El episodio final desafía a creadores de contenido a dar prioridad a la fidelidad por sobre los indicadores métricos en el ministerio en línea.
12 de abril de 2026 | Miami, Florida, Estados Unidos | Libna Stevens. Noticias de la División Interamericana
La serie Discípulas Creativas concluyó el 12 de abril de 2026 con un potente llamado dirigido a los miembros de iglesia, líderes de ministerios y creadores digitales a reconsiderar la forma como miden su éxito perdurable.
El episodio final, dirigido por Felicia Lee, directora de ministerio de la mujer de la Asociación Norte de Nueva Inglaterra, trajo consigo lecciones clave dentro de la serie, a la vez que enfatizó la importancia de usar intencionalmente las plataformas digitales para compartir el evangelio.
“Esta serie ha sido fenomenal”, dijo, haciendo notar que, a través del programa, las presentadoras ofrecieron formas prácticas a través de las cuales las personas pueden permitirle a Dios el uso de sus talentos y la presencia en línea para llegar hasta otros. “Hemos estado aprendiendo cómo hacer un impacto duradero en línea”.
Una jornada personal dentro del ministerio digital
La presentadora Lee dio a conocer su propia jornada dentro del ministerio digital, el cual dio comienzo inesperadamente durante sus estudios en comunicación y medios sociales. Originalmente, como aspirante a convertirse en una maestra, explicó que su experiencia en Jamaica la introdujo al radio y la televisión, conduciendo ultimadamente su camino hacia la comunicación.
Al mismo tiempo, se encontraba navegando dentro de una jornada personal de aprendizaje acerca de cómo cuidar de su cabello, una experiencia que llegó a convertirse en un punto de inflexión en su ministerio.
“Mientras aprendía la forma de cuidar de la salud de mi cabello, comencé a darme cuenta de que los mismos principios que usamos para hacer crecer nuestra fe pueden aplicarse a otros aspectos de nuestra vida”, dijo.
La presentadora Lee explicó que aquellos sencillos elementos tales como agua, aceite y constancia, tenían paralelos espirituales. “El agua en la Biblia representa a Jesús, el agua viva. El aceite representa al Espíritu Santo”, dijo. “Esos mismos principios se aplican no solamente a nuestro crecimiento espiritual, sino también a la forma como manejamos nuestra vida”.
Lo que comenzó como una solución práctica, grabando videos para responder a preguntas acerca de su rutina de cuidado de su cabello, evolucionó rápidamente en una plataforma de ministerio. “Cada vez que alguien me preguntaba qué estaba haciendo, podía simplemente llamar su atención hacia el video. “Pero esto se convirtió también en una oportunidad para darle a conocer cómo podía crecer en su relación con Dios”.
Con el paso del tiempo, su contenido se expandió para prestar servicio a mujeres en diferentes etapas de su vida, incluyendo mujeres solteras y parejas de recién casados, al compartir lecciones que Dios le estaba enseñando.
Redefinición del impacto en el espacio digital
Al crecer su presencia en línea, la presentadora indicó que se topó con un desafío muy común entre los creadores de contenido; la tentación de medir su éxito a través de número de “vistas”, “me gusta” e “interacciones”.
“Comienzas a considerar las cifras —200 vistas contra 20,000 vistas— y comienzas a preguntarte qué funcionó y qué no”, dijo. “Puede crear confusión cuando estás tratando de establecer un equilibrio entre lo que llama la atención y lo que Dios te está llamando a hacer”.
La presentadora Lee advirtió que mientras los indicadores métricos pueden ser útiles en cuanto a cuántas personas se ha alcanzado, pueden también ser engañosos cuando se utilizan como la medida primordial de éxito.
“Esos indicadores pueden mostrar alcance; pero no siempre muestran transformación”, dijo.
Animó más bien a los participantes a adoptar una perspectiva diferente; una centrada en fidelidad en vez de en desempeño.
“Tenemos qué preguntarnos: ¿Estoy siendo fiel a lo que Dios me ha llamado a hacer?”, dijo.
Un llamado a la fidelidad y el propósito
A través del episodio, la presentadora enfatizó que cada pieza de contenido compartido en línea tiene el potencial de influir sobre la vida de las personas aun cuando los resultados no sean inmediatamente visibles.
“Cada vez que envías algo o compartes un mensaje en línea, se está llevando a cabo una forma de transformación”, dijo. “Tal vez no siempre lo veamos, pero Dios está obrando”.
Advirtió también que el enfocar demasiado la atención en las cifras de interacción puede llevar a los creadores de contenido a dar prioridad a la popularidad por sobre el propósito. “Podemos comenzar a hacer cosas solamente para obtener más “vistas” en vez de preguntarnos si estamos siendo fieles, añadió.
En vez de ello, la presentadora Lee hizo un llamado a los creadores de contenido a permanecer anclados en la misión y confiar en que Dios usará sus esfuerzos en formas significativas.
Traducción – Gloria A. Castrejón