Una respuesta de la División Norteamericana de los Adventistas del Séptimo Día

20 de enero de 2026 | Columbia, Maryland, Estados Unidos | Noticias de la División Norteamericana de los Adventistas del Séptimo Día

Una propuesta de una organización de promoción y defensa de derechos con sede en Washington, D.C., que busca reconocer y hacer cumplir legalmente un “día uniforme de descanso” representa un preocupante desprecio por la libertad religiosa de todos los estadounidenses. El documento de la Fundación Heritage titulado “Salvar a los Estados Unidos al salvar a la familia” solicita que los estados y municipios locales restrinjan las actividades comerciales de los domingos como forma de promover el compromiso espiritual y brindar un día regular de descanso a los trabajadores estadounidenses.

Los adventistas del séptimo día creen que todas las personas han sido creadas a imagen de Dios, con la libertad de adorar según los dictados de su conciencia. Durante más de 160 años, la iglesia ha defendido con firmeza la oposición a cualquier forma de ley dominical. Los adventistas siempre han entendido que esas leyes —ya sea a nivel local, estatal o nacional— son intentos de imponer la conciencia, incluso cuando se defienden por motivos supuestamente seculares, como lo es promover la salud de comunidades y familias.

Esta nueva propuesta de un “día de descanso uniforme” es irreconciliable con la rica herencia de Estados Unidos de proteger la libertad religiosa de todos sus ciudadanos, independientemente de sus creencias o no creencias religiosas. Representa un deseo peligroso de utilizar el poder estatal para avanzar en fines religiosos. Restringir las actividades comerciales los domingos también plantea serias preocupaciones prácticas para los miembros de las denominaciones que no adoran los domingos, lo que incluye a los adventistas del séptimo día y a los judíos ortodoxos.

Las leyes dominicales van en contra de la Primera Enmienda de la Constitución de EE. UU., que preserva la libertad religiosa para todos los estadounidenses al exigir que el gobierno permanezca neutral entre las diferentes religiones. Nuestros líderes eclesiásticos de la División Norteamericana y en las uniones asociaciones continuarán defendiendo la bandera de la verdad y la libertad religiosa, oponiéndose firmemente a esta propuesta y a cualquier medida similar.

La versión original de este comunicado de prensa fue publicada en el sitio de noticias de la División Norteamericana.

Traducción de Marcos Paseggi