La iniciativa busca ayudar a quienes atienden a los afectados tras recientes devastadores terremotos.
29 de julio de 2026 | Medellín, Antioquia, Colombia | Cristin Serrano, Noticias de la Unión Colombiana del Norte y de la División Interamericana
Un equipo de la Corporación de Rescate y Salvamento (GARSA) viajó hace poco desde Colombia para apoyar los esfuerzos humanitarios tras el devastador doble terremoto que sacudió Venezuela el 24 de junio. Su misión, desarrollada en coordinación con organizaciones locales, refleja el valor de la preparación, la cooperación y el servicio en medio de una de las mayores catástrofes recientes de la región.
Tras viajar unas 38 horas desde Colombia, un equipo de GARSA llegó al estado de La Guaira con una misión urgente: apoyar los esfuerzos de búsqueda y asistencia humanitaria en la zona. Mientras las familias esperaban noticias de sus seres queridos y los equipos de rescate trabajaban sin descanso entre estructuras derrumbadas, los voluntarios se unieron a un esfuerzo coordinado con agencias de emergencia y organizaciones humanitarias, informaron los líderes del grupo.

Equipos de rescate de varios países inspeccionan un edificio derrumbado en La Guaira, Venezuela, una de las zonas más afectadas por los dos terremotos del pasado 24 de junio de 2026. [Fotografía: cortesía del Equipo de Rescate GARSA]
Una respuesta planificada
Antes del viaje, GARSA se contactó con organizaciones y equipos de respuesta en Venezuela para conocer las necesidades existentes y definir cómo podía contribuir a los esfuerzos humanitarios. El equipo pudo entrar en Venezuela gracias a los esfuerzos de la Fundación Isaías 58, una organización vinculada a la Iglesia Adventista en Venezuela, que ayudó a coordinar sus movimientos con funcionarios locales y agencias de respuesta.
El equipo incluyó al director operativo de GARSA, José Sepúlveda, y a los expertos en cuidados prehospitalarios y rescatadores Óscar Ibarra, Giovanni González y Alexander Alarcón. La auxiliar de enfermería Adriana Barón también viajó con ellos. Desde Medellín, el gerente de GARSA, Arbey Fernández, proporcionó apoyo permanente en la coordinación logística y administrativa de la operación.

Los miembros del Equipo de Rescate de GARSA regresan de su misión humanitaria en Venezuela. De izquierda a derecha: José Sepúlveda, Óscar Ibarra, Adriana Barón, Alexander Alarcón y Giovanni González. [Fotografía: cortesía del Equipo de Rescate Garsa]
El equipo salió de Medellín el sábado 27 de junio y, tras pasar casi dos semanas apoyando los trabajos humanitarios en Venezuela, regresó a Colombia el 9 de julio.
“Siempre intentamos responder en lugares donde nuestra experiencia puede ser útil y nuestro servicio es realmente necesario”, explicó Sepúlveda.
Cuando llegaron a La Guaira, la dimensión de la tragedia conmocionó al equipo.
“La belleza del lugar contrastaba con la magnitud de la destrucción. El cansancio del viaje desapareció cuando vimos la necesidad que teníamos delante. Solo queríamos empezar a ayudar lo antes posible”, dijo Barón.
Durante los días siguientes, los rescatadores participaron en trabajos de búsqueda, atención prehospitalaria, apoyo logístico y acompañamiento a las familias afectadas, informaron.

Un rescatador de GARSA participa en las labores de búsqueda y evaluación en una estructura derrumbada en La Guaira, Venezuela. [Fotografía: cortesía del Equipo de Rescate GARSA]
El trabajo técnico ocupó buena parte de los días que el equipo pasó en Venezuela. Sin embargo, fueron las historias de las personas afectadas las que más marcaron a los miembros del equipo.
Sepúlveda recuerda haber conocido a un padre que permaneció junto a los escombros mientras buscaba a su hija desaparecida. El equipo le brindó agua, comida y una linterna para continuar la búsqueda durante la noche, además de permanecer a su lado brindándole apoyo en medio de la incertidumbre.
“No siempre pudimos cambiar lo que estaban experimentando, pero sí podíamos hacerles saber que no estaban solos”, dijo.

El Equipo de Rescate GARSA durante su misión humanitaria en Venezuela, que se llevó a cabo del 27 de junio al 9 de julio de 2026. [Fotografía: cortesía del Equipo de Rescate GARSA]
Junto con los esfuerzos de búsqueda y rescate, la respuesta humanitaria de la Iglesia Adventista continuó por medio de la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA) de Colombia, con el apoyo de la red internacional de ADRA y campañas de recaudación de fondos en varios países. Según Jair Flórez Guzmán, director de ADRA Colombia, miembros adventistas e iglesias de Colombia se unieron para una campaña de donaciones que recaudó más de 25 mil dólares para las familias afectadas.
“Para nosotros es muy importante apoyar a un país vecino”, dijo Flórez Guzmán. “Estamos seguros de que, si la situación hubiera sido al revés, habrían hecho lo mismo por nosotros”. Flórez Guzmán también agradeció a los donantes. “Cada aporte contó para atender tantas necesidades que hoy enfrenta Venezuela”.
Según él, ADRA Colombia fue la única oficina nacional de la red de ADRA que desplegó personal directamente a Venezuela durante la primera fase de la respuesta.

Rescatistas y personal de apoyo de varias organizaciones se reúnen tras un día de trabajo, reflejando la cooperación internacional durante la respuesta de emergencia en Venezuela. [Fotografía: cortesía del Equipo de Rescate GARSA]
Al llegar a Venezuela, el equipo de GARSA pasó a formar parte del sistema de respuesta que ya operaba en las zonas afectadas, trabajando bajo la coordinación de funcionarios locales y junto con otras agencias de ayuda.
Según Jonás Hurtado, coordinador de Operaciones de Rescate del Orinoco, la Corporación de Rescate GARSA estuvo a cargo de la instalación y organización del campamento base, proporcionando infraestructura logística, equipos especializados y personal técnico para fortalecer las operaciones sobre el terreno.
“Como representantes de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, nos sumamos de inmediato al esfuerzo que ya estaba en marcha”, dijo Hurtado. “La contribución del equipo colombiano fue esencial porque proporcionó la infraestructura del campamento base, herramientas técnicas de salvamento y personal calificado en emergencias. Al integrar esos recursos con los equipos locales, logramos fortalecer las operaciones de inspección de riesgos, rescate y recuperación en los sectores de mayor impacto”.

Los miembros del equipo de rescate de GARSA se unen a rescatistas internacionales durante operaciones de respuesta a terremotos en Venezuela, trabajando junto a agencias de ayuda y organizaciones humanitarias en las zonas afectadas. [Fotografía: cortesía del Equipo de Rescate GARSA]
A medida que avanzaban las operaciones de respuesta, iglesias adventistas de varias regiones de Venezuela establecieron centros de recolección y apoyaron la distribución de ayuda humanitaria en coordinación con ADRA y otras agencias.
Para quienes formaron parte de la misión de GARSA, regresar a Colombia supuso el fin de la operación, pero no de una experiencia que transformó su comprensión del servicio.
“Uno vuelve valorando mucho más a su familia y comprendiendo que cada oportunidad para ayudar puede marcar la diferencia en la vida de otra persona”, dijo Barón.
Traducción de Marcos Paseggi