De qué manera los cristianos que creen en la Biblia pueden usar la IA para desafiar sus suposiciones y crecer.
12 de marzo de 2026 | Silver Spring, Maryland, Estados Unidos | Joseph P. Duchesne, para Adventist Review
Lo veo todo el tiempo. La gente usa la inteligencia artificial (IA) para conseguir respuestas rápidas. Lo entiendo. A menudo hago lo mismo. Sin embargo, si para eso solo usa usted la IA, le está sacando el mínimo valor. De hecho, lo más probable es que le esté haciendo daño.
Admítalo. Usted es parcial. Todos los seres humanos tienen prejuicios. Cuanto antes pueda admitir su sesgo, mejor te irá como ser humano y como cristiano.
A Dios le interesa ayudarlo a ver la verdad. Solo hubo un ser humano que tuvo y encarnó la verdad perfecta: Jesucristo. Usted y yo no tenemos toda la verdad ni entendemos toda la verdad. Esa es una de las grandes razones por las que el estudio y la lectura bíblica regulares son tan importantes. “Y ésta es la condenación: la luz vino al mundo, pero los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas, pues todo aquel que hace lo malo detesta la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean puestas al descubierto. Pero el que practica la verdad viene a la luz, para que se ponga de manifiesto que sus obras son hechas en Dios” (Juan 3:19-21).
La mayoría de los humanos no quiere la verdad. A las personas no les interesa que las corrijan. Son felices tal y como son. Cosmovisiones tales como la creencia en la teoría de la evolución han surgido, en parte, porque a los humanos no les gusta la idea de que Dios exista, porque si existe, significa que tienen que rendirle cuentas.
El libro de Proverbios suele hablar de la diferencia entre un necio y una persona sabia. “Opina el necio que su camino es derecho, pero el sabio obedece el consejo” (Prov. 12:15). A un necio no le interesa ver otra perspectiva. Son los proverbiales sabelotodos. No se les puede enseñar porque ya lo saben todo.
¿Qué tiene que ver esto con la IA? Mucho.
¿Cámara de resonancia o golpe en la cabeza?
Puede usar la IA para confirmar sus sesgos o puede usarla para atravesarlos directamente. Uno lo dejará atrasado y con la mente cerrada. El otro uso ampliará sus horizontes y su imaginación. El uso que escoja dependerá de cómo aborde un Gran Modelo de Lenguaje (LLM) e interactúe con él.
En lugar de hacer preguntas directas, empiece a hacerlo para obtener una perspectiva diferente. Sam Illingworth de Slow AI es realmente bueno en este sentido.
Le pedí a Claude que comparara el enfoque de Slow IA con el cristianismo y lo comparara con el contenido y enfoque de The Church AI Guy, y que elaborara una guía para los cristianos basada en ello. Aquí tiene solo una pequeña parte de ese documento de 18 páginas que es oro puro:
“El marco de Slow IA no fue construido específicamente para los cristianos. Pero se refleja en la vida intelectual cristiana con sorprendente precisión. He aquí por qué.
“Las propias Escrituras son un texto confrontativo. Los profetas no confirmaron las suposiciones de Israel; las quebrantaron. Jesús no dio a los fariseos las respuestas que buscaban; reformuló por completo sus preguntas. Cuando el joven y rico gobernante preguntó: ‘¿Qué debo hacer para heredar la vida eterna?’, Jesús no validó el marco de él. Expuso lo que el hombre no quería examinar.
“Los cristianos que usan la IA para estudiar la Biblia se enfrentan a una versión única del problema de la adulación. Nuestras tradiciones teológicas nos dan marcos predefinidos. Abordamos los textos con compromisos doctrinales ya establecidos. Una IA que confirma esos compromisos es percibida como validación. Pero validación y verdad no son lo mismo. A veces, lo más fiel que puede hacer la IA es negarse a estar de acuerdo con usted.
“Hay otro estrato. Los cristianos, en particular, tienden a tratar el estudio bíblico como una recuperación de información: ¿Qué significa este pasaje? ¿Cuál es el contexto? ¿Cuál es la palabra griega? Son preguntas válidas. Pero pueden convertirse en una forma de mantener las Escrituras a cierta distancia. Recopila datos sobre el texto sin dejar que el texto recopile datos sobre usted.
“Las técnicas de Slow IA propugnan la interacción en la dirección contraria. Preguntan: ¿Qué revela ese pasaje sobre mis suposiciones? ¿Qué estoy evitando? ¿Qué cambiaría en mi vida si me tomara esto en serio?”
Me encanta esta cita: “Una IA que confirma esos compromisos se percibe como validación. Pero validación y verdad no son lo mismo. A veces, lo más fiel que puede hacer la IA es negarse a estar de acuerdo con usted”. La validación y la verdad no son lo mismo.
La mayoría quiere validación, pero lo que más necesitamos es la verdad. La Biblia es clara: usted y yo tenemos un problema con la verdad. Nuestros corazones han sido corrompidos por el pecado. Nuestro sesgo contra Dios y sus leyes nos ciega ante lo justo, correcto y verdadero.
Mucho antes de que apareciera la IA, los seres humanos ya eran culpables de respuestas superficiales, tomando el camino fácil. Lo que han hecho los LLM es magnificar el problema que siempre existió.
Corramos hacia la luz
Usted tiene que elegir. Puede tomar la decisión de vivir una vida en el engaño y hacer lo que quiera y como quiera —algo que el apóstol Pablo denominó vivir en la carne— o puede elegir el camino del Espíritu. “Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; pero si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis” (Rom. 8:13).
Lo animo a correr hacia la luz. La elección de comprometerse con la verdad en lugar de limitarse a vivir en la fantasía del autoengaño. La IA es nuestra sierva. Puede ayudarnos en la búsqueda de la verdad o puede ayudarnos a vivir en el autoengaño. La elección es personal.
Solo tenga cuidado, amigo, porque la culminación de las decisiones que tome puede marcar la diferencia entre la vida eterna y la muerte.
Joseph Duchesne es el creador de The Church AI Guy, un espacio en el que la fe se cruza con la innovación mientras se analiza el impacto a largo plazo de la IA.
Traducción de Marcos Paseggi