Un terremoto de magnitud 7,4 dañó una escuela y una iglesia adventista; los líderes evalúan necesidades y ADRA ayuda a decenas de familias en Cali.
10 de agosto de 2026 | Bogotá, Colombia | Laura Acosta, noticias de la Unión Colombiana del Sur y la División Interamericana
Líderes adventistas del séptimo día en Colombia no informaron hoy de muertos ni heridos graves entre los miembros de la iglesia, mientras continuaban averiguando por las congregaciones e instituciones tras un terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste de Colombia, causando la muerte de más de 100 personas en todo el país.
El pastor Henry Beltrán, presidente de la Unión Colombiana del Sur, dijo que la iglesia mantuvo contacto con presidentes de las asociaciones locales para evaluar la situación de miembros, pastores, empleados, iglesias, escuelas y otras instituciones.

El personal de ADRA Colombia realiza un estudio de los daños en un edificio derrumbado junto a la Escuela Adventista CEA Cámbulos en Cali, Colombia, tras el terremoto de magnitud 7,4 del 10 de agosto de 2026. [Fotografía: ADRA Colombia]
El terremoto ocurrió a las 7:34 a.m., hora local del 10 de agosto, cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, Colombia, según el Servicio Geológico Colombiano. El temblor se sintió en gran parte del país, lo que incluye a Cali, Pereira, Manizales, Bogotá y Medellín.
Una de las principales preocupaciones de la iglesia fue la Escuela Adventista CEA Cámbulos en Cali, donde el terremoto dañó parte de la infraestructura del colegio. Un edificio de apartamentos junto al campus también se derrumbó durante el sacudón.
Jaime Moreno, director de ministerios juveniles de la Asociación Colombiana del Pacífico, estaba en las oficinas de la asociación cuando comenzó el terremoto. Dijo que los estudiantes fueron evacuados a un campo deportivo cercano y posteriormente enviados a sus familias.

La entrada de la Escuela Adventista CEA Cámbulos en Cali, Colombia, donde los estudiantes fueron evacuados con seguridad tras el terremoto. [Fotografía: Unión Colombiana del Sur]
El pastor Jeisson Andrade, presidente de la Asociación Colombiana del Pacífico, confirmó que estudiantes y empleados de CEA Cámbulos, la Escuela Adventista El Cortijo en Siloé y la Escuela Adventista Alfonso López estaban a salvo.
“Todos los niños fueron evacuados a tiempo”, dijo Andrade. “Hay daños estructurales y físicos, pero las vidas humanas, que son lo más importante, están seguras, por la gracia del Señor”.
Andrade afirmó que la iglesia seguía alerta ante las condiciones cambiantes y estaba preparada para ayudar a los residentes afectados.
“Seguimos atentos a cualquier situación para que, como iglesia, podamos ser manos de Dios para quienes necesitan ayuda en este momento”, expresó.

Parte de los daños en el techo de la iglesia adventista Emanuel Japón en Dosquebradas, Risaralda, tras el terremoto del 10 de agosto que sacudió la región centro-oeste de Colombia. [Fotografía: Unión Colombiana del Sur]
Las evaluaciones iniciales también identificaron daños en la iglesia adventista Emanuel Japón en Dosquebradas, Risaralda. Los servicios eléctricos y de agua se interrumpieron en la zona, y el limitado servicio de telefonía móvil complicó la comunicación con las congregaciones afectadas.
Los líderes de la Iglesia continuaron recopilando información del territorio de la Unión Colombiana del Sur y monitorizando los informes de la Unión Colombiana del Norte. Beltrán expresó solidaridad con las familias afectadas más allá de la comunidad adventista y dijo que la iglesia estaba preparada para responder cuando fuera necesario.
“Como iglesia, seguimos dispuestos a actuar y servir en lo que sea necesario, acompañando no solo a nuestros miembros sino también a las personas y comunidades afectadas por esta emergencia”, dijo Beltrán.
Instó a los miembros de iglesia a seguir las instrucciones oficiales de emergencia, mantener las precauciones de seguridad y orar por las familias que lloran a los muertos, heridos, desplazamientos y pérdidas de propiedades. También citó el Salmo 46:1: “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones”.

El techo de la iglesia adventista El Paraíso, en el barrio industrial de Pereira, Colombia, se derrumbó durante el terremoto del 10 de agosto. Los líderes de la iglesia continúan evaluando la magnitud de los daños. [Fotografía: Unión Colombiana del Sur]
La Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA) Colombia comenzó a evaluar las necesidades humanitarias y a coordinar con la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas, equipos humanitarios locales y autoridades departamentales de gestión de catástrofes.
Jair Flórez, director nacional de ADRA Colombia, dijo que la agencia desplegó personal y voluntarios en Cali, Valle del Cauca, mientras continuaban las evaluaciones. Como parte de su respuesta inicial, ADRA distribuyó tarjetas de asistencia en efectivo a 144 familias afectadas por el terremoto.
La agencia también está explorando oportunidades de financiación y coordinación con agencias de las Naciones Unidas y socios humanitarios. ADRA Colombia dijo que planea promover un canal de donación en línea a través de sus plataformas de redes sociales para apoyar su respuesta.
Funcionarios de la iglesia y de ADRA dijeron que los equipos seguían evaluando los daños y las necesidades humanitarias en las comunidades afectadas.
Traducción de Marcos Paseggi