
El pastor Abner De Los Santos se dirige a los secretarios ejecutivos de las uniones, durante una sesión devocional el pasado 3 de agosto de 2026, durante la Academia de la Secretaría, que reunió a líderes de toda la División Interamericana en su sede en Miami, Florida, del 2 al 5 de agosto. [Fotografía: Libna Stevens/DIA]
20 de agosto de 2026 | Miami, Florida, Estados Unidos | Libna Stevens, Noticias de la División Interamericana
El fortalecimiento del trabajo de la Secretaría como parte vital de la misión eclesiástica estuvo en el centro de una academia de cuatro días que reunió a secretarios ejecutivos de toda la División Interamericana (IAD) en su sede en Miami, Florida, del 2 al 5 de agosto de 2026.
Mediante presentaciones, talleres y discusiones en pequeños grupos, los secretarios ejecutivos sindicales abordaron la gobernanza, políticas, gestión de membresía, registros, planificación estratégica, procedimientos parlamentarios y otras responsabilidades, mientras compartían enfoques prácticos que podían aplicar en sus territorios.

El pastor Selom Sessou, secretario asociado de la Asociación General, expone el marco formativo de la Academia de la Secretaría y su énfasis en el fortalecimiento de las competencias administrativas. [Fotografía: Libna Stevens/DIA]
“Este es un evento histórico”, dijo Santos, explicando que el programa global había sido lanzado solo unos días antes. “Interamérica está comenzando la primera capacitación de la Academia”.
Construcción de competencias para la misión
El pastor Selom Sessou, secretario asociado de la Asociación General y coordinador de la Academia de la Secretaría de la Asociación General, dijo que la iniciativa responde a la necesidad de una preparación especializada para los secretarios ejecutivos, muchos de los cuales asumen el cargo tras años en el ministerio pastoral o en la evangelización.
“Nos dimos cuenta de que hay un hueco”, dijo Sessou. La Academia está diseñada para desarrollar el “conocimiento y la competencia necesarios para realizar la tarea con confianza y precisión”, al tiempo que fortalece la eficiencia, la organización, la administración del tiempo y la resolución de problemas.

Después de llamar a los secretarios ejecutivos “agentes de misión”, el pastor Pierre Caporal, secretario ejecutivo de la División Interamericana, pronuncia un mensaje devocional el 5 de agosto, durante la Academia de la Secretaría. [Fotografía: Libna Stevens/DIA]
El plan de estudios fundamental más amplio de la Academia incluye siete módulos y 34 lecciones que cubren los fundamentos espirituales de la Secretaría, la gobernanza y la gestión de las juntas, la integridad política y constitucional, la gestión de la feligresía y la formación de discípulos, los registros y archivos, y la misión de la Secretaría.
Sessou afirmó que la Academia tiene como objetivo proporcionar un entorno de aprendizaje continuo donde los líderes puedan seguir desarrollando las competencias necesarias a medida que evolucionen las demandas administrativas y ministeriales.
‘Un agente de misión’
Durante la capacitación también se destacó la responsabilidad espiritual del liderazgo de la Secretaría.

Roberto Dávila, secretario ejecutivo de la Unión Nicaragüense, revisa el calendario de programas de cuatro días de la Academia de Secretaría en la mañana del 4 de agosto de 2026. [Fotografía: Libna Stevens/DIA]
El pastor Pierre Caporal, secretario ejecutivo de la División Interamericana, reforzó esa perspectiva en su devocional del 5 de agosto, “Más que un escriba”.
Sobre la base de la relación bíblica entre Jeremías y Baruj, Caporal describió cómo las habilidades profesionales de Baruj se volvieron fundamentales para preservar y comunicar el mensaje que Dios había confiado a Jeremías. Desafió a los secretarios ejecutivos para que vieran una conexión similar entre sus responsabilidades y su vocación.
“Se puede ver en usted un simple escriba o un simple secretario ejecutivo, pero Dios ve en usted un agente de misión”, dijo Caporal.
“Consagremos todas nuestras habilidades, nuestro profesionalismo, nuestra influencia a la misión de Dios”, añadió.

