“Muchos de nosotros estamos experimentando miedo y ansiedad en este momento”, dicen los adventistas de Minnesota.

30 de enero de 2026 | Minesota, Estados Unidos | Asociación de Minnesota de los Adventistas del Séptimo Día

Como miembros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en Minnesota, muchos de nosotros estamos experimentando miedo y ansiedad en este momento. Más allá de nuestras creencias personales sobre la agitación en Minnesota, [Estados Unidos], como seguidores de Cristo tenemos un deber sagrado de cuidar de todas las personas en todas las circunstancias.

Algunos de nuestros miembros han sido detenidos o deportados en las últimas semanas. Eso afecta no solo a quienes tienen un estatus legal incierto o pendiente, sino también a quienes están aquí legalmente. La gente tiene miedo de salir de sus casas. No están yendo a trabajar. Tienen miedo de ir al supermercado o de dejar que sus hijos vayan al colegio.

Jesús dice que nuestro amor mutuo demostrará que somos sus discípulos (Juan 13:34, 35). Esto se aplica a todas las personas. Jesús ministró a los judíos y a los romanos, a los pobres y a los ricos, a los justos y a los pecadores. Estamos llamados a amar como amó Jesús.

Jesús nos recuerda que tenemos que reconocer a las autoridades que Dios ha designado, porque él también obedeció la autoridad civil. Pablo dice que, si hacemos lo correcto, no tenemos nada que temer (Rom. 13). Este es un llamado a honrar las leyes del país, sin dejar de servir a Dios como la autoridad suprema. Eso se aplica tanto a las autoridades que hacen cumplir la ley como a las personas que se someten a ella.

Al mismo tiempo, Dios nos dice en Proverbios 31:8, 9: “Habla a favor de los que no pueden hablar por sí mismos; garantiza justicia para todos los abatidos. Sí, habla a favor de los pobres e indefensos, y asegúrate de que se les haga justicia” (NTV).[1]

Como seguidores de Cristo, nuestro papel es dar esperanza incluso cuando esta parece lejana. Dios nos permite brillar en la oscuridad, incluso cuando tenemos miedo. Isaías 43:1-3 promete: “No temas, que yo te he redimido; te he llamado por tu nombre; tú eres mío. Cuando cruces las aguas, yo estaré contigo; cuando cruces los ríos, no te cubrirán sus aguas; cuando camines por el fuego, no te quemarás ni te abrasarán las llamas. Yo soy el Señor tu Dios, el Santo de Israel, tu Salvador” (NVI).[2]

Dios no promete evitar que los fuegos ardan, pero Jesús promete caminar con nosotros en medio de las llamas. No tenemos por qué tener miedo.

También nos llama a brillar con su luz y a mostrar su carácter al mundo que nos rodea. Esto no es un ideal abstracto, sino una llamada práctica a llevar a cabo actos tangibles de amor. Esto puede manifestarse a la hora de comprobar cómo están las familias que tienen miedo de salir de casa o en proporcionar cuidado infantil cuando los padres están lidiando con asuntos legales difíciles. Puede significar orar por el desconocido que conocimos en la parada del autobús o entregar la compra a una familia necesitada. Este llamado significa extender el amor de Dios a todas las personas, en todas las circunstancias, sin prejuicios.

Como iglesia, estamos comprometidos a responder de manera práctica y compasiva. Cuando los miembros de nuestra familia de iglesia se ven directamente afectados, necesitamos actuar. Se vuelven necesarias la atención, la orientación y la claridad pastorales.

Recursos y apoyo práctico

En respuesta al miedo y la confusión que muchos están experimentando, compartimos los siguientes recursos a fin de ofrecer claridad y apoyo.

Además, los Servicios Comunitarios Adventistas de la Asociación de Minnesota (ACS) han movilizado un centro de distribución de alimentos desde la sede del territorio. ACS está conectándose con iglesias de todo el estado y ya ha atendido las solicitudes de cestas de comida. Pronto atenderá una petición de una comunidad escolar pública directamente afectada.

Si usted siente el llamado de brillar con su luz, aquí tiene algunas formas estupendas de involucrarse:

  • Ore por sus compañeros cristianos, vecinos, pastores, profesores, funcionarios, agentes de la ley y los desconocidos en la calle.
  • Done. Visite nuestro sitio www.mnsda.com/give.
  • Colabore como voluntario. Contáctese con Les Morrison a foodbaskets2026@gmail.com.

Mientras avanzamos juntos, recordemos que el consuelo de Dios nunca está destinado solo a nosotros. Pablo nos recuerda: “Él nos consuela en todas nuestras dificultades para que nosotros podamos consolar a otros. Cuando otros pasen por dificultades, podremos ofrecerles el mismo consuelo que Dios nos ha dado a nosotros” (2 Cor. 1:4, NTV).

La versión original de este comunicado fue publicada en el sitio de la Asociación de Minnesota.


[1] La Santa Biblia, Nueva Traducción Viviente, © Tyndale House Foundation, 2010. Todos los derechos reservados.

[2] Santa Biblia, NUEVA VERSIÓN INTERNACIONAL® NVI® © 1999, 2015, 2022 por Biblica, Inc.®, Inc.® Usado con permiso de Biblica, Inc.® Reservados todos los derechos en todo el mundo.

Traducción de Marcos Paseggi