
El presidente de la Asociación General, el pastor Erton C. Köhler, insta a los líderes de la División Interamericana a que se comprometan con la “única prioridad” de la iglesia durante su mensaje principal del 1 de marzo de 2026, en la Cumbre de Liderazgo de la División Interamericana celebrada en la Riviera Maya, México. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]
1 de marzo de 2026 | Riviera Maya, Quintana Roo, México | Libna Stevens, Noticias de la División Interamericana
“No hay prioridades—solo hay una prioridad”, dijo el pastor Erton C. Köhler, presidente de la Asociación General de Adventistas del Séptimo Día, mientras hizo un llamado a los líderes de toda la División Interamericana (IAD) a que afiancen su enfoque en las Escrituras y la misión durante la noche inaugural de la Cumbre de Liderazgo I Will Go—Vivir la Misión en Riviera Maya, México, el 1 de marzo de 2026.
La reunión de tres días reúne a presidentes, secretarios ejecutivos y tesoreros que representan a 25 uniones y 156 campos locales en todo el territorio para fortalecer la alineación y movilizar a los miembros para que compartan activamente el evangelio durante los próximos cinco años.

Más de 500 administradores de las uniones, de asociaciones y de campos locales escuchan atentamente mientras el pastor Erton C. Köhler habla en la apertura de la cumbre de liderazgo de tres días en la Riviera Maya, México. [Fotografía: Daniel Gallardo/Dia]
“La prioridad es singular”, dijo Köhler a los líderes. “No hay cinco prioridades para la iglesia ni cuatro prioridades para un campo. Hay una prioridad—y por esa prioridad, cada uno entrega su vida”.
Advirtió que si los líderes no definen claramente su prioridad, “la urgencia, los problemas o las distracciones” las definirán para ellos. La distracción, añadió, es una de las herramientas más efectivas del enemigo contra el liderazgo de la iglesia: mantiene ocupados a los líderes, pero no es fructífera.
Un liderazgo sólido, dijo, no tiene que ver con las tendencias ni la popularidad. “Los líderes sólidos saben adónde van”, dijo Köhler. “La prioridad es algo personal. Es a lo que se le dedica la vida”.

Ivelisse Herrera, tesorera de la División Interamericana, da la bienvenida a la delegación de liderazgo mientras los oficiales de división y directores de departamento suben al escenario durante la sesión inaugural de la cumbre de liderazgo. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]
Köhler resumió la dirección de la iglesia mundial en términos sencillos: estar “arraigados en la Biblia y enfocados en la misión”.
“Esto no es solo un eslogan”, dijo. “Es la base de todas las iniciativas de la iglesia”.
En referencia a Isaías 37:31—“volverán a echar raíces abajo y darán fruto arriba”—describió la conexión entre identidad y misión. “Cuanto más profundas son las raíces, más abundantes son los frutos”, dijo. “Cuando la identidad está clara, la misión es fuerte. Donde hay identidad, hay misión”.
Advirtió a los líderes que no permitan que la fortaleza institucional sustituya la consagración espiritual. “El remanente de Dios tiene que ser reconocido por el poder de su consagración, no por la grandeza de sus instituciones”, dijo Köhler.

Delegados de países y territorios insulares de toda la División Interamericana siguen la sesión en sus respectivos idiomas. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]
Köhler enfatizó que la evangelización y el discipulado necesitan permanecer inseparables.
“Estamos llamados a llenar el cielo, no solo a llenar la iglesia”, dijo. El bautismo atrae a las personas a la iglesia y el discipulado las prepara para la eternidad. “Nos llamaron a pescar personas, no a mantener acuarios”, añadió.
Köhler expuso ocho principios que definen una iglesia basada en las Escrituras:
1. El remanente tiene que ser conocido por el poder de su consagración, no por la grandeza de sus instituciones.
2. Nuestra prioridad es ser una iglesia que transforme, no una iglesia que impresione.
3. Estamos llamados a llenar el cielo, no solo a llenar iglesias.
4. Nuestras iglesias necesitan un cambio en el contenido, no solo en el formato.
5. Nuestra identidad en la sociedad debe ser como el aceite en el agua, no el azúcar en el agua.
6. Nuestro compromiso es ser la voz de Dios, no el eco de la cultura.
7. Nuestra metodología nunca debe entrar en conflicto con nuestra teología.
8. Nuestra identidad tiene que ser nuestra prioridad.

Líderes de la Unión Cubana participan en la Cumbre de Liderazgo de la División Interamericana durante una sesión plenaria en la Riviera Maya, México. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]
La misión como pasión
Volviendo a la misión, Köhler declaró: “La misión de la Iglesia Adventista del Séptimo Día es preparar a un pueblo para la pronta venida de Jesús”.
La misión, dijo, tiene dos dimensiones inseparables: el discipulado (interno) y el evangelismo (externo).

El pastor Daniel Lassonnier, presidente de la Asociación de Martinica, captura un momento con su teléfono móvil durante el mensaje principal del pastor Erton C. Köhler el 1 de marzo de 2026. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]
“Este no es el momento para más comisiones”, dijo. “Este es el momento de más misión. Menos conversación. Más trabajo”.
Köhler desafió a los líderes a que adapten los métodos sin comprometer la teología. “Esta iglesia nació en el siglo XIX, pero está llamada a alcanzar al siglo XXI”, afirmó. “Adapten los métodos—no la teología ni la identidad”.

