Primera serie dramática cristiana de Panamá atrae a más de 700 personas a su estreno

26 de julio de 2026 | David, Chiriquí, Panamá | Johana García y Personal de Noticias de la División Interamericana
Más de 700 personas asistieron al estreno de Sendero (Pathway), una nueva serie dramática cristiana producida por Hope Media Panamá para ayudar a las audiencias jóvenes a confrontar los diarios desafíos a través de historias de fe, valores y esperanza.
Celebrado el 20 de junio en la Escuela Adventista Bilingüe, en la ciudad de David, el evento reunió a miembros del elenco, productores, dirigentes de la iglesia, invitados y miembros de la comunidad, en una recepción de alfombra azul, proyección exclusiva y una sesión de discusión con el equipo de producción. Esta serie fue filmada en lugares de Chiriquí y presenta a más de 40 actores panameños, la mayoría de ellos de menos de 30 años.
El estreno marcó tanto un hito de carácter ministerial como una primicia para la organización, dijeron los líderes de Hope Media Panamá.

Inspirada en una publicación clásica de Conquistadores
Sendero es una adaptación libre de Senderos de la Felicidad (The Happy Path), un libro sobre valores, que le es familiar a generaciones de Conquistadores Adventistas del Séptimo Día. El director González explicó que la idea surgió de su propia experiencia de lectura del libro cuando era un joven Conquistador y se preguntó en qué forma sus lecciones podían llegar hasta una audiencia más amplia a través de una película cinematográfica.
“Recuerdo cuánto impactó mi vida ese libro”, añadió el director González. “El sueño era convertir esos valores en historias que pueden hablar sobre lo que los jovencitos experimentan cada día —no solamente los Conquistadores, sino todos los jóvenes”.
El director y guionista, Ariel Morales, transformó esa visión en un guion que constituyó la base para los nueve episodios de la serie.

La primera temporada convierte los principios del libro en narraciones contemporáneas que tienen que ver con luchas personales, elecciones, relaciones y fe. El director González dijo que la serie estaba diseñada para servir tanto a la iglesia como a audiencias con poco o ningún trasfondo religioso.
“Para la iglesia, es un nuevo recurso que presenta esos valores en forma más visual y atractiva para la generación actual”, dijo. “Pero los temas son también universales. Reflejan situaciones que los jóvenes enfrentan día con día; así que pienso que las audiencias no cristianas se van a identificar también con los personajes y van a encontrar mensajes de esperanza”.

Esta producción se convirtió también en una oportunidad para descubrir y desarrollar talento local. Siendo que Hope Media Panamá no había emprendido nunca un proyecto a esta escala, los organizadores lanzaron una convocatoria de casting invitando para su selección a los jóvenes de toda la nación para una audición.
“Cada actor en la producción es panameño”, dijo el director González. “El proceso de selección nos permitió encontrar personas que mejor representaban cada personaje y darnos cuenta del talento que existe en nuestro país”.
La serie ya ha influenciado a algunos de los involucrados en su producción. El actor principal, Jarod Arauz, dijo que el participar en esta serie lo ayudó a renovar su conexión con la iglesia y lo animó a poner su futuro en manos de Dios.

El actor Leonel Castro dijo que las historias reflejan las batallas internas y decisiones difíciles que muchos jóvenes enfrentan.
“La serie muestra que podemos pasar por luchas y momentos difíciles; pero que podemos vencer cuando le pedimos a Dios que nos guíe y nos ayude a tomar las mejores decisiones”, dijo el actor Castro.

Otros estrenos adicionales se llevarán a cabo en Ciudad Panamá y Colón como parte de un amplio lanzamiento nacional. Los productores están también trabajando en una segunda temporada que incluye más de 10 episodios.
Se espera que la serie esté disponible muy pronto en la plataforma digital de Hope Channel Interamérica y otras regiones.
“Este es el primer paso”, afirmó el director González. “Esperamos que se convierta en una bendición para la iglesia, que sirva para conectar a aquellos que están fuera de ella y que abra el camino para que más jóvenes panameños usen sus talentos para contar historias que puedan transformar vidas”.
Traducción – Gloria A. Castrejón


