Durante el evento, la revista Liberty es reconocida por sus 120 años de defensa de la libertad religiosa.

25 de mayo de 2026 | Washington D.C., Estados Unidos | Christelle Agboka, Noticias de la División Norteamericana

La decimonovena Cena por la Libertad Religiosa de la División Norteamericana (NAD), que se celebra todos los años, tuvo lugar el 22 de abril en el Edificio James Madison Memorial de la Biblioteca del Congreso. El evento defendió la libertad de conciencia como un derecho humano fundamental. A la vista de los presentes, una estatua en honor a Madison, el cuarto presidente de los Estados Unidos y principal artífice de los derechos constitucionales de libertad religiosa, reforzó visualmente el tema de la velada.

Organizada por el Departamento de Asuntos Públicos y Libertad Religiosa (PARL) de la NAD y la revista Liberty, la cena reunió a noventa defensores de la libertad religiosa, representantes religiosos, funcionarios gubernamentales, académicos, estudiantes de honor de la Universidad Adventista de Washington, líderes de la Iglesia Adventista del Séptimo Día y otros invitados.

Orlan Johnson, director de Asuntos Públicos y Libertad Religiosa de la División Norteamericana, se dirige a los invitados en la decimonovena Cena Anual de Libertad Religiosa el pasado 22 de abril. [Fotografía: Art Brondo, NAD]

En su bienvenida, Orlan Johnson, director del PARL en la NAD, subrayó la importancia de la reunión. “Durante casi dos décadas, este evento ha servido como un espacio donde personas de creencias, orígenes y perspectivas diversas pueden unirse en unidad”, afirmó.

Johnson recordó a los asistentes que, a nivel mundial, muchas personas no tienen la libertad de adorar —o de no adorar— como consideren oportuno, concluyendo entonces con un llamado a continuar en defensa de ese derecho: “Que esta noche sea más que una cena”.

Celebración de los 120 años de la revista Liberty

Uno de los momentos destacados de la velada fue el reconocimiento oficial del 120º aniversario de la revista Liberty por parte del representante del Congreso estadounidense Jamie Raskin, quien representa al octavo distrito del Congreso ubicado en Maryland. Cabe destacar que la revista se fundó en Takoma Park, la ciudad natal de Raskin y parte de su distrito.

En breves palabras, Raskin elogió la revista Liberty por ayudar a mantener vivo lo que él llamó “el principio fundacional y más revolucionario de nuestra Constitución”: la separación entre Iglesia y Estado. Luego entregó a Bettina Krause, editora de Liberty y directora asociada del PARL NAD, un certificado que honró los “120 años de defensa ferviente de la separación entre Iglesia y Estado, condición previa para la libertad y el progreso en la vida estadounidense”.

Los asistentes se saludan durante la decimonovena Cena de Libertad Religiosa de la División Norteamericana, que se celebra todos los años. [Fotografía: Art Brondo, NAD]

Al aceptar el reconocimiento en nombre del equipo de PARL, Krause contó que cuando asumió el cargo en 2021, “hizo un voto impulsivo e ingenuo” de leer cada número de la revista publicado. Llegó hasta 1940. No obstante, Krause descubrió una afirmación duradera en el editorial del primer número: “Ningún poder salvo el del amor puede obligar legítimamente a la conciencia”.

Más de un siglo después, dijo Krause, esas palabras aún reflejan el compromiso compartido con la libertad de conciencia y la dignidad humana que había unido al grupo aquella noche. “Estamos orgullosos de continuar con ese legado […], mientras juntos defendemos y promovemos la libertad religiosa para todas las personas, no importa que sean creyentes o no”, concluyó.

Reconocimiento a los defensores de todas las tradiciones religiosas

Los organizadores también honraron a dos defensores de la libertad religiosa cuyo trabajo y colaboración con la Iglesia Adventista del Séptimo Día y otros grupos religiosos ejemplifican la colaboración interreligiosa que promueve el PARL NAD.

Melissa Reid, directora asociada del PARL NAD y editora asociada de la revista Liberty, entregó por primera vez un Premio de Defensa de la Libertad Religiosa a Galen Carey, vicepresidente de relaciones gubernamentales de la Asociación Nacional de Evangélicos. Reid destacó su defensa de la libertad religiosa y otros temas de política pública. También destacó su trabajo en el reasentamiento de refugiados, incluyendo el apoyo a personas que huyen de la persecución religiosa y, en ocasiones, la acogida de refugiados en su propio hogar.

