Responsable de medios insta a los dirigentes a replantearse la producción de contenidos adventistas de video
29 de octubre de 2026 | Silver Spring, Maryland, Estados Unidos | Marcos Paseggi, Adventist Review
«Estamos viviendo el cambio más significativo en los medios de comunicación religiosa desde la invención de la imprenta», afirmó Kyle Warren, gerente de medios de comunicación de Adventist Review, al iniciar su ponencia durante la Conferencia LEAD celebrada en Silver Spring, Maryland (Estados Unidos), el 8 de octubre. «Durante quinientos años, la imprenta determinó la forma en que las instituciones llegaban a las personas. Después vino la radio y, más tarde, la televisión. Cada una de ellas cambió el alcance, pero no la estructura de la comunicación: una fuente fiable que transmitía un mensaje hacia fuera, dirigido a todo el mundo. Esa estructura ya no existe».
Al dirigirse a más de trescientos miembros de la Junta Directiva de la Asociación General procedentes de todo el mundo, Warren pidió a cada uno de ellos que imaginara quién está viendo su contenido en ese mismo momento y que se planteara algunas preguntas. «¿Están viendo el contenido? ¿Se limitan a pasar de largo? ¿Están involucrados con los contenidos?»

El público y el medio
Warren explicó que podemos pensar que solo los jóvenes ven videos, pero esa idea es errónea. Y equivocarnos en esto «nos está costando precisamente esas personas que estamos intentando acercar a Jesús», afirmó.
Al mismo tiempo, instó a los líderes adventistas a replantearse su forma de concebir los medios de comunicación. «Durante todo el tiempo que muchos de nosotros hemos trabajado en la Iglesia, nos hemos visto a nosotros mismos dentro de un orden fijo», afirmó. Por ejemplo, «la Adventist Review es una revista, la publicación de registro oficial, que además produce algunos videos». En el caso de muchos pastores, «se trata de una iglesia que además retransmite en directo un sermón. Y los medios de comunicación son el folleto que repartimos para atraer a la gente hacia lo “auténtico”».
Warren instó a los líderes a que consideraran los medios de comunicación desde una perspectiva diferente.
«El mercado ya no es la plaza del pueblo. Es un feed; es una miniatura conocida como thumbnail. Son los dos segundos que preceden a que alguien decida si, para él, usted existe o no. Y si no está usted allí, no importa lo fiel que sea su sermón: no está presente donde realmente se desarrolla la conversación», les dijo. «Así pues, este es el cambio de mentalidad. Ustedes son, ante todo, un canal de comunicación. No es un sustituto de la iglesia —la puerta principal—. Son un canal de comunicación que casualmente tiene una revista, que casualmente es una iglesia, que casualmente tiene un mensaje que vale la pena seguir. Y si eso les resulta incómodo, mejor. Yo también solía pensar a la antigua usanza».
Warren citó un estudio realizado por el Barna Group en colaboración con la Asociación Nacional de Emisoras Religiosas, según el cual seis de cada diez adultos consumen contenidos de medios cristianos y más de la mitad de ellos lo hace todas las semanas. «Además, dos de cada tres confían en lo que ven», señaló.

«Detrás de cada una de esas cifras hay una persona esta semana en su propio territorio. Alguien que lleva un año sin acudir a la iglesia, pero que el pasado martes por la noche vio un video del sábado en su teléfono y confió en él más de lo que le gustaría admitir», afirmó Warren. «Por lo tanto, el mercado no es una metáfora; es cuantificable. Es concreto. La única pregunta es: ¿Se encuentra usted allí?».
De qué ya está hablando la gente
Warren compartió su experiencia en la producción de «unScripted», un programa semanal de «Adventist Review» estrenado en enero de 2026 que pretende abordar «preguntas reales» y ofrecer «respuestas sinceras sobre lo que realmente está sucediendo en la Iglesia Adventista». Explicó que, durante los primeros 18 episodios, el equipo publicó en línea su programación habitual. «Sea cual fuera el tema del que trataba la revista, hacíamos un programa sobre él». Dieciocho episodios, y ni uno solo superó las 10 mil visualizaciones, reconoció.
Sin embargo, todo cambió en junio, según contó Warren, cuando los presentadores debatieron la pregunta: «¿Está permitido mantener relaciones sexuales en sábado?». El video obtuvo 44 000 visualizaciones, según informó.
Los presentadores recibieron cientos de comentarios. «El mismo presentador, el mismo formato, el mismo presupuesto. La única diferencia fue el tema», afirmó Warren.
Sin embargo, explicó que el equipo no eligió lo que quería decir por casualidad. «Respondimos a lo que la gente ya se estaba preguntando», comentó Warren. «Después intentamos hacerlo a propósito».
A estos les siguieron otros episodios de éxito, según comentó Warren. «“¿Es la Iglesia Adventista del Séptimo Día una secta?”: 56 mil visualizaciones. “¿Deberían los adventistas prepararse para la crisis final?” “¿Qué ocurrió en 1844?” Cada uno de esos episodios superó las 20 mil visualizaciones», explicó, señalando que los videos que tuvieron mayor éxito respondían a preguntas que la gente ya se estaba planteando. «Así pues, la lección no consistía en hacer mejores videos, sino en dejar de transmitir lo que queríamos decir y empezar a responder» a esas preguntas.

