Durante 170 años, los adventistas han defendido de forma constante una separación distintiva.

19 de julio de 2026 | Ridgefield, Washington, Estados Unidos | André M. Wang, Northwest Adventists

El 13 de julio, la División Norteamericana de la Iglesia Adventista del Séptimo Día presentó comentarios formales ante la Comisión de Libertad Religiosa del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, expresando su agradecimiento por el compromiso de la comisión con la protección de la libertad religiosa y expresando preocupaciones significativas sobre partes del borrador del informe donde se aborda la relación entre Iglesia y Estado.

El comunicado oficial de la sede de la iglesia en el territorio elogió el apoyo de la comisión a mayores protecciones de acomodación religiosa en el lugar de trabajo y su reconocimiento de la importancia de preservar la autonomía de las organizaciones religiosas. Sin embargo, también advirtió que el tratamiento que hace el borrador del informe sobre la cláusula de establecimiento corre el riesgo de debilitar una de las salvaguardas constitucionales más importantes de Estados Unidos para la libertad religiosa.

Durante más de 170 años, los adventistas han defendido de manera consecuente una separación significativa entre Iglesia y Estado, no por hostilidad hacia la religión, sino por una profunda convicción de que la fe prospera mejor cuando está libre del control gubernamental. Los comentarios de la División Norteamericana explican que la neutralidad religiosa por parte del gobierno ha permitido que personas de todas las religiones adoren según su conciencia, sin coacción ni favoritismo oficial.

La declaración insta a la comisión a reconocer que el apoyo a la separación entre Iglesia y Estado ha provenido históricamente de muchas comunidades religiosas, lo que incluye a los adventistas del séptimo día, los bautistas, los cuáqueros y los judíos, que consideraban este principio constitucional como la protección más fuerte contra la interferencia gubernamental en asuntos de fe. Además, anima a la comisión a reconocer que los defensores de la separación entre Iglesia y Estado suelen estar motivados por una convicción religiosa sincera más que por la oposición a la religión.

A partir de la historia constitucional y de la experiencia adventista —incluida la persecución de los adventistas que guardaban el sábado bajo las leyes dominicales del siglo XIX— la declaración sostiene que preservar límites claros entre la Iglesia y el Estado sigue siendo esencial para proteger la libertad religiosa de todos los estadounidenses.

La declaración concluye animando a la comisión a que revise su informe final para reafirmar ambas cláusulas religiosas de la Primera Enmienda. Juntas, la cláusula de libre ejercicio y la cláusula de establecimiento han creado un marco constitucional que protege la creencia religiosa asegurando al mismo tiempo que el gobierno permanece neutral en asuntos de fe, un equilibrio que la Iglesia Adventista considera vital para preservar la larga tradición estadounidense de libertad religiosa.

La Secretaría de Asuntos Públicos y Libertad Religiosa de la Unión Norte del Pacífico sigue firmemente comprometida con estos principios históricos. Creemos que la libertad religiosa se preserva mejor cuando el gobierno protege enérgicamente el libre ejercicio de la religión, manteniéndose neutral en cuestiones de fe.

En consonancia con el compromiso de larga duración de la Iglesia Adventista con la libertad de conciencia para todas las personas, nuestra secretaría continuará defendiendo fuertes protecciones de acomodación religiosa, defendiendo los derechos de las organizaciones religiosas y promoviendo la separación constitucional entre la Iglesia y el Estado como una salvaguarda indispensable de la libertad religiosa.

Como la historia ha demostrado repetidamente, preservar estos límites constitucionales protege no solo a nuestra propia comunidad de fe, sino también la libertad de cada estadounidense para adorar —o no adorar— según las directrices de la conciencia.

La versión original de esta noticia fue publicada en Northwest Adventists.

Traducción de Marcos Paseggi