La Universidad de Montemorelos acoge a académicos y líderes de la iglesia para un estudio profundo de la divinidad del Espíritu Santo y su papel en la salvación.

27 de julio de 2026 | Montemorelos, Nuevo León, México | Laura Marrero y Noticias de la División Interamericana

“El Espíritu Santo es quien nos mantiene espiritualmente vivos a lo largo de toda nuestra experiencia cristiana”, dijo el Dr. Ángel Manuel Rodríguez, exdirector del Instituto de Investigación Bíblica de la Asociación General (BRI), al resumir el propósito de la Décima Conferencia Bíblica en la Universidad de Montemorelos (UM) en Montemorelos, Nuevo León, México.

El encuentro buscó responder a una pregunta que atraviesa la vida de todo creyente: ¿quién es el Espíritu Santo y cómo actúa hoy en la vida de la iglesia y de cada cristiano?

Del 1 al 4 de julio, la UM recibió a más de 800 pastores, ancianos, líderes de iglesia, profesores de teología y miembros de la iglesia de todo México. También participó un grupo de pastores de Arizona, Estados Unidos.

El Dr. Ángel Manuel Rodríguez, exdirector del Instituto de Investigación Bíblica de la Asociación General, presenta los mensajes del sábado durante la Décima Conferencia Bíblica en la Universidad de Montemorelos, del 1 al 4 de julio de 2026. [Fotografía: Lisandra Vicente/Universidad de Montemorelos]

Bajo el tema “Neumatología: El Espíritu Santo”, la conferencia reunió a especialistas de algunas de las principales instituciones teológicas adventistas del mundo para estudiar la personalidad, la divinidad, el trabajo y la misión del Espíritu Santo desde diferentes perspectivas bíblicas y teológicas. Las presentaciones estuvieron acompañadas de diálogos, un foro y mensajes abiertos a toda la comunidad durante los cultos del viernes y sábado en la Iglesia Universitaria.

Un tema actual

¿Por qué dedicar un evento entero al Espíritu Santo?, podrían preguntarse algunos.

Para el Dr. Juan J. Andrade, decano de la Facultad de Teología de la UM y director del Centro de Investigación Elena G. White en el campus, la respuesta surge de las realidades actuales de la iglesia.

“Actualmente existen diversas ideas y corrientes que afirman que el Espíritu Santo es solo una influencia, o que apelan a un supuesto regreso a la fe de nuestros pioneros, argumentando que algunos de ellos no creían en la persona del Espíritu Santo”, expresó.

Andrade explicó que el propósito de la conferencia era ofrecer herramientas bíblicas para fortalecer el ministerio de quienes sirven en las iglesias.

Alrededor de ochocientos pastores, ancianos, líderes de la iglesia, profesores de teología y miembros de iglesia de todo México, junto con un grupo de pastores de Arizona, asistieron al evento. [Fotografía: Jhoan Rueda/Universidad de Montemorelos]

Expertos de Seminarios Teológicos Adventistas

El evento reunió a expertos de la BRI de la Asociación General, la Universidad Andrews, el Patrimonio White, el Seminario Teológico Adventista Interamericano (SETAI) y el Seminario Teológico de la Universidad Adventista del Plata en Argentina, entre otras instituciones.

Entre ellos se encontraron el director del BRI, el Dr. Elías Brasil de Souza; el exdirector del Patrimonio White, el Dr. Alberto Timm; el decano del Seminario Teológico de la UA, el Dr. Jiri Moskala; el exdirector de la BRI, el Dr. Ángel Manuel Rodríguez, y otros investigadores y profesores adventistas con experiencia internacional.

Las presentaciones plenarias desarrollaron el tema desde diferentes enfoques, incluidos el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, la teología sistemática, la historia del pensamiento adventista, la misión, el santuario y los escritos de Elena G. White. ¿El objetivo? Ofrecer una visión completa de la persona y la obra del Espíritu Santo, dijeron los organizadores.

En la vida del creyente

Aunque las presentaciones abordaron el tema desde diferentes disciplinas teológicas, los ponentes coincidieron en que el estudio del Espíritu Santo solo cumple su propósito cuando conduce a una relación más profunda con Cristo y a una vida transformada por su acción.

El Dr. Ranko Stefanović, profesor de Nuevo Testamento en el Seminario Teológico Adventista del Séptimo Día, fue uno de los ponentes destacados en la Décima Conferencia Bíblica de la Universidad de Montemorelos. [Fotografía: Jhoan Rueda/Universidad de Montemorelos]

Para el Dr. Félix Cortez, profesor de Nuevo Testamento en el Seminario Teológico Adventista de la Universidad Andrews, el estudio bíblico siempre exige una respuesta personal. “Cada persona que estudia la Biblia, incluso si lo hace desde una perspectiva académica, llega al momento en que tiene que decidir si vivirá lo que está aprendiendo. Quienes toman esa decisión son transformados por el Espíritu Santo”, dijo.

En la misma línea, Brasil de Souza recordó que la unidad doctrinal solo puede edificarse sobre la autoridad de las Escrituras. “Como adventistas del séptimo día, nuestra autoridad final es la Biblia. La Biblia es la revelación de Dios y cualquier enseñanza sobre el Espíritu Santo debe estar en armonía con ella”, expresó.

Rodríguez, por su parte, explicó que, aunque muchas personas siguen viendo al Espíritu Santo únicamente como una fuerza o influencia, el testimonio bíblico le presenta como una persona con la que el creyente puede desarrollar una relación. “La Biblia da testimonio constante de que es una persona […] con quien podemos tener una relación de amor y cuya presencia en nuestra vida nos santifica diariamente”, afirmó.