Más allá del número de visitas
Warren también señaló que, según los estudios, el streaming de video llega a todas las generaciones, incluido el 61 por ciento de los baby boomers (los nacidos entre 1946 y 1964). «Una persona de 80 años sentada en el banco de la iglesia que dice no saber mucho de tecnología ya está viendo contenidos en streaming», reveló. «La televisión conectada ha superado al cable y a la televisión abierta combinados. La única pregunta es: “¿Están las personas encontrándolo a usted o están encontrando a otra persona?”», preguntó Warren.
Al mismo tiempo, Warren recordó a los líderes adventistas que el número de visualizaciones no es el objetivo final de la producción de videos. «La visualización no es la meta. Es el primer paso. Y aquí es donde la mayoría de nosotros […] se detiene demasiado pronto».
Explicó que, tras su episodio revelador de junio, más de doscientas personas dejaron un comentario. «Muchos rebatieron con pasajes de las Escrituras, versículo por versículo. Y eso no supone ningún problema. Se trata de un estudio bíblico que comenzó a las 23:00 en la sección de comentarios con personas a las que nunca habríamos podido reunir en una sala», afirmó Warren. «Así que grabamos un episodio de seguimiento para responderles… El espectador se convirtió en participante».
Cuando el equipo de unScripted revisó los comentarios de los cinco episodios más vistos, Warren informó de que encontraron 29 preguntas que la gente había planteado y que seguían sin respuesta. «Veintinueve personas levantaron la mano al fondo de la sala, y nadie de la revista les dio la palabra», explicó. «Esa es la verdadera lección que quiero que aprendamos. La sección de comentarios no es un elemento secundario; es el vestíbulo. Es donde alguien dice algo en voz alta por primera vez, y lo más importante que puede suceder a continuación es que una persona real de la iglesia le responda».

Qué podemos hacer
En la última parte de su presentación, Warren propuso cuatro medidas que cualquiera puede adoptar respecto de este tema. En primer lugar, sugirió que dejáramos de esperar. «Ya casi no hay barreras de entrada. Basta con el teléfono que lleva en el bolsillo. Tómelo como un experimento», aconsejó.
En segundo lugar, Warren sugirió que quienes deseen compartir videos «elijan una plataforma y una pregunta […]. Empiecen por una pregunta que la gente ya se esté planteando, no por aquella que les gustaría que se plantearan».
Warren también aconsejó a los creadores de contenidos que se tomaran el título y la miniatura con la misma seriedad que el contenido que producen. «A muchos de nosotros nos enseñaron que la curiosidad es un cebo para clics o «ciberanzuelo». Pero nadie va a ver un video si no hace clic en él para verlo», reconoció.
Por último, Warren instó a los creadores adventistas de contenido a asegurarse de que cada vídeo incluya un «siguiente paso». «Una pregunta que enviar, un estudio al que unirse, una persona con la que ponerse en contacto. Hagan la petición ante la cámara. Asegúrense de que haya alguien disponible para responder. Y si alguien deja un comentario, asegúrense de que alguien […] le responda», afirmó.
Acercar a las personas a Jesús
Para concluir, Warren resumió el cambio de mentalidad que propone. «Ya no somos una revista que se limita a hacer videos. Ya no somos una iglesia que se limita a retransmitir en directo. Necesitamos convertirnos en un canal de comunicación. Uno que termine siendo una iglesia con un mensaje que valga la pena seguir hasta así llegar a Jesús», afirmó.
En ese contexto, la pregunta clave, según Warren, es sencilla: «¿Estará usted allí cuando lleguen las personas y tendrá algún lugar al que puedan dirigirse a continuación?».


