Los líderes de ADRA Venezuela se reúnen con funcionarios de Defensa Civil en Caracas mientras los equipos de emergencia evalúan un edificio derrumbado tras los poderosos terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio de 2026. ADRA ha comenzado a coordinar los esfuerzos de respuesta humanitaria mientras continúan las operaciones de búsqueda y rescate en las comunidades afectadas. [Fotografía: ADRA Venezuela]

Líderes de la iglesia trabajan para informar a los miembros mientras ADRA lanza la respuesta de emergencia en las comunidades afectadas.

25 de junio de 2026 | Miami, Florida, Estados Unidos | Libna Stevens, Noticias de la División Interamericana

Los líderes adventistas del séptimo día en Venezuela están trabajando para informar a los miembros de iglesia y evaluar los daños en las iglesias después de que dos terremotos gemelos de magnitudes 7,2 y 7,5 sacudieran el país el 24 de junio, derribando edificios, interrumpiendo las comunicaciones y dejando al menos 32 muertos, cientos de heridos y desaparecidos.

Se ha confirmado la muerte de un joven miembro de iglesia, mientras que los cortes de comunicación en La Guaira —el estado más afectado por los terremotos— han dificultado los esfuerzos de determinar el estado de los miembros en varias comunidades afectadas, informaron líderes de la iglesia. Los líderes locales también han informado de daños estructurales en varios templos adventistas mientras continúan las evaluaciones.

El personal de ADRA Venezuela recorre una zona dañada en Caracas como parte de las evaluaciones en curso tras los poderosos terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio de 2026. La agencia está trabajando con el gobierno y socios humanitarios para identificar necesidades urgentes. [Fotografía: ADRA Venezuela]

Los terremotos, entre los más fuertes registrados en Venezuela en más de un siglo, provocaron una respuesta de emergencia a gran escala mientras los equipos de rescate buscaban supervivientes y las autoridades trabajaban para restaurar servicios críticos y evaluar los daños en varios estados afectados.

Respuesta ante los desafíos de comunicación

El pastor Luis Paredes, presidente de la Unión de Venezuela Oriental con sede en Caracas, describió la catástrofe como uno de los eventos naturales más devastadores que han afectado al país en la memoria reciente.

“Esto es una tragedia de gran magnitud”, dijo Paredes. “Nuestra mayor preocupación ahora mismo es La Guaira. Las comunicaciones siguen caídas, lo que dificulta establecer contacto con muchos de nuestros miembros”.

Dijo que los pastores y líderes de la iglesia continúan trabajando para verificar el estado de los miembros, mientras que las congregaciones de toda la región ya han comenzado a recolectar alimentos, agua potable, ropa, medicinas y otros suministros esenciales para las familias afectadas.

El edificio de apartamentos donde vivía el pastor Raúl Caraballo, pastor de distrito de la Asociación del Centro Oriental de Venezuela, con su familia, sufrió daños significativos tras los poderosos terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio de 2026. Caraballo y su familia se alojan temporalmente en la sede de la asociación junto con otras familias desplazadas por la catástrofe. [Fotografía: cortesía de Raúl Caraballo]

Paredes dijo que él y varios empleados de la iglesia se alojan temporariamente en la sede de la unión mientras las autoridades continúan advirtiendo sobre posibles réplicas. Aunque su edificio de apartamentos, donde vive en la décima planta, no sufrió daños estructurales, decidieron quedarse en la sede de la iglesia por precaución.

En toda la región afectada, muchas familias —incluidos miembros adventistas— tampoco han podido regresar a casa, ya que las autoridades gubernamentales siguen instando a los residentes a no entrar en los edificios hasta que se los declare seguros.

Lenny Hernández, director de comunicación de la Unión Venezolana Oriental, vivió el terremoto de primera mano mientras estaba en casa con su esposa y dos hijos en Caracas.

“A los pocos minutos de llegar a casa, todo el edificio empezó a temblar violentamente”, dijo Hernández. “Tomamos a nuestros hijos y bajamos corriendo las escaleras tan rápido como pudimos”.

La Escuela Adventista Richard Greenidge en Caracas sirve como refugio temporal para el personal de la iglesia, miembros y sus familias tras los poderosos terremotos que azotaron Venezuela el 24 de junio de 2026. Muchos permanecieron en el colegio durante la noche mientras las autoridades seguían advirtiendo sobre posibles réplicas. [Fotografía: Unión Venezolana Oriental]

Mientras huía del edificio, Hernández sufrió una lesión en la pierna por causa de los cristales rotos. Al no poder encontrar atención médica inmediata en Caracas, viajó más de una hora a una ciudad vecina antes de recibir tratamiento.

