
Días después de que el terremoto azotara Venezuela el 24 de julio de 2026, miembros adventistas organizan artículos de ayuda recolectados en una iglesia local en Zulia, en la región occidental del país. [Fotografía: Unión Venezolana Occidental]
31 de julio de 2026 | Barquisimeto, Venezuela | Javier Páez y Noticias de la División Interamericana
El 24 de junio de 2026, a las 18:04, Venezuela fue sacudida por un doble terremoto que dejó víctimas, destrucción y graves daños en varias regiones del país. Aunque los terremotos tuvieron su epicentro en el oeste de Venezuela, los mayores daños se registraron en La Guaira y Caracas, en la zona costera norte del país. Los estados de Carabobo y Falcón también reportaron daños significativos.
Dada la magnitud de la emergencia, la Unión Venezolana Occidental formó dos comisiones de gestión de crisis con el propósito de coordinar acciones en todo su territorio, activar protocolos de ayuda humanitaria y apoyar los esfuerzos de la Iglesia Adventista en la región oriental del país, en estrecha coordinación con la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA) Venezuela, informaron los líderes regionales de la iglesia.

Miembros adventistas del Distrito 5 de Táchira organizan los artículos de ayuda para las víctimas del terremoto. [Fotografía: Unión Venezolana Occidental]
Una iglesia movilizada por solidaridad
El pastor Orlando Ramírez, presidente de la Unión Venezolana Occidental, dijo estar sumamente satisfecho con la respuesta recibida.
“Ha sido sorprendente cómo la feligresía de Venezuela occidental ha respondido de una manera abundante en medio de sus inmensas dificultades y limitaciones económicas”, dijo. “Fue sorprendente cuando, dos días después del terremoto, ya teníamos nuestro centro de acopio principal completamente lleno y pudimos enviar el primer camión a Caracas con solo las donaciones de cuatro de los catorce distritos del territorio de la asociación de la ciudad de Barquisimeto”.

El pastor Orlando Ramírez, presidente de la Unión Venezolana Occidental, distribuye ayuda a uno de las decenas de residentes afectados por el terremoto, que arrasó varios edificios en La Guaira. [Fotografía: Unión Venezolana Occidental]
Gracias a esta iniciativa, lograron reunir 150 bolsas de comida y 120 kits para bebés que incluyeron leche de fórmula, cereales, biberones, pañales, toallitas húmedas, ropa y zapatos nuevos, materiales educativos, cuadernos, lápices de colores y juguetes.
A pesar de los desafíos logísticos, se enviaron donaciones a más de 530 kilómetros desde Ureña, Táchira, hasta el principal centro de recaudación de la unión en Barquisimeto.

El personal de ADRA Venezuela informa a los miembros del equipo de la Unión Venezolana Occidental y a los voluntarios antes de distribuir artículos de ayuda en Catia La Mar, La Guaira. [Fotografía: José Falcón]
Ayuda humanitaria en todo el país
El Hospital Adventista de Venezuela desempeñó un papel esencial como centro de operaciones para la recepción, clasificación y envío de ayuda humanitaria. Se convirtió en un punto estratégico para canalizar la ayuda, informaron los líderes.
“Cada detalle del trabajo en este centro de acopio es un acto de empatía colectiva”, dijo la doctora Eglee Alastre, directora médica de la institución.

Los miembros del equipo de la Unión Venezolana Occidental se reúnen en el centro de recolección de ayuda de la iglesia adventista El Paraíso en Caracas. [Fotografía: José Falcón]
Aunque la mayor parte de la ayuda se dirigió a las zonas más afectadas de la región central del país, también se enviaron artículos al estado de Carabobo, lo que incluyó bolsas de comida para todas las familias adventistas de las dos iglesias adventistas del norte de ese estado y para unas 500 familias de las comunidades circundantes, así como el apoyo de voluntarios y el envío de comidas preparadas.
Presencia y servicio sobre el terreno
Diez días después de los terremotos, un equipo de la Unión Venezolana Occidental se trasladó a Caracas y La Guaira para brindar apoyo directo en las zonas más afectadas y ponerse a disposición de ADRA Venezuela.

Los miembros del equipo Unión Venezolana Occidental están junto a Andreina Solórzano, voluntaria de ADRA, y Rubén Ponce, director de ADRA Interamérica, en La Guaira. [Fotografía: José Falcón]
Sin embargo, Ramírez también destacó múltiples actos de fe y servicio que observó durante la visita. “Fuimos testigos de muchos milagros y vimos cómo los jóvenes y los grupos adventistas se han entregado en cuerpo y alma para ayudar, orar, entregar donaciones e involucrarse de manera activa y directa en procesos de rescate”.
Durante su estadía en la zona afectada, el equipo de la Unión Venezolana Occidental colaboró en la organización logística de la ayuda en el centro de recolección de Caracas y participó en la distribución de alrededor de mil kits de higiene entregados por ADRA Venezuela en dos comunidades de La Guaira. También tuvieron la oportunidad de escuchar algunas experiencias de las personas afectadas por terremotos.

El pastor Johan Mendoza, de la Unión Venezolana Occidental, aparece con los residentes afectados por el terremoto en La Guaira. [Fotografía: Unión Venezolana Occidental]
Hoy, aunque José perdió todas sus pertenencias y vive con su familia en un refugio temporal en La Guaira, dice que su corazón está lleno de gratitud, seguro de que Dios le dio una nueva oportunidad en la vida y un propósito renovado.
Wendy Antequera, miembro del equipo de la unión, recordó lo que hizo un médico de Brisas de Maiquetía. “A pesar de perder su hogar, continuó ayudando a otras personas afectadas por la catástrofe”, informó Antequera. “Algo que no olvidaré son las sonrisas de esas personas en Catia La Mar mientras las atendíamos. Habían perdido todo, pero seguían sonriendo y agradeciéndonos la ayuda que les brindamos”.

Wendy Antequera, del equipo Unión Venezolana Occidental, registra a los residentes durante una distribución de ayuda coordinada por ADRA Venezuela en Brisas de Maiquetía, La Guaira. [Fotografía: José Falcón]
Traducción de Marcos Paseggi