El pastor Álvaro Niño, secretario asociado de la División Interamericana, dirige una sesión centrada en fortalecer las prácticas de la Secretaría en las uniones y los campos locales. [Fotografía: Keila Trejo/DIA]
Traslado de la estrategia a toda Interamérica
La Academia ofrece una forma de traducir ese enfoque misional en prácticas más sólidas de la Secretaría en todo el territorio, dijo el pastor Álvaro Niño, secretario asociado de la División Interamericana.
“La Secretaría de la Asociación General presentó su plan estratégico, y lo que estamos haciendo es cumplirlo”, dijo Niño. La División Interamericana está llevando la estrategia a sus uniones para que, a su vez, puedan llevarla a los ámbitos locales, con énfasis en líderes que estén arraigados en las Escrituras, centrados en la misión y preparados para cumplir con sus responsabilidades de manera eficaz.
Niño dijo que los organizadores fueron deliberadamente más allá del formato tradicional de conferencias. Los participantes trabajaron en grupos pequeños que combinaron secretarios experimentados con quienes eran nuevos en el puesto, permitiéndoles discutir situaciones reales, formular preguntas y compartir soluciones.

Janelle Scantlebury-Smith, secretaria asociada de la División Interamericana, lleva a cabo una presentación durante la Academia de la Secretaría en la sede de la División Interamericana. [Fotografía: Libna Stevens/DIA]
Este enfoque es en especial relevante cuando las transiciones de liderazgo incorporan nuevos secretarios ejecutivos. En una sola unión, dijo Niño, nueve de los once secretarios ejecutivos locales de campo fueron cambiados hace poco, lo que subraya la necesidad de una orientación estructurada y un desarrollo profesional.
“Una de las razones de la Academia de Secretaría es tener un programa de formación continua”, dijo Niño.
Para sostener ese esfuerzo, la División Interamericana planea sesiones de seguimiento regulares, idealmente mensuales, y espera celebrar la Academia en persona anualmente cuando sea posible. También se espera que los secretarios ejecutivos sindicales amplíen la formación a los campos locales y, en última instancia, a los secretarios eclesiásticos locales, de donde proviene gran parte de la información sobre la feligresía de la denominación.

Al destacar la relación entre los registros precisos de los miembros y la atención a los miembros, el pastor Daniel Polanco, secretario ejecutivo de la Unión Dominicana, comparte el proceso de revisión redentora de su unión durante la Academia de Secretaría. [Fotografía: Libna Stevens/DIA]
Para Niño, la información precisa tiene que conducir, en última instancia, a una mejor atención a los miembros. Detrás de las estadísticas de la iglesia “hay un rostro, hay una historia, hay una persona”, expresó. Los datos sobre los miembros pueden ayudar a que los líderes fortalezcan la atención pastoral, mejoren la retención, se reconecten con quienes se han ido y discipulen a los miembros activos para el servicio.
El pastor Daniel Polanco, secretario ejecutivo de la Unión Dominicana, brindó un ejemplo gracias a ese proceso de revisión redentora de los miembros de su unión.
“Hemos visto en la Unión Dominicana [un cambio] de una oficina técnica, una oficina administrativa centrada en limpiar listas, tachar nombres, a ver personas en lugar de números”, dijo Polanco. Describió la Secretaría como “una agencia misionera” que puede fomentar la atención, la restauración y la reconexión.
Por medio del Grupo Especial de Revisión, o GER, las congregaciones identifican a los miembros que pueden estar inactivos, difíciles de localizar o necesitar atención pastoral y organizan esfuerzos para reconectarse con ellos.

Secretarios ejecutivos de las uniones y líderes de toda la División Interamericana se reúnen para una fotografía grupal, durante la Academia de la Secretaría, celebrada del 2 al 5 de agosto de 2026 en la sede de la División Interamericana en Miami, Florida. [Fotografía: Keila Trejo/DIA]
A medida que los secretarios ejecutivos regresan a sus uniones, se espera que el trabajo iniciado en la Academia continúe en los campos y congregaciones locales, apoyado por formación regular y seguimiento. Para Niño, las prácticas más sólidas de la Secretaría deberían traducirse, en última instancia, en mejor información, una atención más intencionada a los miembros y un mayor apoyo a la misión de la iglesia.
“La intencionalidad es lo que marca la diferencia”, dijo Niño.
Traducción de Marcos Paseggi