Cirugías gratuitas proveen tratamiento a pacientes que habían pospuesto la atención médica por años.

17 de junio de 2026 | Puerto España, Trinidad | Royston Philbert y Personal de Noticias de la DIA

Más de 3,000 personas de Trinidad y Tobago recuperaron la vista a través de una cirugía gratuita de cataratas y pterigión, por iniciativa del Hospital Community de Adventistas del Séptimo Día, en colaboración con Hands International, para proveer atención médica renovadora a pacientes que de otra manera no podrían acceder al tratamiento.

Esta iniciativa, llevada a cabo del 14 al 26 de mayo, proveyó miles de cirugías gratuitas y atendió una significativa necesidad de servicios oftálmicos. Cientos de personas acudieron diariamente a los predios del hospital en Cocorite, en búsqueda de tratamiento y la oportunidad de recobrar su vista.

Pacientes y miembros de la comunidad se reúnen fuera del Community Hospital de Adventistas del Séptimo Día en Trinidad y Tobago durante una brigada médico misionera. Se instalaron carpas adicionales para acomodar a los centenares de personas que acudieron en busca de cirugías de cataratas y otros servicios médicos. [Imagen: Community Hospital]

El Dr. Reynold Agard, nacido en Tobago y presidente de Hands International por los últimos 14 años, dijo que el regreso a su país natal en esta iniciativa tenía para él un significado especial.

“Nuestro objetivo era practicar aproximadamente 4,000 cirugías de cataratas”, señaló. “Porque sabíamos la necesidad que había aquí”.

Los dirigentes del hospital señalaron que el problema de las cataratas continúa siendo  una preocupación de salud significativa en todo Trinidad y Tobago y en todo el Caribe. De acuerdo con el Dr. Steven Carryl, director ejecutivo del hospital, algunos factores ambientales asociados con la región podrían contribuir a tasas más altas de la condición.

Para ayudar a la satisfacción de esa necesidad, la organización reunió equipo especializado y un equipo médico internacional que incluyó al Dr. Jacob Prabhakar, líder del proyecto Eyes for India. Su técnica de alto volumen de ejecución de cirugía de cataratas, que permite a los equipos llevar a cabo 450 procedimientos al día, fue un factor crítico en la ampliación del acceso al tratamiento.

El jefe oftalmólogo, Dr. Jacob Prabhakar (izquierda) y el Dr. Reynold Agard, presidente de Hands International, se dirigen a pacientes y voluntarios antes de llevar a cabo cirugías de cataratas durante una brigada médica en el Community Hospital de los Adventistas del Séptimo Día en Trinidad y Tobago. [Imagen: Community Hospital]

Los equipos médicos informaron que los procedimientos fueron mínimamente invasivos,   lo cual les permitió a los paciente experimentar una rápida mejora de su visión.

“Cuando reemplazamos esos lentes, la gente puede ver de nuevo”, dijo el Dr. Agard. “Los colores se vuelven brillantes. Mejora la ceguera nocturna. Esto hace que cambie la calidad de vida”.

La iniciativa proveyó también tratamiento para pterigión, conocido comúnmente como “ojo de surfista”, una carnosidad benigna o no carcinógena asociada frecuentemente con una prolongada exposición a luz ultravioleta, polvo y viento.  .

Uno de los grandes desafíos en esta misión lo constituyó la evaluación preoperatoria, siendo que muchos pacientes acudieron sin las previas evaluaciones requeridas, por falta de recursos económicos.

Pacientes de todo Trinidad y Tobago se reúnen en el Community Hospital de los Adventistas del Séptimo Día para recibir cirugía de cataratas, durante una misión médica que restauró la visión de miles de personas. [Imagen: Departamento de Comunicación de la Asociación del Caribe.]

“Esperábamos que las personas ya habrían sido evaluadas antes de llegar”, dijo el Dr. Agard. “Pero muchos no pudieron cubrir el costo de la evaluación, así que tuvimos que ajustarnos”.

Para muchos pacientes, esta intervención gratuita proveyó acceso a atención oftálmica que no habían recibido por años, porque el costo de evaluación y cirugía estaba más allá de sus recursos económicos.

Misión más allá de lo médico

“Somos un hospital de base religiosa que cree en la misión”, dijo el Dr. Steven Carryl, director ejecutivo del Community Hospital. “Esta oportunidad nos permite contribuir y servir a nuestra comunidad a través del ministerio de salud”.

El pastor Leslie Moses, presidente de la Asociación Caribeña del Sur, dijo que el impacto de la iniciativa fue más allá de las cirugías mismas.

El pastor Leslie Moses, presidente de la Asociación Caribeña del Sur, dirige palabras de ánimo a los pacientes que esperan la cirugía oftálmica durante la brigada médico misionera patrocinada por el Community Hospital de Adventistas del Séptimo Día en Trinidad y Tobago. [Imagen: Community Hospital]

“La restauración de la vista transformó vidas, ayudó a las personas a recuperar su independencia y trajo renovada esperanza a familias y comunidades”, dijo el presidente Moses. Esta iniciativa entregó centenares de miles de dólares a pacientes en todo Trinidad y Tobago.

Aparte de atender una necesidad vital de salud, la iniciativa creó también oportunidades para conectar a la iglesia con las comunidades a través del servicio, dijo Alexander Isaac, director de ministerio de salud de la Unión Asociación del Caribe.

“El ministerio de salud continúa siendo uno de los medios más eficaces para que la iglesia  interactúe con las comunidades y manifieste el amor de Cristo en forma práctica”, dijo el director Isaac. “Al atender las necesidades físicas de las personas, creamos también oportunidades para ministrar en favor de sus necesidades espirituales”.

El año pasado, el equipo médico misionero de Hands International proveyó cirugías y servicios de atención médica a más de 8,000 pacientes en el hospital adventista durante un esfuerzo misionero de cuatro días de duración.

Dr. Reynold Agard, presidente de Hands International (izquierda) y Dr. Steven Carryl (derecha) director ejecutivo del Community Hospital en Trinidad y Tobago, colaboraron  ayudando a dirigir la reciente iniciativa médico misionera. [Imagen: Asociación Caribeña del Sur]

Atención a una necesidad regional

Los directivos del hospital señalaron que el problema de cataratas continúa siendo un asunto preocupante en Trinidad y Tobago y en todo el Caribe.

“Cuando reemplazamos ese lente, la gente puede ver de nuevo”, dijo el Dr. Agard. “Los colores se vuelven brillantes. Mejora el problema de ceguera nocturna. Eso transforma la calidad de vida”.

Los dirigentes de la iglesia y el hospital dijeron que la iniciativa representó más que una intervención médica para muchos pacientes, les recobró la independencia, mejoró su calidad de vida y renovó su esperanza en el futuro.

Traducción – Gloria A. Castrejón