El programa a largo plazo de la Universidad Norte del Caribe tiene como objetivo plantar más de 10,000 árboles para fortalecer la seguridad alimentaria en el occidente de Jamaica.
10 de marzo de 2026 | Mandeville, Jamaica | CCMPR, Nevicia Bernard y Personal de Noticias de la DIA
Los estudiantes y facultad de ciencias naturales de la Universidad Norte del Caribe (NCU), en Jamaica, plantaron recientemente 100 árboles frutales en el distrito Cave, Westmoreland, como parte de una amplia iniciativa para restaurar la vegetación y fortalecer la seguridad alimentaria en comunidades afectadas por el huracán Melissa a finales del año pasado.
Este esfuerzo de plantación marca la fase piloto de un proyecto mayor guiado por la Facultad de Ciencias Naturales y Aplicadas, Ciencias de la Salud y Enfermería (CNASAHN), cuyo objetivo es plantar más de 10,000 árboles frutales en las poblaciones occidentales de Jamaica en los años siguientes.
La iniciativa apoya los objetivos de Vision 2030 Jamaica de desarrollo sostenible y seguridad alimentaria, proveyendo oportunidades prácticas para que los estudiantes apliquen el conocimiento científico en servicio a las comunidades.

Dos estudiantes de la Universidad Norte del Caribe plantan un árbol frutal en el occidente de Jamaica como parte de la iniciativa a largo plazo de la universidad, de restaurar la vegetación y fortalecer la seguridad alimentaria después del huracán Melissa. [Imagen: Universidad Norte del Caribe]
Veinticinco estudiantes del Departamento de Biología, Química y Ciencias Medioambientales de NCU, se unieron a miembros de la facultad y residentes el 2 de diciembre para sembrar 100 árboles del pan en una cuenca de aproximadamente 5 kilómetros en el distrito Cave, una zona rodeada de estanques que ayudan a mantener la humedad del suelo.
Las plántulas fueron donadas por la organización internacional sin fines de lucro Trees That Feed Foundation (Fundación árboles que alimentan), que se asocia con comunidades en todo el mundo para combatir el hambre a través de labor agroforestal.
“En Cave, durante el huracán, perdimos árboles, incluyendo árboles frutales”, dijo Nadia Washington-Daley, profesora en el Departamento de Biología, Química y Ciencias Medioambientales y residente de la comunidad.
“El árbol del pan fue obviamente la primera elección para nuestro programa piloto porque su fruto es un producto básico que mejora directamente la seguridad alimentaria de los miembros de la comunidad”, explicó. “Al asociarnos con grupos tales como Trees That Feed Foundation, estamos no solamente sembrando árboles; estamos asentando la base para la economía y la estabilidad nutricional a largo plazo”.

Estudiantes inspeccionan la zona antes de excavar un hoyo para plantar un árbol frutal como parte de la iniciativa de plantación de árboles de la Universidad Norte del Caribe en el occidente de Jamaica. [Imagen: Universidad Norte del Caribe]
Estrategia para un impacto a largo plazo
La iniciativa de plantación de árboles forma parte de una estrategia agroforestal y de reforestación diseñada para restaurar ecosistemas, al mismo tiempo que fortalecer los sistemas locales de alimentación.
De acuerdo con la propuesta del proyecto, aproximadamente el 60 por ciento de los árboles serán variedades frutales, incluyendo el árbol del pan, el ackee, llamado también en ocasiones mamón, y el de mango, mientras que el resto incluirá madera nativa y variedades ornamentales, con el propósito de restaurar la biodiversidad y servicios ecológicos.
El proyecto va a incluir análisis del suelo para determinar las variedades de árboles que se acoplan más a cada lugar, así como asociaciones con organizaciones tales como el Departamento Forestal de Jamaica, la Agencia Nacional de Planificación y Ambiente (NEPA) y la Fundación Árboles que Alimentan. .

