Balvin Braham llama a los administradores a que fundamenten la estrategia y la misión en las Escrituras durante su mensaje devocional en la cumbre de líderes.

3 de marzo de 2026 | Riviera Maya, Quintana Roo, México | Libna Stevens, Noticias de la División Interamericana

“Esto no es simplemente un concilio administrativo. Es un concilio de pacto”.

Con esas palabras, Balvin Braham, vicepresidente de la División Interamericana (IAD), marcó el tono espiritual del tercer día de la cumbre de liderazgo durante su mensaje devocional a casi seiscientos administradores de las uniones, asociaciones y campos locales reunidos en Riviera Maya, México.

Los líderes de las uniones y de asociaciones siguen el mensaje devocional mientras el pastor Balvin Braham llama a la iglesia a que se mantenga firme en las Escrituras y la misión.
[Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]

“Podemos dominar la teología. Podemos redactar reglamentos y gestionar comisiones”, dijo. “Aun así, seguimos construyendo sobre la arena si falta la obediencia”.

Braham advirtió que el peligro al que se enfrenta el liderazgo hoy es sutil.

“La tragedia de los últimos días no será la falta de revelación”, dijo. “Será un excedente de revelaciones que no hayan sido puestas en práctica”.

Vendrán tormentas

En el relato bíblico, las tormentas ponen a prueba ambas casas, señaló. Braham recordó a los administradores que la cuestión no es si llegarán tormentas, sino qué es lo que quedará firme cuando estas lleguen.

“El huracán escatológico pondrá a prueba no el tamaño de nuestras instituciones, sino la profundidad de nuestra base bíblica”, dijo. “Los programas no sobreviven a las tormentas. Los cimientos sí”.

Los delegados reflexionan durante la sesión devocional dirigida por el vicepresidente de la DIA Balvin Braham, el 3 de marzo de 2026. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]

Braham hizo entonces referencia a los desafíos contemporáneos en toda Interamérica, que incluyen el secularismo, las presiones financieras, los cambios culturales, la influencia digital y la apatía espiritual. Los describió como “tormentas escatológicas que ya se están experimentando en nuestro territorio”.

Solo una iglesia basada en las Escrituras, dijo, perdurará.

Las Escrituras como fundamento

Braham volvió repetidamente a la primacía de la Palabra de Dios en la formación de la vida y misión de la iglesia.

“La Biblia no es nuestro manual de referencia”, dijo. “Es nuestra piedra angular”.

El pastor Balvin Braham, vicepresidente de la División Interamericana, recuerda a casi seiscientos administradores que la iglesia tiene que permanecer anclada en Cristo como su base. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]

La planificación estratégica, añadió, tiene que comenzar no con modelos corporativos, sino con convicciones bíblicas.

“La planificación estratégica tiene que ser exegética antes de ser organizativa”, dijo Braham. “La misión fluye de la revelación, no del análisis corporativo”.

Advirtió a los líderes que no vayan a volverse eficientes sin ser bíblicos.

“Ser estratégico sin entregarse a Dios es un peligro sutil para la administración”, afirmó.

Citó entonces 1 Corintios 3:11: “Nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo”, afirmando que Cristo mismo, revelado en todas las Escrituras, sigue siendo el único fundamento seguro para la iglesia.

Un administrador de la iglesia lee fragmentos de su Biblia mientras escucha el mensaje devocional entregado por el pastor Balvin Braham durante la cumbre de liderazgo, el 3 de marzo de 2026. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]

“La roca de Mateo 7 no es meramente doctrina”, dijo. “Es Cristo mismo revelado en la Palabra”.

Liderazgo como constructores de cimientos

Braham instó a los administradores a que vieran sus roles desde una perspectiva teológica.

“No somos simplemente administradores”, dijo. “Somos ingenieros fundacionales del reino de Dios”.

Cada decisión, señaló, tiene un peso espiritual. “Nuestras decisiones presupuestarias son decisiones teológicas. Nuestros marcos reglamentarios son declaraciones eclesiológicas. Nuestros planes estratégicos son documentos escatológicos”, afirmó.

El liderazgo, explicó, no se trata de expansión institucional, sino de preparar a las personas para el reino de Dios.

Los líderes de la División Interamericana escuchan durante el devocional matutino presentado por el pastor Balvin Braham en el tercer día de la cumbre de liderazgo “I Will Go: Vivir la Misión” el 3 de marzo de 2026. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]

“Lo que estamos haciendo aquí es un cimiento que conduce al destino de 320 millones de personas en toda Interamérica”, dijo Braham, refiriéndose a la población dentro del territorio de la división.

Con aproximadamente 3,7 millones de miembros adventistas del séptimo día en toda la región, desafió a los líderes a que tomaran en cuenta no solo el crecimiento sino también el compromiso.

“¿Cómo conseguimos que 320 millones estén alrededor del trono de Dios?”, preguntó Braham. “¿Y cómo involucramos al 71 por ciento de nuestros miembros que no están activamente involucrados en la misión?”

Luego esbozó tres aplicaciones prácticas para líderes.

En primer lugar, llamó a la renovación espiritual personal. “A nivel personal, debemos edificar sobre la Palabra mediante la devoción”, dijo Braham. Advirtió que la capacidad administrativa no puede sustituir a la profundidad espiritual. “Ninguna cantidad de destrezas administrativas puede sustituir una relación viva con Cristo. Nuestra dependencia de él y la conducción del Espíritu Santo tienen que ser nuestra marca distintiva diaria”.

Ismael Castillo, rector de la Universidad de Montemorelos, reflexiona durante el mensaje devocional del 3 de marzo de 2026. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]

En segundo lugar, instó a los líderes a que evalúen cada decisión importante desde una perspectiva bíblica. “Toda decisión estratégica tiene que superar la prueba”, dijo. “¿Está fundamentada bíblicamente?”

En tercer lugar, enfatizó el compromiso misionero en todos los niveles de la iglesia. Vivir la misión, explicó, significa asegurarse de que los miembros no sean espectadores sino participantes.

De la proclamación a la encarnación

Braham enfatizó que “vivir la misión” requiere más que iniciativas de voto u organización de campañas de evangelización.

“Vivir la misión significa pasar de la proclamación a la encarnación”, expresó. “Nuestro liderazgo, nuestras relaciones y nuestro gobierno tienen que reflejar el carácter de Cristo”.

Un administrador de la iglesia y su esposa se unen en oración al concluir el mensaje devocional el 3 de marzo de 2026. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]

También expresó su preocupación por las generaciones más jóvenes que pueden sentirse desconectadas de las auténticas comunidades de fe, instando a los líderes a que cultiven entornos donde las Escrituras moldeen tanto la estructura como la cultura.

La esperanza que se avecina

Braham cerró entonces su mensaje con esperanza escatológica, recordando a los líderes que el destino último de la iglesia no se encuentra en las reuniones o cargos, sino en el regreso de Cristo.

“Lo mejor está por venir”, expresó.

Citó entonces el Apocalipsis, señalando la promesa de resurrección y restauración y recordando la esperanza última de la iglesia.

“Estamos preparando a un pueblo para el reino de Dios”, dijo. “La iglesia puede verse sacudida por las presiones del secularismo, la presión financiera y los cambios culturales, pero nunca tiene que alejarse de sus cimientos. Cuando se sacuda, sacúdanse junto con ella, pero no vayan a ninguna parte. Jesucristo es la base de esta iglesia. Una iglesia edificada sobre Cristo se mantendrá en pie”.

Traducción de Marcos Paseggi