Fe, ciencia y asombro se unen bajo el cielo de España.

31 de agosto de 2026 | Sagunto, Valencia, España | Vanesa Pizzuto, Noticias de la División Transeuropea

Del 10 al 13 de agosto, más de 30 científicos y entusiastas de la ciencia se reunieron en Sagunto, España, para la Conferencia de Fe y Ciencia organizada por el Instituto de Investigación de Geociencia (GRI, por sus siglas en inglés). Pero, esta no fue una conferencia ordinaria. El evento fue organizado de manera que coincidiera con el eclipse solar total del 12 de agosto, una de las exhibiciones más espectaculares de la naturaleza y acontecimiento astronómico que llamó la atención de toda Europa. Les ofreció a los participantes la rara oportunidad de contemplar el espectáculo científico desplegándose sobre ellos desde el momento en que la luna se preparaba para cruzar a través del rostro del sol.

En torno al tema “El Sol Todavía Brilla”, representantes de más de 10 países exploraron la relación entre la ciencia y la creación, guiados por dos oradores internacionales, Josué Cardoso Dos Santos y Daniel Blanco.

   

La Conferencia de Fe y Ciencia en Sagunto, España, fue organizada por el Instituto de Investigación de Geociencia y coincidió con el eclipse solar total del 12 de agosto. [Imágenes: Marti Szydłowska, Mitchell Cordero y Vanesa Pizzuto]

El orador Dos Santos, un científico brasileño que actualmente radica en los Estados Unidos, es profesor asistente en la Universidad de Colorado, en Colorado Springs, en donde se especializa en mecánica celeste. El orador Blanco, profesor e investigador argentino en la Universidad Nacional del Litoral, se especializa en epistemología e historia de la ciencia.

Procedentes de distintos trasfondos académicos, los dos oradores enfocaron su atención en la relación entre fe y ciencia desde perspectivas complementarias. Sus presentaciones exploraron interrogantes, desde los remedios matemáticos de Ptolomeo para un cosmos “rebelde” y el fino ajuste del universo, hasta el tema de la velocidad de la luz y el desafío de enseñar física y astronomía desde una perspectiva bíblica.

El eclipse solar total

Ni siquiera la ola de calor, ni el implacable sol español evitaron que los asistentes y visitantes ascendieran lentamente la colina detrás del Colegio Adventista de Sagunto a tiempo para ser testigos del eclipse. Provistos de sombreros, repelente de insectos y gafas  con certificación ISO para observación de eclipses, se reunieron en la ladera a esperar la aparición de un espectáculo natural, que uno de los visitantes describió más tarde como “absolutamente no sobrevalorado”.

Participantes visitan una exhibición de ciencia sobre Galileo Galilei, dirigidos por Daniel Blanco, durante la Conferencia de Fe y Ciencia. [Imágenes: Marti Szydłowska, Mitchell Cordero y Vanesa Pizzuto]

Comenzando aproximadamente a las 7:30 p.m. y llegando a su máxima cobertura aproximadamente a las 8:30 p.m., el eclipse fue manifestándose gradualmente ante ellos,  arrancando espontáneos vítores de júbilo por parte del grupo. Para la mayoría de los participantes esa fue su primer experiencia presenciando un eclipse solar total, lo cual hizo memorables esos cuantos minutos.

“Para mí, el poder presenciar juntos el eclipse fue uno de los detalles más bellos”, dijo Noemí Durán, directora GRI en Europa y organizadora del evento. “La sensación experimentada al quitarnos las gafas de protección al ver el sol totalmente cubierto y la corona; y saber que cada uno en el grupo está sintiendo lo mismo, es algo indescriptible”.

“Todo el mundo empezó a vitorear y se podía escuchar a las personas gritar: ‘Gloria a Dios’, o ‘Gracias, Dios’.  Fue un regalo para todo el grupo”, dijo la directora Durán al reflexionar en cómo esa experiencia compartida de asombro, llevó ultimadamente a la adoración.

Por qué son importantes estos eventos

La conferencia reunió a toda una variedad de profesionales y estudiantes europeos, incluyendo a físicos, farmacólogos, ingenieros y hasta creadores de contenido en los medios sociales interesados en compartir en línea material sobre fe y ciencia. Los trasfondos eran diferentes, pero muchos tenían en común un deseo: explorar interrogantes sobre fe y ciencia juntamente con otros que toman sen serio ambas esferas.

Participantes se reúnen para una fotografía de grupo en una colina cerca del Colegio Adventista de Sagunto antes del eclipse solar total el 12 de agosto. [Imágenes: Marti Szydłowska, Mitchell Cordero y Vanesa Pizzuto]

Claudio Gargano, embajador de GRI por parte de Italia, comenzó a asistir a estos eventos porque, como biólogo marino, deseaba explorar “cómo mi creencia en Cristo encaja en el mundo en que vivo. Así que estaba en búsqueda de un grupo de personas que compartieran las mismas perspectivas”.

Ahora, como embajador, puede ver la oportunidad de llevar tales conversaciones más allá de la conferencia. “Todavía nos falta mucho conocimiento en términos de ciencia y de cómo [funciona] la creación. . . . Estamos tratando de salvar la brecha a través de actividades locales y eventos internacionales. Esa es la razón por la que me emociona la idea de dar a conocer lo que está haciendo GRI”, dijo.

