Voluntarios de la iniciativa Egipto 2026 se reúnen para fotografía de grupo durante una visita a la iglesia adventista del séptimo día local. [Imagen: Unión Colombiana del Norte]

Treinta y tres adultos jóvenes participan en iniciativas de salud y esfuerzo misionero comunitario durante dos semanas de experiencia de servicio en El Cairo.

23 de febrero de 2026 | Medellín, Antioquia | Cristin Serrano y Personal de Noticias de la DIA

Un grupo de jóvenes adventistas del séptimo día procedentes de Colombia visitaron recientemente Egipto con el fin de dirigir iniciativas de salud y de alcance misionero comunitario durante dos semanas de experiencias de servicio.

En medio del diario devenir de una las ciudades más densamente pobladas del mundo, unos 33 jóvenes procedentes del norte de Colombia iniciaron el 9 de febrero una experiencia de inmersión intercultural en Egipto, caracterizada por servicio, aprendizaje y testificación cristiana en el corazón de la Ventana 10/40 Window, una región geográfica que incluye el norte de África, el Oriente Medio y Asia. En esta zona habita gran parte de la población del mundo aun no alcanzada por el evangelio y caracterizada por altos niveles de pobreza y una baja densidad de feligresía adventista.

Kelly Bautista y Mauricio Chavarro, directores de Misión Global de la Escuela de la Asociación Colombiana del Este, posan frente a la Academia de la Unión del Nilo, en donde el equipo llevó a cabo iniciativas educacionales y de servicio a la comunidad. [Imagen: Unión Colombiana del Norte]

Egipto, una nación árabe con más de 116 millones de habitantes, mantiene una identidad religiosa profundamente enraizada. El cambio de afiliación religiosa presenta desafíos sociales y familiares significativos, dijeron los dirigentes de la iglesia; pero la presencia del grupo adventista del séptimo día enfatizó el respeto cultural y la coexistencia pacífica.

Kelly Bautista y Mauricio Chavarro, directores de Misión Global de la Escuela de la Asociación Colombiana del Este, dijeron que la preparación fue esencial en el éxito del viaje.

“Desde el principio entendimos que el prestar servicio en un contexto diferente requería una preparación especial del corazón, de la actitud y del comportamiento”, explicaron. “Cada voluntario recibió orientación cultural, orientación en cuanto a respeto social y religioso e instrucción con respecto a una comunicación reflexiva y respetuosa, de tal manera que cada acción reflejara servicio genuino y sensibilidad cultural”.

El viaje a Egipto, explicaron, fue el resultado de meses de cuidadosa planificación. Casi tres docenas de voluntarios fueron seleccionados de entre más de 230 solicitantes, los cuales completaron un amplio entrenamiento espiritual, logístico e intercultural, en coordinación con dirigentes locales.

Un voluntario de la iniciativa Egipto 2026 participa en trabajo de carpintería como parte del apoyo técnico provisto a instituciones educativas locales. [Imagen: Unión Colombiana del Norte]

El Cairo como centro de servicio/strong>

La Academia de la Unión del Nilo, una institución adventista bilingüe en El Cairo, sirvió como base de operaciones. Desde ahí, los voluntarios se integraron a la vida de la escuela y la comunidad, respondiendo a necesidades prácticas.

Los proyectos incluyeron trabajo de carpintería, remodelación y pintura de la iglesia asociada, restauración de asientos, creación de murales artísticos en dormitorios de estudiantes y zonas públicas y donación de computadoras para fortalecer la biblioteca y los programas educacionales. El equipo entregó también una ofrenda especial en apoyo del campo local.

Los servicios de atención a la salud fueron un componente esencial de la iniciativa, dijeron los organizadores. Los voluntarios proveyeron exámenes médicos básicos para los estudiantes de la academia, sesiones educativas sobre salud para los profesores y una brigada de salud comunitaria en donde se prestaron servicios a más de 150 residentes.

