Toledo, España, acoge la histórica Conferencia sobre Conciencia y Libertad de 2026.
14 de abril de 2026 | Asociación Internacional para la Defensa de la Libertad Religiosa y Adventist Review
En el histórico escenario de una de las ciudades europeas más emblemáticas para la convivencia interreligiosa, la Asociación Internacional para la Defensa de la Libertad Religiosa (AIDLR) celebró su Conferencia Conciencia y Libertad 2026 en Toledo, España, del 24 al 26 de marzo. La conferencia, titulada “¿Una nueva era en los derechos humanos? Impactos en la libertad de religión y de creencias”, reunió a unos setenta participantes invitados de todo el mundo —académicos, juristas, profesionales de los derechos humanos, diplomáticos, líderes religiosos y representantes de instituciones internacionales— durante tres días de profunda reflexión, debate y acción sobre el estado de la libertad de religión o de creencias en un mundo cada vez más convulso.

De izquierda a derecha: Barna Magyarosi, Soledad de Frutos del Valle, Carlos Velázquez Romo, Adama Dieng, Paulo Macedo y Rubén Guzmán. [Fotografía: AIDLR]
Una sala histórica, un mensaje global
La conferencia se inauguró la mañana del 24 de marzo en la Sala Capitular del Ayuntamiento de Toledo —el histórico edificio del Ayuntamiento de Toledo— con una ceremonia que marcó la pauta para los días siguientes. La ceremonia de apertura fue moderada por Paulo Macedo, secretario general de AIDLR, y Rubén Guzmán, de AIDLR España.
La sesión comenzó con un mensaje institucional del más alto nivel internacional: un mensaje escrito de Su Excelencia António Guterres, secretario general de las Naciones Unidas, enviado expresamente a la conferencia y leído en voz alta por Nazila Ghanea, Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre la libertad de religión o de creencias. En su mensaje, el Secretario General Guterres describió la libertad de pensamiento, conciencia, religión y creencias como una piedra angular de la dignidad humana y, en un sentido más amplio, como un criterio fundamental para evaluar el estado de los derechos humanos.
Siguieron discursos institucionales de una distinguida lista de líderes: Barna Magyarosi, presidente de AIDLR; Adama Dieng, presidente del Comité Honorario de la AIDLR; Óscar López, presidente de AIDLR España; Soledad de Frutos del Valle, representante de la Diputación Provincial de Toledo; y Carlos Velásquez Romo, alcalde de Toledo, quien dio la bienvenida a la asamblea a su ciudad con palabras subrayando la singular vocación de Toledo como símbolo del diálogo intercultural.
Un momento clave de la ceremonia fue la lectura de la Declaración del Octogésimo Aniversario de AIDLR. En ella se reafirmaron los principios fundacionales de AIDLR y su compromiso con la defensa de la libertad de conciencia como fundamento de la paz mundial.

