efectiva.
[*] El nombre completo ha sido omitido por cuestiones de seguridad.
Traducción de Marcos Paseggi