“Gracias a Dios que estamos vivos porque podría haber sido mucho peor”, dijo. “La situación es difícil. Muchos lugares siguen sin electricidad ni servicio telefónico, y estamos intentando saber más sobre cómo se han visto afectados nuestros miembros”.

ADRA activa respuesta de emergencia

Mientras tanto, la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA) Venezuela ha activado su Plan Nacional de Gestión de Emergencias y coordina su respuesta con ADRA Interamérica, líderes locales de la iglesia, agencias gubernamentales, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) de las Naciones Unidas y otros socios humanitarios.

Un miembro de la comunidad entrega suministros de emergencia a la Escuela Adventista Alejandro Oropeza Castillo en Guarenas, Venezuela, donde la institución funciona como centro de recaudación de donaciones para apoyar a las familias afectadas por los poderosos terremotos del 24 de junio de 2026. [Fotografía: Unión Venezolana Oriental]

Rafael Benítez, director de ADRA Venezuela, afirmó que las evaluaciones iniciales apuntan a importantes necesidades humanitarias de búsqueda y rescate, refugio de emergencia, agua segura y saneamiento, asistencia alimentaria y atención médica, especialmente en los estados de Yaracuy y Carabobo.

La agencia se está preparando para distribuir mil kits de alimentos de emergencia, priorizando los hogares más vulnerables, incluyendo familias encabezadas por mujeres, hogares con niños pequeños, adultos mayores y personas con discapacidad. También se están desplegando equipos de evaluación de campo para recopilar información in situ y determinar necesidades humanitarias adicionales.

Una oportunidad de mostrar compasión

Mientras los equipos de ADRA se movilizaban por toda la región, Rubén Ponce, director de ADRA Interamérica, dijo que la catástrofe representa una oportunidad para que la iglesia ponga en acción su fe al apoyar a quienes han perdido tanto.

“Esta catástrofe nos da la oportunidad, como red de ADRA y la Iglesia Adventista del Séptimo Día, de expresar nuestra solidaridad con nuestros hermanos”, dijo Ponce.

Voluntarios de ADRA Venezuela distribuyen hielo entre los residentes de Caracas mientras la asistencia humanitaria llega a las comunidades afectadas por los poderosos terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio de 2026. [Fotografía: ADRA Venezuela]

Ponce animó a los adventistas de toda la División Interamericana a que respondieran no solo con oración, sino también mediante actos tangibles de servicio y generosidad.

“Es un momento de demostrar el amor de Cristo y ser una fuente de esperanza en medio de la angustia”, dijo. “Hoy, más que nunca, es hora de marcar la diferencia”.

Al reiterar ese llamado, el presidente de la División Interamericana, el pastor Abner De los Santos, hizo un llamado a los adventistas de todo el territorio para que respondieran con compasión y oración.

“Cada vez que nos enfrentamos a situaciones como esta, Dios nos da la oportunidad de mostrar compasión”, dijo De los Santos durante una reunión de liderazgo en línea el 25 de junio. “Que el Señor nos ayude a demostrar la compasión que estamos llamados a mostrar como su pueblo”.

Los miembros de iglesia aparecen con alimentos, ropa, agua y otros suministros de ayuda donados recogidos en la sede de la Asociación Centro Oriental de Venezuela en Caracas. La asociación actúa como centro de recolección para apoyar a las familias afectadas por los devastadores terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio de 2026. [Fotografía: Asociación Centro Oriental de Venezuela]

De los Santos afirmó que la División Interamericana mantiene una estrecha comunicación con los líderes de la iglesia en Venezuela y continuará apoyando los esfuerzos de ayuda por medio de ADRA Interamérica mientras continúan las evaluaciones. También animó a los miembros de toda la División Interamericana a que tengan presente en oración al pueblo venezolano, a los servicios de emergencia y a los líderes locales de la iglesia mientras avanzan los esfuerzos de recuperación.

Mientras continúan los esfuerzos de rescate y recuperación, los líderes de la iglesia afirmaron que siguen comprometidos con apoyar a las comunidades afectadas mediante el cuidado pastoral, la asistencia humanitaria y la esperanza que se encuentra en Cristo durante los difíciles días que se avecinan.

Gabriela Becerra colaboró con información para este artículo.

Traducción de Marcos Paseggi