Estas actividades se llevaron a cabo en colaboración con organizaciones de base religiosa tales como Think Green, un centro que ofrece programas educacionales, deportes y programas medioambientales que fortalecen las relaciones locales, dijeron los dirigentes de la escuela local.

Voluntarios médicos proveen servicios básicos de salud como parte del enfoque integral de la iniciativa de servicio a la comunidad.[Imagen: Unión Colombiana del Norte]

Compartir la fe con respeto

Las actividades diarias incluyeron momentos intencionales de formación espiritual. Se llevaron a cabo sesiones de oración y reflexión con estudiantes de la academia de otros trasfondos religiosos, juntamente con reuniones matutinas y vespertinas que enfatizaban crecimiento espiritual centrado en el servicio.

El grupo visitó también sitios históricos y culturales clave, incluyendo el Distrito Cóptico, el río Nilo, el Valle de los Faraones, la pirámide de Giza y otros sitios significativos en Egipto.

El Dr. Jonathan Cáceres Prada, director general de la Escuela de la Asociación Colombiana del Este, dijo que la experiencia reforzó el objetivo de entrenar a los jóvenes comprometidos con el servicio, la dependencia de Dios y la actividad misionera mundial de la iglesia.

Historias que fortalecen la fe

Los participantes fueron testigos de primera mano de la perseverancia de personas prestando servicios en ambientes interculturales complejos, así como testimonios de fe vividos en medio de presiones sociales.

Voluntarios posan frente a la pirámide de Giza, reafirmando el mensaje “Las Buenas Nuevas Comienzan con un Paso”, como símbolo de su entrega al servicio. [Imagen: Unión Colombiana del Norte]

Un joven dio a conocer cómo el expresar públicamente sus convicciones espirituales le acarreó rechazo y riesgo personal dentro de su propia familia. Sus palabras conmovieron profundamente al grupo cuando declaró que “la vida encuentra su verdadero propósito cuando se vive con fe”, reflejando la determinación de aquellos que se mantienen firmes a pesar de la oposición..

La experiencia produjo un profundo impacto personal en quienes participaban por primera vez.

La joven voluntaria Anabella Álvarez describió el viaje a Egipto como un punto de inflexión en su jornada espiritual.

“Esta experiencia marcó un antes y un después en mi vida”, dijo. “Arribé a Egipto con el deseo de servir, pero me fui de ahí profundamente transformada. En un contexto cultural diferente, mi relación con Dios se convirtió en diaria dependencia. Aprendí a amar sin prejuicios, a valorar la sencillez y a comprender que el servicio se vive a través de acciones, carácter y la forma como tratamos a los demás”.

Anabella Álvarez, una joven voluntaria dentro de la iniciativa Egipto 2026, participa en un momento de alabanza y testimonio durante una reunión espiritual con la comunidad local. [Imagen: Unión Colombiana del Norte]

Fortalecimiento de la iglesia local

Los dirigentes de la Asociación de Egipto, que forma parte de la Unión del Oriente Medio y Norte de África (MENAU), subrayaron el impacto espiritual, social y tangible de la iniciativa. El pastor Aislan Nanni Bonetti, director del departamento de jóvenes para Conquistadores y Aventureros y otras iniciativas misioneras relacionadas, alabó la labor de los voluntarios por su respetuosa y compasiva interacción con la comunidad.

“Dios obró a través de sonrisas, sencillos gestos y corazones dispuestos a servir”, dijo.

El pastor Manuel Luna Atuesta, secretario ejecutivo de la Unión Colombiana del Norte y ex presidente de la Asociación Colombiana del Este, afirmó que la Escuela de la Asociación Colombiana del Este se ha convertido en una sólida, bien organizada y espiritualmente consagrada iniciativa. Hizo notar que el ministerio moviliza a los jóvenes voluntarios para el servicio, tanto local como internacional, mientras mantiene estrecha coordinación con el liderazgo regional.

Traducción – Gloria A. Castrejón