9 de junio de 2026 | Filipinas | ADRA Internacional

La Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA) en Filipinas ha activado sus mecanismos de respuesta de emergencia tras un potente terremoto de magnitud 7,8 que impactó frente a la costa cerca de Maasim, provincia de Sarangani, en la mañana del 8 de junio. El terremoto, el más fuerte que ha afectado a Filipinas desde 1990, causó daños generalizados en Mindanao, provocó alertas de tsunami y obligó a que miles de residentes evacuaran sus hogares.

Los informes iniciales indican al menos 36 fallecidos, más de 167 heridos y 4 personas desaparecidas mientras continúan las operaciones de rescate y evaluación. Carreteras, escuelas, centros de salud, viviendas y redes de comunicación han resultado dañados en las comunidades afectadas, mientras que muchas familias siguen desplazadas debido a las réplicas continuas y a las preocupaciones de seguridad.

Un potente sistmo de 7,8 grados causa daños a la iglesia adventista Central de Malapatan en Mindanao, Filipinas [Fotografía: Hope Channel Sur de Mindanao]

En respuesta, la Unidad de Gestión de Emergencias de ADRA Filipinas activó inmediatamente los sistemas de monitorización y coordinación de emergencias y ha comenzado a trabajar con voluntarios de Servicios Comunitarios Adventistas (ACS), líderes locales de la Iglesia Adventista y redes comunitarias para evaluar necesidades e identificar las comunidades más vulnerables. La Comisión Asesora y de Gestión de Emergencias de ADRA ha aprobado la activación del Plan Nacional de Gestión de Emergencias y el despliegue de equipos de evaluación en las zonas afectadas.

Según evaluaciones preliminares, las necesidades más urgentes incluyen refugios de emergencia, asistencia alimentaria, agua potable, suministros de higiene y apoyo a la protección de poblaciones vulnerables, incluidos niños, personas mayores y personas con discapacidad. Se espera que las familias que residan en centros de evacuación necesiten artículos esenciales para el hogar, como por ejemplo mantas, esterillas para dormir, kits de higiene y lámparas solares.

ADRA coordina estrechamente con agencias gubernamentales, socios humanitarios y autoridades locales para apoyar la planificación de la respuesta. Sujetas a los resultados de la evaluación, las intervenciones planificadas pueden incluir distribuciones de ayuda de emergencia, asistencia para refugios y artículos no alimentarios, apoyo en agua, saneamiento e higiene (WASH) y asistencia económica. ADRA Filipinas también está incorporando intervenciones de primeros auxilios psicológicos para proporcionar apoyo psicosocial inmediato a las personas y familias afectadas por la catástrofe.

Daños en edificios en Mindanao tras un terremoto de magnitud 7,8 que azotó Mindanao, Filipinas, el 8 de junio. [Fotografía: Hope Channel Sur de Mindanao]

Voluntarios de iglesias locales formados gracias a la iniciativa Iglesia Lista para Catástrofes de ADRA también están ayudando a apoyar el intercambio de información, la movilización de voluntarios, los esfuerzos de evacuación y las actividades de respuesta a nivel comunitario. Se ha aprobado una asignación inicial de emergencia de veinte mil dólares, con fondos locales adicionales comprometidos para apoyar evaluaciones rápidas y esfuerzos de ayuda a medida que la situación continúa evolucionando.

ADRA Filipinas sigue monitorizando la situación en evolución y está preparada para ampliar su respuesta a la hora de ayudar a que las familias se recuperen y comiencen la reconstrucción en los próximos días.

Usted puede ayudar a ADRA a prepararse para emergencias y responder cuando se produzcan catástrofes. Su apoyo permite la preparación vital y los esfuerzos de respuesta ante emergencias en comunidades vulnerables de todo el mundo.

Traducción de Marcos Paseggi