Los equipos de rescate realizan evaluaciones de respuesta de emergencia y daños en las zonas afectadas por el terremoto en Quibdó, Colombia, el 11 de agosto de 2026. [Fotografía: GARSA Medellín]

Se distribuyen más de 1200 paquetes de alimentos en Quibdó mientras los equipos de rescate, ADRA, líderes de la iglesia y voluntarios ayudan a las familias afectadas.

24 de agosto de 2026 | Medellín, Antioquia, Colombia | Cristin Serrano y Noticias de la División Interamericana

Se han distribuido más de 1200 paquetes de alimentos a familias en Quibdó, Colombia, mientras la Iglesia Adventista del Séptimo Día, la Agencia de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA) Colombia, equipos de rescate y miembros de iglesia continúan respondiendo a las comunidades afectadas por un reciente terremoto.

Una evaluación preliminar de la Asociación Sur Occidental de Colombia también identificó daños en 23 iglesias adventistas e informó de 382 miembros cuyas casas fueron destruidas o parcialmente dañadas.

Una casa en Quibdó, Colombia, muestra daños estructurales visibles tras el terremoto. La Asociación Sur Occidental de Colombia evaluó los daños entre las familias adventistas en las comunidades afectadas. [Fotografía: Asosur Communications]

La respuesta ha incluido apoyo en busca y rescate, evaluaciones de daños, asistencia de emergencia, distribución de alimentos y esfuerzos para identificar las necesidades de las familias afectadas en todo Chocó, una de las zonas afectadas por el terremoto.

Se despliega equipo de rescate en Quibdó

En respuesta a una solicitud de ayuda de emergencia de las autoridades de Chocó, un equipo de seis miembros de la organización adventista de rescate GARSA Medellín viajó desde Antioquia el 10 de agosto, llegando a Quibdó aproximadamente a las 2 de la madrugada del día siguiente. El equipo aportó capacidades de búsqueda y rescate, una ambulancia y apoyo de emergencia prehospitalario.

Trabajando junto a las autoridades locales y los responsables de administración de riesgos, los rescatadores apoyaron las operaciones de emergencia y evaluaron las estructuras dañadas para ayudar a determinar si las viviendas afectadas podían ocuparse con seguridad.

“Encontramos que, afortunadamente, por misericordia divina, las víctimas mortales son pocas, al igual que los desaparecidos”, dijo José Sepúlveda, coordinador de GARSA. “Lo que sí hay son muchas viviendas averiadas que no podrán ser habitadas”.

Familias en Quibdó, Colombia, reciben paquetes de alimentos durante una distribución humanitaria coordinada por la Unión Colombiana del Norte, la Asociación Sur Occidental de Colombia y ADRA Colombia. [Fotografía: Asosur Communications]

El equipo permaneció en la zona hasta que se completaron las operaciones de búsqueda y evaluación solicitadas.

Cientos de adventistas afectados

Los informes de los pastores de distrito elaborados por la Asociación Sur Occidental de Colombia identificaron daños en 23 iglesias adventistas en todo Chocó. Treinta y nueve viviendas pertenecientes a 142 miembros de la iglesia fueron destruidas, mientras que otros 240 miembros reportaron daños parciales, elevando el número de miembros afectados a 382.

Algunas de las mayores concentraciones de daños reportados se dieron en los distritos de Central Chocó, Sureste de Quibdó, Quibdó Horeb y San Juan Baudó. Las dificultades de comunicación en algunas áreas complicaron los esfuerzos para recopilar información, informaron líderes de la iglesia.

Más allá de documentar pérdidas estructurales, la evaluación ayudó a identificar familias que requerían asistencia inmediata y aquellas que no podían regresar a sus hogares debido a condiciones inseguras.

Se prepararon más de 800 paquetes de alimentos para su distribución el 19 de agosto de 2026 a familias afectadas por el terremoto en Quibdó, Colombia, como parte de una respuesta conjunta de la Iglesia Adventista y ADRA Colombia. [Fotografía: Asosur Communications]

ADRA moviliza ayuda

ADRA Colombia activó su respuesta de emergencia en la mañana del 10 de agosto y comenzó a buscar recursos adicionales para ayudar a las comunidades afectadas.

La Unión Colombiana del Norte contribuyó con fondos a ADRA Colombia para fortalecer la respuesta, mientras que la agencia estableció centros de recolección en Pereira, Manizales, Medellín, Bogotá y Cali. Las donaciones se centraron principalmente en juegos de higiene y ropa de cama.

Sobre la base de evaluaciones realizadas durante la fase inicial de la emergencia, ADRA Colombia proyectó que aproximadamente 670 familias recibirían asistencia.

El esfuerzo humanitario se amplió el 19 de agosto, cuando se distribuyeron más de 800 paquetes de alimentos a familias afectadas en Quibdó gracias a un esfuerzo conjunto de la Unión Colombiana del Norte, la Asociación Sur Occidental de Colombia, ADRA Colombia, miembros de la iglesia adventista de Medellín y otras entidades en todo el territorio de la unión. Sumados a 400 paquetes proporcionados por otros donantes en días anteriores, se han distribuido más de 1200 paquetes de alimentos.

Niños y familias en Quibdó, Colombia, participan en la distribución de alimentos para las comunidades afectadas por el terremoto. [Fotografía: Asosur Communications]

Representantes de la Unión Colombiana del Norte y de la Asociación Sur Occidental de Colombia se unieron a Jair Flórez, director de ADRA Colombia, junto con voluntarios y miembros de la iglesia durante la entrega.

La asistencia alimentaria abordó una de las necesidades más inmediatas identificadas entre las familias afectadas, continuando una respuesta que comenzó con operaciones de emergencia y evaluaciones de daños.

Un servicio más allá de la respuesta inmediata

Jaimes dijo que el esfuerzo coordinado refleja el compromiso de la iglesia de acompañar a las familias más allá de la emergencia inicial mientras comienzan a recuperarse del terremoto. Animó a los miembros a seguir orando por las familias afectadas en todo Chocó, en especial por aquellas que han perdido sus hogares o no pueden regresar a ellos.

La respuesta, dijo, lleva a la práctica las palabras de Jesús en Mateo 25:40 —“De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis”— al convertir la compasión cristiana en apoyo tangible y esperanza para quienes enfrentan circunstancias difíciles.

Traducción de Marcos Paseggi