Un llamado a cada uno a participar en nueva actividad misionera de la iglesia
Cuando Judith Miranda y su esposo visitaron Malibú, California hace unos diez años, no existía ninguna iglesia adventista del séptimo día dentro de los límites de la ciudad. Judith Miranda, una enfermera registrada que trabaja tiempo completo, decidió no quedarse sin hacer nada. Ella y otros creyentes fueron de mansión en mansión en esta pudiente comunidad, orando con los residentes.