16 de enero de 2024 | Australia | Maharani Lumban-Gao, Hope Channel International, para Misión Adventista
Ross Craig quedó atónito cuando sus hermanos le contaron lo que habían hecho sus padres.
“Cuando compraron parcelas en el cementerio, ellos también adquirieron uno para ti, porque pensaron que tú te morirías primero”, le dijeron. “Durante los últimos veinte años, hemos estado esperando una llamada telefónica que nos diga que te han matado o que has muerto de sobredosis”.
Ross Craig (derecha) con sus hermanos, alrededor de 1978. [Fotografía: cortesía de Ross Craig]
Comenzó a trabajar como camarero en un bar para pagar sus estudios y alojamiento. Ross comenzó a usar drogas ilícitas y hasta se involucró en su fabricación. Pero no importa lo que hiciera para experimentar la felicidad temporaria, se sentía vacío e insatisfecho.
Una noche, Ross caminó hacia el Puente Story, un lugar popular para los que querían poner fin a su vida. De pronto, dos hombres se le acercaron. Al recordar esa fatídica experiencia, dijo: “Me preguntaron: ‘¿Crees en Dios?’ Les respondí: ‘Sí, algo así. Solía creer’. Entonces me preguntaron si podían orar por mí”.
Ross Craig, con dos de sus hermanas, en su graduación en 2018 de la Universidad de Avondale, con un título en ministerio y teología. [Fotografía: cortesía de Ross Craig]
“Había desaparecido”, dice Ross. “Podía ver en todas direcciones. O eran corredores profesionales o ángeles. Esa noche, me di cuenta de que esto era serio. Había hecho algo que había captado la atención de Alguien”.
Un tiempo después, Ross se enteró de que sus padres estaban seriamente enfermos. No había estado con ellos durante veinte años, porque estaba avergonzado de su adicción, pero se sintió motivado a ir a verlos otra vez. Desafortunadamente, unas horas después de llegar, su padre murió, pero Ross cuidó a su madre durante seis meses. Ella le pedía que lo lleve a la iglesia los sábados. Al comienzo, iba tan solo para acompañarla, pero con el tiempo, comenzó a aprender más de Dios y llegó a convencerse de que necesitaba un Salvador.
En la iglesia, Ross descubrió por primera vez a Hope Channel y la Escuela Sabática Hope. Y comenzó a escuchar regularmente el podcast de la Escuela Sabática.
La ceremonia de ordenación de Ross Craig en su iglesia de Manjimup, en Australia Occidental, el 14 de enero de 2023. [Fotografía: cortesía de Ross Craig]
“Dios puede usar a cualquiera, porque Dios ama a todos”, dice Ross.
Ross es ahora un pastor ordenado y continúa esparciendo el mensaje de esperanza de Dios a los que luchan, así como lo hizo él una vez. “Si mi experiencia puede ayudar a que tan solo una persona reconsidere a Dios y acepte a Jesús en su vida, todo ha valido la pena”, dice.
Con lágrimas, recuerda un sueño frecuente que tuvo su hermana mayor y que compartió con él. Él se estaba ahogando, y ella solo podía ver la punta de su dedo índice por sobre el agua. Pero se aferró de eso para sacarlo a la superficie.
Uno de los primeros bautismos que condujo Ross Craig (derecha) en Manjimup en 2019. [Fotografía: cortesía de Ross Craig]
La versión original de esta historia fue publicada por Misión Adventista. Maharani Lumban-Gao era una especialista de medios sociales de Hope Channel International cuando escribió esta historia.
Traducción de Marcos Paseggi