Regreso al núcleo del evangelio

Rodríguez también fue el ponente del viernes de noche y del sábado, donde buscó profundizar en el tema de la conferencia desde un enfoque pastoral y cristocéntrico. “El bautismo de Jesús marcó no solo el inicio de su ministerio, sino también una acción conjunta de la Divinidad dentro del plan de salvación y el inicio del conflicto último entre el bien y el mal”.

El Dr. Félix Cortez, profesor de Nuevo Testamento en el Seminario Teológico Adventista del Séptimo Día de la Universidad Andrews, fue uno de los ponentes destacados en la Décima Conferencia Bíblica de la Universidad de Montemorelos. [Fotografía: Lisandra Vicente/Universidad de Montemorelos]

Enfatizó que el centro del mensaje cristiano no es solo la enseñanza doctrinal, sino la presentación de Cristo, llamando a mantenerlo en el centro de toda predicación y enseñanza. “Toda doctrina, estudio bíblico y sermón”, subrayó, “tienen que conducir finalmente a él, porque sin esa centralidad el mensaje pierde su esencia”, expresó.

Un reconocimiento especial

Durante la conferencia, la Universidad de Montemorelos otorgó el grado de Doctor Honoris Causa en Educación Religiosa al Dr. Ángel Manuel Rodríguez. El premio reconoció sus contribuciones a la investigación bíblica y al desarrollo de la teología adventista durante varias décadas de servicio a la Iglesia Adventista del Séptimo Día.

La Dra. Judith Ayala, vicerrectora académica de la UM, elogió al Dr. Rodríguez por su excepcional don de hacer accesible la profundidad del pensamiento teológico a la vida cotidiana de la iglesia. De ese modo, ha servido como puente entre el ámbito académico y los miembros de iglesia locales, expresó.

Al recibir la distinción, el Dr. Rodríguez expresó su profundo agradecimiento en un emotivo discurso en el que relacionó su historia personal con el tema de la conferencia. Recordando sus orígenes simples, afirmó que la obra del Espíritu Santo consiste precisamente en ver el potencial de la “materia prima rústica”, protegerla y transformarla en una vida de servicio.

La Universidad de Montemorelos otorgó un doctorado honoris causa en Educación Religiosa al Dr. Ángel Manuel Rodríguez durante la Décima Conferencia Bíblica. [Fotografía: Lisandra Vicente/Universidad de Montemorelos]

Desafíos actuales

Como parte del programa, la conferencia incluyó un foro de diálogo en el que varios expertos abordaron algunos de los desafíos doctrinales y pastorales que actualmente enfrenta la Iglesia Adventista.

Entre los temas tratados estuvieron el desarrollo doctrinal de la iglesia, cómo comprender el legado de los pioneros a la luz de las Escrituras, cómo apoyar a los miembros con preocupaciones sobre el Espíritu Santo y la importancia de preservar la unidad de la iglesia a través del estudio bíblico y el diálogo pastoral.

Varios estudiosos subrayaron la necesidad de responder con paciencia, sensibilidad y fidelidad bíblica a quienes buscan comprender mejor estas enseñanzas.

El foro concluyó con una reflexión sobre el equilibrio entre doctrina y experiencia cristiana. Los especialistas coincidieron en que la obra del Espíritu Santo se evidencia en una iglesia centrada en Cristo, comprometida con la misión y guiada por las Escrituras.

Una invitación a continuar el estudio

La conferencia concluyó con un llamamiento para ir más allá del ámbito académico y reflejar los hallazgos en la vida de la iglesia.

Todos los ponentes destacados participaron en un panel de discusión el sábado por la tarde durante la Décima Conferencia Bíblica en la Universidad de Montemorelos. [Fotografía: Lisandra Vicente/Universidad de Montemorelos]

Los organizadores esperan que cada participante regrese a su congregación con una comprensión más profunda de la enseñanza bíblica sobre el Espíritu Santo y esté preparado para acompañar a otros en su crecimiento espiritual. Eso comienza con una comprensión clara de la identidad y la obra del Espíritu Santo, dijo Andrade.

“Esperamos que los asistentes salgan con una convicción más firme de que la Iglesia Adventista del Séptimo Día sostiene claramente que el Espíritu Santo es Dios y una de las tres personas de la Divinidad, junto con el Padre y el Hijo. También queremos que comprendan el papel esencial del Espíritu Santo en el plan de salvación y en la vida del creyente”, afirmó.

Como resultado del trabajo realizado durante los cuatro días de estudio, los participantes presentaron una Declaración de Consenso, que resume las principales convicciones bíblicas reafirmadas durante el evento. Entre otras cosas, afirma que “el Espíritu Santo es una persona coeterna con el Padre y el Hijo, copartícipe en la obra de creación, sustento y redención del hombre, tal como se presenta en el Antiguo [Testamento] y el Nuevo Testamento”.

También afirma que “la misión del Espíritu Santo es fundamentalmente cristocéntrica” y que «la obra del Espíritu Santo es esencial para la salvación de las personas, ya que convence de pecado, llama al arrepentimiento, produce el nuevo nacimiento, promueve el crecimiento espiritual y obra la santificación”.

Celebrada cada dos años desde 2009, la Conferencia Bíblica dedica cada edición al estudio de un tema específico en la teología adventista.

La versión original de esta noticia fue publicada en el sitio de noticias de la Universidad de Montemorelos.

Traducción de Marcos Paseggi