En el Pacífico Sur, comprender la visión melanesia del mundo es clave, según investigadores.

20 de mayo de 2026 | Australia | Marcos Paseggi, Adventist Review

“Fumar causa cáncer”, dijo el misionero a la gente. “Dios quiere que estemos sanos, así que no quiere que fumemos”.

El mensaje se tradujo fielmente a un idioma local que todos podían entender. Pero incluso cuando la gente escuchó las palabras, entendió un mensaje diferente.

“Dios seguramente está enojado con los fumadores y los castiga vengativamente con cáncer”, interpretaron. “Tengo miedo de Dios. Si soy bueno, quizá él se vaya y me deje en paz”.

Unia Api, investigador de la Universidad Adventista del Pacífico en Papúa Nueva Guinea, comparte los componentes clave de la comprensión melanesia del mundo y algunas de sus implicaciones para la misión adventista. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review]

Entre la multitud también había algunos fumadores. Ellos “escucharon” aun otro mensaje diferente. “Fumo y no estoy enfermo”, interpretaron. “Seguramente Dios tiene reglas diferentes para nuestro territorio que para el hombre blanco”.

“¿Qué se había perdido el misionero en su mensaje?”, preguntó Unia Api, profesor e investigador de la Universidad Adventista del Pacífico en Papúa Nueva Guinea (PNG). Una mejor comprensión de la cosmovisión melanesia, respondió, que se basa en actores benevolentes frente a malévolos. “Los misioneros creen —y con razón— que Dios es amor y quiere protegernos”, explicó Api. “Pero en el muro de interpretación del oyente, la enfermedad es una forma de castigo espiritual inmediato. Así que, aunque las palabras sean correctas, el mensaje transmitido se recibe de una manera completamente diferente”.

Durante una presentación el 1 de mayo en el evento de lanzamiento de la División del Pacífico Sur para Cristo en Brisbane, Australia, Api explicó las características principales de la comprensión melanesia del mundo y algunas de sus implicaciones para la Misión Adventista.

Ámbitos físico y espiritual conectados

Los melanesios no viven en un mundo compartimentalizado de dominios seculares y espirituales, sino en un mundo biocósmico: tienen una “visión del mundo integrada” en la que los ámbitos físico y espiritual están conectados, explicó Api, citando a Darrell L. Whiteman.

Personas de todas las edades escuchan una serie de evangelización en Goroka, Papúa Nueva Guinea, durante la iniciativa PNG para Cristo de mayo de 2024. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review]

Api citó algunos ejemplos de cómo se manifiesta esta visión del mundo en la vida real.
“Raka le dice al misionero Joe: ‘Estoy enfermo porque fui a la selva hace dos semanas a cortar palma de sagú’”.
El misionero Joe responde: “¡Oh! Qué pena. Seguramente son los mosquitos del pantano”.
Pero el misionero Joe pensaba que Raka se refería a la malaria, cuando Raka se refería a pisar los masalai ples, o «lugares sagrados». Así que el mensaje se envió y se recibió, pero se entendió de forma muy diferente, explicó Api.

Una explicación espiritual para todo

Al mismo tiempo, los patrones de pensamiento melanesios no son individualistas, sino orientados a la comunidad. “Yo soy porque ellos son”, compartió Api, citando una forma profundamente arraigada de ver el mundo en la zona.
Del mismo modo, explicó Api, para los melanesios todos los aspectos de la vida —la educación, la alimentación, la fe y los rituales— convergen en el ideal de gutpela sindaun, o “la presencia de todos los aspectos positivos y la ausencia de todos los negativos”. En el pensamiento melanesio, dijo: “todo está conectado por hilos espirituales. Todo tiene una explicación espiritual”.

Decenas de pastores, incluido el expresidente de la Asociación General Ted N. C. Wilson, bautizaron a cientos de personas en Minj, Papúa Nueva Guinea, en mayo de 2024. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review]

Api también explicó que los melanesios no piensan en términos analíticos para llegar a una conclusión concreta. “La mente melanesia combina todo —cada elemento dentro y alrededor de sus vidas— de forma sintética”.

Basado en relaciones personales

Los melanesios también basan sus interacciones en las relaciones, explicó Api. “Así que si quieres extraer información de un melanesio, primero se necesita establecer una buena relación antes de que te transmitan buena información. Necesitas que confíe en ti antes de que te dé la información que buscas”.

Además, al tratar un tema, los melanesios a menudo no llegan al grano de inmediato, explicó Api. Compartió una conversación en una reunión con melanesios en la que dedicó mucho tiempo a dar vueltas al tema mientras intentaba explicar un concepto concreto. Uno de los colegas de Api, que no era melanesio, finalmente le dijo: “¡Pero vamos: ve al grano!” Lo que él no entendía era que para nosotros los melanesios, dar vueltas y vueltas en un tema es el punto”, dijo Api. “Puede parecer una pérdida de tiempo, pero no lo es. Y no es repetición; es énfasis”.

Un aspecto de esperanza en la obra de evangelización

“¿Es posible encontrar conexiones entre el pensamiento melanesio y la cosmovisión adventista del séptimo día?”, preguntó Api. Resulta sorprendente que la respuesta sea positiva y puede relacionarse con una creencia adventista clave: la de lo que se conoce como el tema de “el gran conflicto”, que, según Api, es “el gran tema subyacente”.

“Deberíamos esforzarnos por prestar atención a formas de pensar como las que encontramos en la cultura melanesia antes de embarcarnos en un evangelismo dirigido”, dijo el investigador adventista Unia Api en una presentación el 1 de mayo. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review]

Explicó: “Como resultado de su visión del mundo, los melanesios creen en dos bandos: lo que puede llamarse ‘Equipo Tulait’ (Equipo de la Luz) y ‘Equipo Tudak’ (Equipo de la Oscuridad). No es difícil explicar que Dios es el capitán del equipo Tulait mientras Satanás lidera al equipo Tudak. Por otro lado, por un lado están los santos ángeles, los mensajeros de Dios —verdaderos profetas, apóstoles— mientras que por el otro están los falsos profetas y magos”, contó Api. En ese contexto, estos son “jugadores” que pueden influir en una persona de una forma u otra.

Según Api, en la Biblia también hay “valores que los melanesios intentan abrazar, y la Biblia también nos da herramientas, como la oración y el arrepentimiento. Estas tienen que ser usadas para alcanzar nuestro objetivo o ideal, que la Biblia define como shalom«, contó.

Aquellos a los que la iglesia intenta llegar

En ese contexto, Api llamó a los líderes de misión adventistas a ser conscientes de las cosmovisiones, como los patrones de pensamiento melanesios, al emprender iniciativas misioneras. Celebró que en las últimas décadas la Iglesia Adventista ha lanzado centros misioneros que se han centrado en comprender diferentes patrones de pensamiento y religiones del mundo. “Del mismo modo, deberíamos esforzarnos por prestar atención a formas de pensar como las que encontramos en la cultura melanesia antes de embarcarnos en un evangelismo dirigido”, enfatizó Api.

Citó al misionero adventista Gottfried Oosterval, quien hace décadas escribió: “A menos que una iglesia encapsule el evangelio eterno en el lenguaje, los patrones de pensamiento, las formas de comportamiento, los valores y la instrucción de las personas a las que intenta llegar, y a menos que les permita expresar su respuesta al evangelio a su manera cultural, no habrá misión universal ni crecimiento eclesiástico efectivo”.

Traducción de Marcos Paseggi