En la cumbre de establecimiento de iglesias, Johann De Dier llama a “estar presentes” para alcanzar a otros.
11 de junio de 2026 | Puerto España, Trinidad and Tobago | Marcos Paseggi, para la División Interamericana y Adventist Review
Conocer a las personas seculares antes de ministrarles es esencial si los adventistas del séptimo día pensamos en llegar a ellas con un mensaje de sanación y esperanza en algo mejor. Fue el énfasis de una presentación el pasado 29 de mayo de Johann De Dier, un laico con formación corporativa que recientemente se convirtió en pastor adventista en Ciudad de Panamá, Panamá.
“Tenemos que conocerlas, entenderlas”, dijo De Dier. “No podemos simplemente ir a ellos y empezar a hablarles de Jesús y darles un estudio bíblico. Primero tenemos que servirles”.
Durante la Cumbre de Establecimiento de Iglesias Interculturales y Misión en Puerto España, Trinidad y Tobago, De Dier habló sobre la mentalidad secular y sobre cómo está implementando algunas de esas ideas y métodos en un nuevo centro de asesoramiento en un entorno urbano.

Durante la Cumbre de Establecimiento de Iglesias Interculturales y Misión en Puerto España, Trinidad y Tobago, el 29 de mayo, Johann De Dier habló sobre lo que los adventistas del séptimo día pueden hacer para conectarse con las poblaciones seculares. [Fotografía: Curtis Henry/DIA]
De Dier explicó que una de las barreras que lamentablemente hemos creado al conectarnos con personas seculares son las suposiciones. “Las suposiciones sobre las personas seculares matan la misión efectiva”, enfatizó.
Una suposición es que no les importan las cosas espirituales, o que “tenemos que reparar” a las personas seculares. De Dier explicó que no es así. “Desconfían de las instituciones, pero son espiritualmente curiosas. Están dispuestas a sentarse y escuchar sobre nuestra experiencia de fe”.
De Dier enumeró otras características de las personas seculares, que, enfatizó, se ven “persuadidas por la relevancia, la autenticidad y las relaciones en lugar de las etiquetas”. Al mismo tiempo, las personas seculares suelen buscar un lugar al que pertenecer, dijo. “Valoran la pertenencia por encima de las creencias —formar parte de un club o de una actividad conjunta—. Y tienen hambre de intimidad”.
Con un enfoque sabio y carente de críticas
De Dier citó a Elena G. White, cofundadora de la Iglesia Adventista, quien en Principios para líderes cristianos escribió: “Las personas de cada país tienen sus propias características peculiares y distintivas, y es necesario que los hombres sean sabios para saber cómo adaptarse a las ideas peculiares del pueblo, y así introducir la verdad para que les hagan bien”. <su”p>1
Explicó: “No hay nada de malo en que las personas tengan otras ideas: ese no es el problema. Pero tenemos que ser sabios en cómo nos acercamos a ellas”.

Los asistentes escuchan a Johann De Dier presentar sobre cómo comprender las mentalidades seculares y construir relaciones antes de compartir el evangelio durante la Cumbre de Plantación de Iglesias para la Misión Intercultural, celebrada en Puerto España, Trinidad y Tobago, el 29 de mayo. [Fotografía: Curtis Henry/DIA]
En ese sentido, “no se trata de diluir nuestras creencias y doctrinas, sino de adaptar nuestro enfoque”, dijo De Dier, y preguntó: “¿Cómo podemos conectarnos con [las personas seculares] de una manera contextualizada que pueda hacer que se enamoren de Jesús?”
Cómo cultivar la inteligencia cultural
A continuación, De Dier se refirió a la discusión actual sobre la importancia de la CQ, o inteligencia cultural. “La inteligencia cultural puede ser más relevante al conectarse con las personas seculares, porque nos ayuda a superar lo que podemos o queremos hacer para preguntarnos: ‘¿qué es lo que necesitan?’”, expresó.
De Dier explicó brevemente los distintos aspectos de la CQ, lo que incluye el cognitivo (qué sé yo de su cultura) y el físico (cómo adapto mi comportamiento basándome en lo que sé sobre su cultura). Pero luego está el aspecto emocional, dijo, que es hablar de cómo gestiono la incomodidad, la confusión y las diferencias sin retirarme ni juzgar.
“Tener inteligencia cultural da paso a un aspecto muy, muy importante, que es la observación cultural”, explicó De Dier. Citó el ejemplo de Pablo en Hechos 17, cuando miró a su alrededor buscando formas de conectarse con la gente allí. “Me imagino que Pablo se paseaba por la ciudad y tomaba notas mentales”, contó De Dier. “No fue a Atenas y empezó a predicar sin observar. Observa, y luego se relaciona con otros basándose en lo que ha observado”.