Fotografía grupal de los asistentes a la Conferencia Conciencia y Libertad 2026 en Toledo, España. [Fotografía: AIDLR]
La ceremonia de apertura también incluyó el estreno mundial de un documental conmemorativo que celebra los ochenta años de historia de AIDLR. La película recorrió la trayectoria de la asociación desde su fundación por Jean Nussbaum en 1946, inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial y en medio de la redacción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, hasta décadas de participación en las Naciones Unidas, la Unión Europea, el Consejo de Europa y otros ámbitos.
El lema fundacional de Nussbaum, “No defendemos intereses. Defendemos principios”, resonó durante toda la ceremonia, y de hecho en toda la conferencia, como un llamado vivo a todos los presentes.
Reconocimiento a vidas de servicio
En reconocimiento a sus excepcionales contribuciones a la causa de la libertad religiosa, la AIDLR otorgó sus Premios de Honor del Octogésimo Aniversario a tres personas destacadas cuyas trayectorias profesionales han estado estrechamente ligadas al trabajo de la asociación y al ámbito más amplio de los derechos humanos: Alberto de la Hera, Ganoune Diop y John Graz.
Alberto de la Hera es un destacado académico español especializado en derecho eclesiástico y relaciones Iglesia-Estado, cuyas contribuciones académicas e institucionales al campo abarcan décadas. Ganoune Diop es el exsecretario general de la Asociación Internacional por la Libertad Religiosa y exdirector del Departamento de Asuntos Públicos y Libertad Religiosa de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día, y una figura clave en la defensa internacional de la libertad religiosa y el diálogo interreligioso. Y John Graz es el exsecretario general de la Asociación Internacional por la Libertad Religiosa (IRLA) y fundador del Centro Internacional para Asuntos Públicos y Libertad Religiosa en Francia, cuyo trabajo editorial y diplomático ha contribuido a dar forma al debate global sobre la libertad religiosa.
Abordaje de preguntas críticas
Tras la ceremonia de apertura, el programa plenario en el Palacio de Congresos “El Greco” analizó las cuestiones fundamentales de la libertad religiosa. Las sesiones se inauguraron con una ponencia de Ghanea, quien expuso las presiones globales sobre el mandato de la libertad religiosa. Posteriormente, se llevaron a cabo diálogos entre actores internacionales y líderes de la sociedad civil.
El programa también abordó las complejidades geopolíticas de un mundo en constante cambio, centrándose en la fragmentación de las responsabilidades globales y las tensiones entre el multilateralismo y el nacionalismo religioso. Una parte importante del debate se centró en la era digital, analizando cómo la IA y las nuevas tecnologías de la comunicación introducen nuevas formas de vigilancia y discriminación. La conferencia concluyó con un debate sobre las “Voces de la Conciencia”, que puso fin a los temas intelectuales centrales del encuentro.

La Conferencia Conciencia y Libertad 2026, celebrada en Toledo, España, incluyó paneles que abordaron los desafíos y las oportunidades actuales en materia de libertad religiosa en todo el mundo. [Fotografía: AIDLR]
La Declaración de Toledo 2026
Uno de los resultados más importantes de la conferencia fue la adopción de la Declaración de Toledo 2026, una declaración de la AIDLR sobre los crecientes desafíos a la libertad de conciencia, creencia y religión. La declaración establece doce puntos de acción e insta a las organizaciones internacionales, los actores estatales y la sociedad civil a que tomen medidas.
Entre otras cosas, exige el reconocimiento del principio de la dignidad humana como fundamento de todos los derechos humanos, incluida la libertad de conciencia, de creencias y de religión. Asimismo, insta a salvaguardar la libertad de conciencia, de creencias, de religión y de expresión como derechos inviolables e indivisibles, indispensables para la preservación efectiva de los derechos humanos, y a reforzar el compromiso con el derecho internacional, exhortando a los Estados y a las instituciones a respetar los documentos fundamentales.
Al mismo tiempo, el documento insta a “promover un enfoque multilateral, respaldando la función y la autoridad de las instituciones internacionales para defender la paz, la seguridad y los derechos humanos, y oponerse a las acciones unilaterales que debiliten la protección de la libertad”. La declaración también exhorta a “prevenir, condenar y reaccionar contra toda discriminación, persecución, intolerancia y violencia por motivos de religión o creencias”.
Una de las peticiones de acción también solicita “reafirmar y fortalecer la separación entre el Estado y la religión, proclamándola por ley, afirmándola de palabra y garantizándola con hechos, como salvaguarda intrínseca de la libertad individual y de las instituciones democráticas”.
Acerca de la AIDLR
La Asociación Internacional para la Defensa de la Libertad Religiosa es una organización no gubernamental dedicada a promover y defender la libertad de conciencia, de culto y de religión en todo el mundo. Su fundador, Nussbaum, fue un médico adventista del séptimo día que se convirtió en un firme defensor de la libertad de conciencia.
La organización colabora estrechamente con organizaciones internacionales, gobiernos y la sociedad civil para promover políticas y acciones que salvaguarden la libertad religiosa en todo el mundo. “Nuestra organización se rige por la convicción de que la libertad religiosa es un derecho humano fundamental, esencial para la paz, la tolerancia y la cooperación global”.
El actual presidente de AIDLR es Barna Magyarosi, quien es también presidente de la División Intereuropea de la Iglesia Adventista (EUD). Anteriormente, se desempeñó como secretario de la EUD y como presidente de la Junta Regional de Investigaciones Bíblicas (BRC).
La versión original de esta noticia fue publicada por la Asociación Internacional para la Defensa de la Libertad Religiosa.
Traducción de Marcos Paseggi