El representante del Congreso de los Estados Unidos, Jamie Raskin, entrega a Bettina Krause, editora de la revista Liberty y directora asociada del Departamento de Asuntos Públicos y Libertad Religiosa de la División Norteamericana, una citación en la que reconoce el 120º aniversario de la publicación. [Fotografía: Art Brondo, NAD]

En su discurso de aceptación, Carey citó la libertad religiosa como “un regalo muy precioso de Dios”. Añadió: “Dios no nos obliga a creer”, afirmando que cuando un poder domina, ya sea religioso o secular, a menudo le sigue la persecución.

Luego agradeció a sus compañeros defensores por su trabajo compartido en la defensa de la libertad de conciencia en todo el mundo y los instó a “liderar con el ejemplo y la persuasión amistosa, nunca por la fuerza ni la persecución”.

Después de ello, Reid entregó el mismo premio a Lance Walker, director de la Secretaría de Asuntos Públicos e Internacionales de Washington, D.C., de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Entre sus contribuciones destacó un extenso trabajo en políticas de libertad religiosa con otros grupos religiosos, incluyendo el esfuerzo de Justicia para Todos de 2019 y la Ley de Respeto al Matrimonio de 2022.

Terminó compartiendo lo que Walker consideró que era el mejor consejo profesional que había recibido jamás trabajando en un entorno a menudo divisivo en el Capitolio: “Es difícil odiar de cerca”.

Orlan Johnson, Melissa Reid y G. Alexander Bryant posan junto al galardonado con el Premio de Defensa de la Libertad Religiosa, Lance Walker, durante la Cena Anual de Libertad Religiosa de la División Norteamericana. [Fotografía: Art Brondo, NAD]

Walker, a su vez, expresó su gratitud por su estrecha relación con la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Inspirándose en los principios de su propia tradición de fe y del adventismo, enfatizó valores compartidos como la libertad de conciencia, el respeto por los demás y la limitada interferencia gubernamental en la religión.

Por último, Walker señaló la elección adecuada del lugar, dado el legado de Madison como héroe de la libertad religiosa. Citando el libro de Madison “Memorial and Remonstrance Against Religious Assessments” (1785), afirmó: “La religión […] solo puede ser dirigida por la razón y la convicción, no por la fuerza o la violencia”.

Un llamado a la perseverancia

La velada concluyó con un discurso principal de Hakeem Jeffries, representante del Congreso de los Estados Unidos por el octavo distrito ubicado en Nueva York y líder demócrata de la Cámara de Representantes.

Jeffries comenzó agradeciendo a la Iglesia Adventista del Séptimo Día por su “tremenda tradición de proteger la libertad religiosa y la libertad de las personas de todas las creencias y de la comunidad secular”.

Hakeem Jeffries, líder demócrata de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos. y representante del Congreso por el octavo distrito ubicado en Nueva York, pronuncia el discurso principal en la decimonovena Cena Anual de Libertad Religiosa de la División Norteamericana. [Fotografía: Art Brondo, NAD]

Citando a los fundadores de la nación, Jeffries hizo referencia a las protecciones de la Primera Enmienda para la libertad religiosa: “El Congreso no dictará ninguna ley respecto al establecimiento de una religión, ni prohibirá el libre ejercicio de la misma”. Animó a los asistentes a seguir defendiendo esos valores fundamentales. Por último, reconociendo las amenazas continuas a las libertades religiosas y otras fundamentales, Jeffries cerró con un llamamiento a la perseverancia: “No se puede ir del punto de partida a nuestro destino sin que en algún momento del camino nos encontremos con turbulencias”.Al reflexionar sobre la velada, el presidente de la División Norteamericana, G. Alexander Bryant, elogió al equipo del PARL por organizar “una velada inspiradora” y una “tremenda noche para nuestra iglesia”. Añadió que la libertad religiosa es “no solo importante para nuestra iglesia” sino también “importante para la humanidad”, señalando que Dios creó a los seres humanos con libertad de elección.

Bryant concluyó con un sentimiento que afirmó el mensaje más amplio de la noche: “Tenemos que estar allí en el muro para proteger esos derechos”.

La versión original de esta noticia fue publicada por el sitio de noticias de la División Norteamericana.

Traducción de Marcos Paseggi