“No puedes simplemente ir a hablar con personas seculares y empezar a hablar de Jesús y darles un estudio bíblico. Primero tenemos que servirles”, dijo Johann De Dier en su presentación del 29 de mayo. [Fotografía: Curtis Henry/DIA]
Cómo hacerlo
Según De Dier, existen dos métodos sencillos para aumentar nuestra conciencia y habilidades de observación. Habló del primero, que, según él, consiste simplemente en “estar presentes y prestar atención”. Explicó: “Siéntense y escuchen. ¿A qué reacciona la gente? Vayan al supermercado. ¿De qué habla la gente? Vayan a la peluquería. Busquen patrones. Observen cómo interactúan las personas entre sí… ¿De qué están sufriendo? ¿Qué están promoviendo en sus redes sociales? ¿Cuáles son los valores de su corazón? ¿Cuáles son sus necesidades?”
Esta es la esencia del ministerio encarnado, dijo De Dier, que es lo que hizo Jesús cuando se trasladó del cielo a esta tierra para buscar y salvar a los perdidos.
Cómo funciona en la práctica
De Dier contó entonces sobre el centro de influencia y consejería de familia ReVIVE —una iglesia misionera urbana— en un barrio urbano de Ciudad de Panamá. Lanzada en 2022, la iniciativa surgió tras un ministerio digital de familia con contenido inspirador y consejos de vida en forma de pódcast y vídeos cortos que De Dier y su esposa habían iniciado en 2019.
“Notamos que los jóvenes, de la Generación Y, tenían muchos problemas en sus matrimonios”, contó De Dier. Y entonces la gente empezó a contactarlos en redes sociales. “Nos decían lo mismo, ‘¿Ofrecen terapia? ¿Hacen terapia?’”
Compartió cómo empezaron a preguntarse si existía alguna iglesia —adventista o de otra denominación— que estuviera ofreciendo esos servicios que la gente necesitaba con desesperación. “Si estas personas necesitan ayuda, ¿a dónde van?” se preguntaron los De Dier.
Fue el origen de ReVIVE, un centro de asesoramiento familiar en Ciudad de Panamá para ayudar a los habitantes urbanos que luchan en sus matrimonios y familias. Como justificación de la iniciativa, De Dier citó de nuevo a White, quien escribió: “Tenemos que hacer más de lo que hemos hecho para llegar a la gente de nuestras ciudades. No tenemos que erigir grandes edificios en esas ciudades, pero una y otra vez se me ha dado la luz de que se tienen que establecerse iglesias en cada ciudad”. 2
De Dier se alegró de informar que ya han ofrecido más de cuatrocientas horas de terapia. “¿Y cómo empezó todo?” preguntó. “Observando, observando… Eso llevó a un espacio precioso con dos oficinas… Y en ese espacio comenzó una iglesia. Solo porque observamos y decidimos estar presentes”.
1 Principles for Christian Leaders (Nampa, Id.: Pacific Press Publ. Assn., 2018), p. 226.
2 Manuscript Releases, t. 4 (Patrimonio White, 1990), p. 283.
Traducción de Marcos Paseggi