Para el pastor y físico alemán, Martin Borm, el salvar esa brecha comienza con comprensión. “Es importante comprender cómo funcionan las cosas tanto en la naturaleza como en las Escrituras. . . . la ignorancia es peligrosa. El ser humano ha sido causa de mucha destrucción porque no comprendió y, por lo tanto, no pudo apreciar”, dijo.

“No somos llevados por los caprichos aleatorios del caos, sino que vivimos en un universo que sigue las leyes del Creador”, continuó diciendo. “Por lo tanto, la ignorancia de las cosas espirituales es igualmente destructiva. Si el ser humano no está utilizando su capacidad de comprensión, ignora los medios que Dios le ha provisto para su propia salvación. No hay tal cosa como un cristiano perezoso e indiferente”.

Los asistentes toman parte en una sesión interactiva dirigida por Noemí Durán, representando de nuevo el eclipse solar durante la Conferencia de Fe y Ciencia en Sagunto, España. [Imágenes: Marti Szydłowska, Mitchell Cordero y Vanesa Pizzuto]

Para Héctor Postigo, un asistente español que está terminando una carrera en física, el proceso de aprendizaje ha sido personal. Para él, la educación y la comunicación científica son las razones clave para asistir a eventos como este, además de una forma de evitar la falsa elección entre la investigación en el ramo de la fe y la ciencia.

“Cuando era niño, tenía una perspectiva demasiado simplista acerca de la teoría del big bang (mayormente de rocas colisionando y formando planetas). Así que iba a la escuela y decía: ‘No, no. Todas esas ideas son falsas’”.  Sin embargo, su comprensión cambió con el tiempo.

“Lo que yo no entendía”, continuó diciendo, “es que la teoría del big bang podía ayudarte a ver que el universo tiene un comienzo* Y, a través de ello, ver la necesidad de la existencia de Dios. La teoría no le cierra la puerta a Dios; pero de alguna manera, aunque no en forma categórica, abre la puerta a una conversación acerca de los orígenes en las esferas científicas”.

Para él, el aprender cómo tener esa conversación es tan importante como tener una respuesta. “Si lo entendemos en la forma apropiada, nosotros [los cristianos] podemos hablar [a no creyentes] como un grupo de personas que están interesadas en descubrir la verdad en vez de imponerla y como un grupo que piensa en forma seria”.

Asistentes se reúnen en la ladera detrás del Colegio Adventista de Sagunto para observar el eclipse solar total el 12 de agosto. [Imágenes: Marti Szydłowska, Mitchell Cordero y Vanesa Pizzuto]

Puedo Verte (I See You)

Todo el evento contó con un sólido componente espiritual, con meditaciones devocionales cada mañana y música de adoración seleccionada especialmente para la conferencia. El canto tema “Puedo Verte”, una suave balada de la cantautora JJ Heller, reflejó bien el espíritu de la conferencia, subrayando el hecho de la maravilla de la creación.

Cada mañana, los participantes unieron sus voces en ese canto cuyas palabras los invitaban a mirar más allá de lo ordinario y a reconocer a la naturaleza como una de las formas en las que Dios revela su carácter y poder.

“Hay dos libros que Dios usa para revelarse a sí mismo, la Biblia y la naturaleza”, dijo Antonio Cremades durante las palabras de clausura. “Como cristianos, hemos hecho a un lado uno de los libros. . . como resultado, los evolucionistas lo han tomado. Estamos tratando de defender nuestra posición y responderles; pero ya no somos los pioneros”.

“Como cristianos, tenemos mucho qué decir acerca de la naturaleza. Sabemos que fue un inteligente Creador el que la diseñó”, continuó diciendo el profesor de biología y pastor Cremades, ya jubilado, cuyo apoyo al GRI se ha hecho efectivo por décadas. “Siendo que la naturaleza revela su carácter, debemos hacer nuestro de nuevo el libro de la naturaleza y sus mensajes”, concluyó diciendo.

La luna pasa enfrente del sol durante el eclipse solar total visto desde Sagunto, España, el 12 de agosto. El eclipse alcanzó su máxima cobertura aproximadamente a las 8:30 p.m. [Imágenes: Marti Szydłowska, Mitchell Cordero y Vanesa Pizzuto]

*Nota: Durante la Conferencia de Fe y Ciencia, el científico Dos Santos tuvo a cargo una presentación titulada “¿Qué no es el modelo Big Bang?” en la cual explicó, entre otros puntos, la distinción entre el modelo big bang y la teoría de la evolución biológica. El modelo del big bang tiene que ver con el origen del universo  (no es una teoría de evolución biológica). Exploró también cómo los modelos científicos que procuran explicar el comienzo del universo pueden proveer puntos de partida para conversaciones entre fe y ciencia. Para más información y un contexto más detallado, ver Aleksei Popov, “The Big Bang, Standard Cosmological Model, and the Bible” (El Big Bang, modelo cosmológico estándar y la Biblia).

La versión original de este comentario la publicó la División Transeuropea en su sitio de noticias.

Traducción – Gloria A. Castrejón