
Una de las decenas de casas que fueron incendiadas en dos aldeas de Papúa Nueva Guinea durante la violencia comunitaria. [Fotografía: Adventist Record]
Los terrenos de varias iglesias en Papúa Nueva Guinea se convierten en un santuario para quienes perdieron sus hogares.
5 de mayo de 2026 | Papúa Nueva Guinea | Trevor Maino, Adventist Record
Más de 22 familias han quedado sin hogar tras un devastador conflicto entre dos comunidades desde mediados de marzo hasta principios de abril de 2026 en la zona de Nanuk, provincia de Nueva Bretaña Oriental, Papúa Nueva Guinea. Las familias afectadas, cuyas casas fueron incendiadas durante los disturbios, han buscado refugio en los terrenos de la iglesia adventista de Nanuk.
Según el anciano de la iglesia de Nanuk, Usiah Pukai, muchas de las víctimas huyeron asustadas, corriendo directamente desde sus hogares destruidos a la iglesia en busca de seguridad. “Todos han huido de sus casas quemadas y han corrido directamente al templo”, dijo.

Las personas desplazadas fueron alojadas en los terrenos de la iglesia adventista de Nanuk. [Fotografía: Adventist Record]
Durante la visita, Mova Junior transmitió un mensaje breve pero alentador, enfatizando la esperanza en medio de las dificultades. “Jesucristo es el único verdadero dador de paz en los malos momentos”, dijo.

Adventist Community Services se apresuró para ayudar a muchos de aquellos cuyas casas fueron incendiadas. [Fotografía: Adventist Record]
Los líderes que representan a las familias desplazadas expresaron su gratitud por la ayuda recibida, reconociendo tanto a Dios como a la iglesia por su oportuna intervención. Durante la visita se entregaron formalmente donaciones, lo que incluyó dinero en efectivo y diversos artículos.
Se están planificando más esfuerzos de apoyo, y se esperan en ese sentido visitas adicionales a otras iglesias distritales y líderes misioneros locales dentro de la provincia.
La versión original de esta noticia fue publicada en Adventist Record.
Traducción de Marcos Paseggi