27 de septiembre de 2026 | Silver Spring, Maryland, Estados Unidos | Secretaría de Misión Adventista

Del 10 al 12 de septiembre tuvo lugar, en la sede mundial de la Iglesia, la primera consulta de la historia sobre el establecimiento de iglesias, en la que participaron representantes de los ministerios de apoyo de la Iglesia Adventista del Séptimo Día y responsables de misión de la Asociación General.

El objetivo declarado de la consulta sobre el establecimiento de iglesias, titulada «Alineados para la misión», fue el de «fortalecer nuestra unidad en Cristo para la misión, con el fin de centrar aún más los esfuerzos en el establecimiento de nuevos grupos de creyentes entre los pueblos no alcanzados, reafirmar nuestro compromiso con el modelo de ministerio integral de Cristo y explorar maneras de armonizar nuestras estrategias misioneras».

Rick McEdward, secretario de la Asociación General, dio la bienvenida a los participantes con un llamado a la unidad: «Tenemos una gran misión y mucho por hacer. Avancemos juntos… Se trata de un solo mensaje, una sola Iglesia, una sola misión».

Líderes de los ministerios de apoyo dedicados a establecer iglesias oran junto a los líderes de la Asociación General de la Iglesia Adventista durante la consulta «Alineados para la misión», celebrada del 10 al 12 de septiembre en la sede mundial de la iglesia. [Fotografía: Secretaría de Misión Adventista]

Un enfoque centrado en la misión

El encuentro de tres días de duración incluyó momentos de reflexión espiritual, sesiones de oración, presentaciones de ministerios, debates estratégicos y conversaciones informales.

El presidente de la Asociación General, Erton Köhler, agradeció a los responsables de los ministerios de apoyo por su labor e hizo hincapié en la necesidad de que toda la Iglesia participe en la misión. «Necesitamos muchas manos para impulsar la misión de la Iglesia: pastores, administradores, los miembros de iglesia y quienes dirigen los ministerios de apoyo en todo el mundo», afirmó.

Los ministerios de apoyo son organizaciones dirigidas por miembros adventistas laicos que trabajan para apoyar la misión de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Los responsables de esos ministerios compartieron detalles sobre su labor a la hora de establecer iglesias y en el ministerio de la salud, la educación, los medios de comunicación, la evangelización mediante las publicaciones, el ministerio con los refugiados, la formación de misioneros y el envío de misioneros tanto internacionales como locales.

Entre las organizaciones representadas estuvieron Servicios e Industrias de Laicos Adventistas (ASi), una organización de miembros de iglesia integrada por empresarios, profesionales y ministerios de apoyo adventistas; Adventist Frontier Missions (AFM); la Red Adventista de Evangelización Médica (AMEN); Adventist Southeast Asia Projects Ministries (ASAP); Gospel Outreach (GO); Jesus for Asia (JFA); Outpost Centers International (OCI); y Quiet Hour Ministries (QHM).

Danny Houghton, presidente de ASi, afirmó que el espíritu de unidad fue uno de los aspectos más significativos del encuentro. «Todos nosotros amamos a la iglesia», afirmó, «y haber sido invitados a participar, a debatir sobre estrategia y a impulsar la labor de la iglesia ha sido un honor y una bendición». Describió la consulta como «un comienzo muy significativo que busca reforzar la colaboración entre los ministerios de apoyo, con el fin de trabajar en sintonía con la labor que está llevando a cabo la Iglesia».

Rick McEdward, secretario de la Asociación General, se dirige a los representantes de los ministerios de apoyo dedicados a la fundación de iglesias. «Tenemos una gran misión y trabajo de sobra», les dijo. «Adelante, avancemos juntos». [Fotografía: Secretaría de Misión Adventista]

Hablar y escucharse mutuamente

Una recomendación recurrente fue la mejora de la comunicación entre los ministerios de apoyo y las organizaciones oficiales de la iglesia. Los participantes también sugirieron que se establecieran acuerdos entre los ministerios de apoyo y las organizaciones de la denominación que trabajan en sociedad en los campos misioneros.

«El objetivo de esta reunión fue reunir a los líderes misioneros para reforzar nuestra cooperación», afirmó Greg Whitsett, director de planificación de la Secretaría de Misión Adventista de la Asociación General. «Valoramos nuestra diversidad de estrategias misioneras, pero no a costa de la armonía… Terminé muy animado al ver lo que puede suceder cuando los líderes de la misión se reúnen en un entorno cerrado como lo fue este para abordar nuestros desafíos comunes».

Al término de la consulta, el grupo acordó una declaración en la que se identificaron intereses comunes, tales como la alineación de la misión, una mejor comunicación y colaboración, y la coordinación del trabajo de primera línea en áreas de alta prioridad para la misión. Asimismo, se abordó la necesidad de compartir historias misioneras con honestidad, mostrando sensibilidad hacia otros sistemas de creencias y hacia las preocupaciones en materia de seguridad en determinadas zonas oficialmente cerradas a la misión cristiana.

John Shin, presidente de AMEN, expresó su agradecimiento por el encuentro. «Este evento me ha resultado inspirador y alentador, ya que me ha permitido conocer a líderes de otros ministerios con ideas afines y pasar tiempo con ellos y con los líderes de la administración de la iglesia mientras debatíamos sobre cómo ampliar el alcance del mensaje del evangelio y la obra del Señor», afirmó.

Gary Krause, director de la Secretaría de Misión Adventista de la Asociación General, expresó una esperanza similar. «Fue maravilloso ver cómo los ministerios laicos se reunieron para orar, pasar tiempo juntos y debatir formas de colaborar de manera más eficaz entre sí y con organizaciones oficiales de la iglesia tales como Misión Adventista», afirmó.

McEdward concluyó la consulta haciendo hincapié, más allá de las estructuras organizativas, en el propósito último de la misión: llevar a las personas a Jesús. «Nuestro llamado conjunto es importante», afirmó, «porque consiste en dar a conocer a Jesús a las personas, afianzarlas en las Escrituras, ser adoradores de Jesús con toda nuestra vida e invitar también a otros a adorarle».

Al repasar los tres días transcurridos, McEdward resumió sus esperanzas respecto de lo que tuvo su inicio en Silver Spring: «Creo que este fin de semana ha marcado el inicio de una era de mayor cooperación con los ministerios de apoyo».