Semana anual de oración inspira a líderes adventistas a vivir la misión con propósito

28 de junio de 2026 | Miami, Florida, Estados Unidos | Libna Stevens, Noticias de la División Interamericana
Los principales líderes y el personal adventista del séptimo día de la División Interamericana se tomaron la semana pasada un tiempo para orar, adorar y renovar su énfasis espiritual durante la Semana anual de Énfasis en la Oración de la iglesia, que se celebra del 22 al 27 de junio.
Decenas de administradores y empleados de la sede de la División Interamericana en Miami, Florida, se unieron a colegas que prestan servicios de forma remota en todo el territorio para el énfasis espiritual de una semana de duración, bajo el lema “Vivir la misión con propósito”.

A lo largo de la semana, Stele desarrolló cuatro mensajes interconectados que desafiaron a los líderes a profundizar su relación con Cristo mientras fortalecían su compromiso con la misión. Les llamó a seguir la conducción divina, buscar activamente a los perdidos, centrar la mente en las cosas celestiales y depender completamente de Dios en lugar de sus propias capacidades.
“Solo podemos vivir nuestra misión con propósito si seguimos al Señor”, dijo Stele al comienzo de la semana. Más tarde, recordó a los líderes que la iniciativa “Cada iglesia, una iglesia” en realidad significa que cada miembro participa activamente de la búsqueda de quienes necesitan a Cristo. También instó a los empleados a “poner su GPS en el cielo”, llenando sus vidas con la Palabra de Dios y la oración antes de concluir el mensaje del jueves con un llamado a dejar de “construir nuestras propias torres” y confiar plenamente en Dios.

Para concluir la Semana de Oración del sábado, 27 de junio, el presidente de la División Interamericana, el pastor Abner De los Santos, invitó a líderes, empleados y sus familias a reflexionar sobre la unidad encontrada en Cristo antes de participar en el rito de humildad y el servicio de Comunión. Al basar su mensaje en Filipenses 2 y Juan 6, recordó a los fieles que antes de servir como administradores, directores de departamento o empleados, “todos pertenecemos a Cristo”.
Sobre la base de esa identidad compartida, De los Santos señaló a Jesús como el Pan de la Vida, diciendo que todo creyente es sostenido por el mismo Salvador. Llamó a los líderes a dejar de lado el orgullo, la competencia y el reconocimiento personal en favor de la humildad y el servicio cristianos.
“No somos competidores en busca de reconocimiento. Somos compañeros cubiertos por la misma gracia”, dijo De los Santos.

“El reino de Dios no mide la grandeza por cuántas personas nos sirven, sino por cuántas personas servimos”.
Al cerrar la semana, De los Santos desafió al diverso equipo que trabaja en la División Interamericana a abrazar la unidad como base de la misión.
“Una mente, un solo Pan, una misión”, dijo, al llamar a los líderes a avanzar juntos para cumplir la misión de Cristo.

Para muchos empleados, la Semana de Oración se convirtió en algo más que una serie de devocionales: ofreció una oportunidad para la reflexión personal, la renovación espiritual y una renovada confianza en la conducción divina.
Cori Villarreal, asistente profesional del Departamento de Ministerio Juvenil, dijo que el mensaje inicial de Stele sobre Pedro siguiendo al ángel en Hechos 12 resonó profundamente cuando ella volvió al trabajo tras varios meses recuperándose de una enfermedad grave.
“A veces podemos estar en la iglesia pero espiritualmente dormidos”, dijo Villarreal. “Dios tiene un propósito para nosotros, pero a veces tiene que despertarnos para que podamos movernos y ser activos en su misión”.
El énfasis de la Semana de Oración también recordó a Villarreal la fidelidad de Dios durante uno de los momentos más críticos de su enfermedad. Mientras estuvo hospitalizada, los colegas de la División Interamericana se reunieron en línea para orar por ella.

Giselle Abastida, asistente profesional de la Secretaría, dijo que la semana fortaleció su fe en que Dios escucha incluso las oraciones que a veces los creyentes dudan en elevar.
Tras unirse a compañeros en oración durante toda la semana, su familia recibió la noticia inesperada de que los compradores habían decidido seguir adelante con la venta de la casa de sus padres en Honduras después de que llevara más de un año en el mercado.
“Dios escucha cuando oramos”, dijo Abida. “La semana me recordó que necesitamos llevarlo todo a Jesús, incluso las cosas por las que dudamos en orar”.

“Cuando nos pidieron que escribiéramos un nombre en la ovejita, pensé: ‘Debería poner mi propio nombre’”, dijo. “A veces me doy cuenta de que soy yo quien necesita acercarse primero a Jesús”.
El pastor Marvyn Smith, elegido hace poco director asociado del ministerio juvenil de la División Interamericana, asistió a la Semana de Oración con su esposa, Elodie, mientras visitaban la sede desde su casa en Guyana. Dijo que las ilustraciones bíblicas y los consejos prácticos de Stele ofrecieron lecciones que pretende transmitir en su ministerio.
“La ilustración de cómo Pedro sigue al ángel a través de las puertas de la prisión se quedará conmigo de por vida”, dijo Smith. “Me recordó que caminar con Jesús lo cambia todo”.

“Esos cuatro principios realmente me llamaron la atención”, expresó. “Fueron recordatorios simples y prácticos que puedo aplicar cada día mientras busco servir a Cristo y ministrar a los demás”.
A lo largo de la semana, líderes y personal se reunieron para orar unos por otros, por sus familias, por la misión de la iglesia en toda la División Interamericana y en todo el mundo, así como para recibir peticiones personales y especiales de oración.
La Semana de Oración también incluyó servicios diarios de culto, selecciones musicales, testimonios personales, sesiones de oración y concluyó con el rito de humildad y el servicio de Comunión.

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Traducción de Marcos Paseggi