Plántulas procedentes de un vivero local son llevadas al sitio de plantación por estudiantes de la Universidad Norte del Caribe para ser plantadas como parte de la iniciativa a largo plazo de la universidad de plantación de árboles frutales en el occidente de Jamaica. [Imagen: Universidad Norte del Caribe]
Se espera que las grandes campañas de plantación se inicien a fines de 2026 durante la temporada de lluvias, con plantación y supervisión extendidas hasta 2027.
Servicio académico aunado a involucración en la comunidad
Los dirigentes de la universidad dijeron que la mencionada iniciativa refleja el marco académico de la universidad, orientado al servicio, conocido como CNASAHN Sirve.
“Estamos usando nuestro conocimiento académico en las ciencias para sanar la tierra y apoyar a nuestros vecinos”, dijo la doctora Caroline McLean, decana interina de CNASAH.

Un estudiante de NCU cava un hoyo en la tierra para plantar un árbol frutal durante la iniciativa de la universidad de plantación de árboles en el occidente de Jamaica. [Imagen: Universidad Norte del Caribe]
La doctora McLean explicó que el programa se va a continuar expandiendo en los distritos occidentales de Jamaica con la supervisión de NCU en el crecimiento de los árboles y del impacto medioambiental a través del tiempo.
La participación estudiantil continúa creciendo
La plantación piloto involucró a 25 estudiantes, pero los organizadores dijeron que el proyecto a largo plazo va a incluir a una sección representativa más amplia de la comunidad universitaria.
Se espera que estudiantes y facultad de disciplinas que incluyen biología, química, ciencia medioambiental, nutrición, salud pública, ingeniería y ciencias de la computación, contribuyan a través de investigación, supervisión y servicio a la comunidad.
Esta iniciativa será también incluida en el currículo del curso, permitiéndoles a los estudiantes participar en forma práctica en el aprendizaje del servicio medioambiental.

Vista de la comunidad Cave en el occidente de Jamaica que recibió el impacto del huracán Melissa en octubre de 2026. [Imagen: Universidad Norte del Caribe]
A muchos estudiantes, la experiencia les proveyó una significativa oportunidad de conectar el conocimiento académico con el servicio en el mundo real.
“La experiencia me enseñó que las funciones de socorro no son solamente atender las necesidades inmediatas”, dijo Anthia Adderley, una estudiante de NCU que participó en la plantación de los árboles. “Se trata más bien de servir a las generaciones futuras al establecer literalmente raíces a partir de las cuales puedan obtener cosecha”.
Y añadió que la restauración de árboles frutales tales como el árbol del pan ayudan también a preservar las tradiciones culturales en las comunidades rurales de Jamaica.
“Va a ser recompensante observar a esos árboles crecer y ver a la comunidad asumir la responsabilidad de los tales”, dijo.
Otra estudiante, Nickia Mullings, describió la experiencia como inspiradora, tanto como también una lección de humildad.
“Fue muy satisfactorio estar en Cave, Westmoreland, con el fin de plantar árboles”, añadió la estudiante Mullings. “Fue un recordatorio de que la mayordomía con respecto a la tierra no es opcional —es nuestra responsabilidad compartida”.

Estudiantes cavan hoyos para sembrar árboles como parte de la iniciativa de plantación de árboles frutales de la Universidad Norte del Caribe en el occidente de Jamaica. [Imagen: Universidad Norte del Caribe]
“Cada árbol plantado simboliza regeneración, sustentabilidad y esperanza para las generaciones futuras”, añadió”.
La colaboración de la comunidad es esencial para el éxito
La participación de la comunidad es un componente esencial dentro de la estrategia a largo paso del proyecto.
Los residentes participarán no solamente en la plantación, sino también en la selección de las variedades de árboles y en los esfuerzos continuos de mantenimiento. Las actividades de plantación se verán también acompañadas de sesiones educacionales sobre agricultura sostenible y nutrición.
Al dar prioridad a árboles frutales, los organizadores explicaron que esta iniciativa asegura a las comunidades beneficios directos en la cosecha, creando con ello incentivos para el cuidado y la sustentabilidad a largo plazo.
Se espera que lo que comenzó como un pequeño proyecto piloto en el distrito Cave se expanda a un esfuerzo de múltiples años combinando restauración ambiental, seguridad alimentaria y servicio estudiantil.
Como lo señaló la profesora Washington-Daley, la iniciativa va más allá de plantar árboles.
“Estamos creando un modelo en donde se unen la ciencia, la colaboración de la comunidad y el servicio”, dijo. “Nuestro blanco es asegurarnos de que esos árboles y el beneficio que proveen continúen sirviendo a las comunidades durante muchos años”.
Traducción – Gloria A. Castrejón