El pastor Erton C. Köhler se dirige a casi 600 líderes de iglesia durante la sesión de apertura de la Cumbre de Liderazgo de la División Interamericana. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]
Instó asimismo a los líderes a que avancen unidos, anclados en las Escrituras y enfocados en la misión. “Si hacemos esto”, dijo Köhler, “nuestras raíces crecerán profundas y nuestro fruto será abundante”.
Misión e integración
El presidente de la División Interamericana, el pastor Abner De los Santos, dijo que la cumbre fue diseñada para ayudar a que los líderes alineen mejor la estructura y la misión.
“Sin misión, la iglesia no tiene razón de existir”, dijo De los Santos. “Lo que da sentido a lo que hacemos como líderes es el cumplimiento de la misión”.

El pastor Abner De los Santos, presidente de la División Interamericana, se dirige a líderes de las uniones y de campo durante la sesión inaugural de la Cumbre de Liderazgo de la División Interamericana, enfatizando la alineación de misiones y la formación de discípulos en todo el territorio. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]
En referencia a Mateo 28:19–20, De los Santos destacó la formación de discípulos como central. “De los cuatro verbos de ese pasaje, solo uno es imperativo: hacer discípulos”, dijo. “El discipulado es el paraguas que cubre todo lo que hacemos”.
Reflexiones de los líderes
Varios administradores dijeron que el mensaje principal de la noche los impactó tanto espiritual como estratégicamente.

El pastor Ángel Guzmán, presidente del Seminario Teológico Adventista Interamericano (SETAI), toma notas durante la presentación, destacando la sólida base bíblica y la claridad misional enfatizadas a lo largo del mensaje del presidente. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]
“Nos recordó que tenemos que pensar con claridad sobre la prioridad de la iglesia y definir nuestra misión con convicción”, dijo Guzmán. “No podemos permitir que las múltiples exigencias de la vida institucional nos distraigan de lo que realmente importa. Demasiadas veces pasamos más tiempo hablando de misión que haciendo misión realmente, y esto nos llama a la acción”.
Guzmán enfatizó la importancia de equilibrar identidad y obra misionera. “Estar arraigados en la Palabra de Dios mientras nos mantenemos enfocados en la misión es indispensable para el futuro de la iglesia”, afirmó. “La base bíblica y el enfoque misionero no pueden estar separados”.
Añadió que el mensaje está estrechamente alineado con la visión del seminario. “Estamos llamados a fortalecer sólidas bases bíblicas proclamando la esperanza del evangelio”, dijo Guzmán, señalando que los líderes necesitan evaluar continuamente si las estructuras eclesiásticas están sirviendo a la misión o, por el contrario, la ralentizan.

El pastor Luis Aguillón, secretario ejecutivo de la Unión Salvadoreña, sigue de cerca el mensaje, reflexionando sobre la importancia de la unidad en identidad y propósito en toda la iglesia global. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]
“Podemos provenir de culturas diferentes, pero compartimos una sola identidad: arraigados en la Biblia y comprometidos con la misión”, dijo Aguillón.
Señaló que el énfasis de Köhler desviaba la atención de las estructuras hacia las personas. “Lo que más importa no son los edificios ni la organización, sino los obreros consagrados cuyas raíces están firmemente arraigadas en Dios”, dijo. “Cuando los líderes están espiritualmente arraigados, les seguirá el fruto”.
Para Aguillón, el atractivo era personal. “Si la misión es realmente mi pasión, entonces debo vivirla”, expresó. “Jesús no dijo: ‘Id y edificad instituciones’. Dijo: ‘Id y haced discípulos’. Ese sigue siendo nuestro mandato”.

Maxine Bodden de Valente, tesorera de la Unión de Belice, escucha atentamente durante la sesión, describiendo más tarde el mensaje como un llamado personal al avivamiento y a la renovada consagración en la misión. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]
“Ya tenemos suficiente teoría”, dijo. “Necesitamos hacer el trabajo. Dios quiere transformar a su pueblo mediante el poder del Espíritu Santo”.
Reconoció el peligro de que la iglesia sea conocida principalmente por sus instituciones que por su misión. “Hay que hacer más sobre la misión”, dijo. “El momento es ahora”.
Kent A. Price, presidente de la Unión del Caribe Atlántico, afirmó que el mensaje reafirma la necesidad de que los líderes lideren de manera visible y deliberada.
“Mi prioridad tiene que ser la misión”, dijo Price. “Una vez que nuestra identidad quede clara, nuestra misión será sólida”.

El pastor Kent A. Price, presidente de la Unión del Caribe Atlántico, escucha durante la sesión de la cumbre, subrayando la necesidad de que los líderes pasen de la planificación a la participación activa en el discipulado y la evangelización. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]
“No podemos quedarnos tras los escritorios”, añadió Price. “Necesitamos ir donde está la gente”.
La cumbre continuará durante los próximos dos días mientras los líderes revisan estrategias, aclaran las funciones y afinan su compromiso con la misión de la iglesia de hacer discípulos y preparar a las personas para el pronto regreso de Cristo.
Traducción de Marcos Paseggi