En el SeLD, los líderes adventistas se alistan para transformar lecciones en misión

5 de agosto de 2026 | Ciudad de Panamá, Panamá | Libna Stevens, Noticias de la División Interamericana
Laura Acosta regresará a Colombia decidida a desarrollar a cada miembro de su equipo de comunicación para que llegue a ser líder. En México, Robert González seguirá sometiendo cada plan institucional a la siguiente pregunta: ¿Contribuye al avance de la misión de la iglesia? Kay White, de la Unión del Caribe, se está preparando para ayudar a que los miembros locales se reconecten con personas que se han alejado de la iglesia. Y Rosario González de Santamaría, en Panamá, quiere alejarse más a menudo del papeleo para escuchar con más atención a profesores y alumnos.
Sirven en cuatro entornos ministeriales diferentes, pero al concluir la Conferencia del Segmento de Desarrollo del Liderazgo (SeLD) 2026 en Ciudad de Panamá, cada una describió un cambio similar: el liderazgo cristiano no se trata simplemente de un título o un conjunto de responsabilidades. Se trata de desarrollar a las personas, escuchar con humildad y mantener la misión en el centro de cada decisión.

Desarrollando líderes por medio de la comunicación
Para Acosta, que ha prestado servicios en la comunicación de la iglesia desde 2018 y que hace poco fue nombrado director asociado de comunicación de la Unión Colombiana del Sur en Bogotá, la conferencia replanteó principios de liderazgo familiares dentro de un contexto claramente adventista. Ha completado formación en liderazgo fuera de la iglesia, dijo, pero el énfasis del SeLD en la dependencia del Espíritu Santo cambió su forma de ver a las personas, los proyectos y la estrategia.

Acosta lidera un equipo de comunicación de siete miembros. Antes del SeLD, dijo, a menudo veía el liderazgo centrado en que una persona dirigiera a los demás. Ahora pretende actuar de manera más deliberada para desarrollar a cada miembro del equipo como líder en su propia área.
“No solo hacen un trabajo técnico”, dijo. “Por medio de la fotografía, el video y la escritura, también están formando discípulos”.

El énfasis OneVoice27 presentado en el SeLD proporcionó a su equipo un marco más claro para ese seguimiento, dijo. También reforzó su convicción de que la comunicación tiene que ir más allá de los estudios y la producción de contenidos. “La comunicación es evangelización”, dijo Acosta. “Es un ministerio”.
Mantener las instituciones centradas en la misión
González, director general del Centro de Vida Sana en Chiapas, México, dejó el SeLD con la convicción renovada de que el crecimiento institucional nunca tiene que estar desconectado del propósito de la iglesia.

El centro de salud ha ampliado su personal y atención a los pacientes en los últimos años y está planificando una clínica dedicada al tratamiento y prevención de la diabetes. Para González, ese crecimiento hace que sea cada vez más importante una planificación estratégica cuidadosa, al tiempo que refuerza la necesidad de definir el éxito tanto en términos espirituales como operativos.
Describió pacientes que llegan con un dolor intenso, incapaces de dormir o comer, y que luego se marchan con renovadas fuerzas y esperanza. Cada terapia, tratamiento e interacción debería orientar a los pacientes hacia Dios mientras les ayuda a adoptar un estilo de vida más saludable, dijo.

La vía de liderazgo institucional también le brindó oportunidades para intercambiar ideas con administradores de otras uniones, asociaciones y organizaciones. Esa creación de contactos, dijo, ayudó a que los participantes compararan desafíos y aprendieran de enfoques que ya funcionan en otras partes del territorio.
El liderazgo como una temporada de servicio
Para White, que está en transición de la administración de asociación a liderar ministerios personales, Escuela Sabática y servicios comunitarios de la Unión Caribeña, el SeLD la ayudó a replantearse las transiciones de liderazgo como temporadas de ministerio en lugar de medidas del progreso personal.

Las sesiones sobre secretaría y evangelización también ayudaron a que White viera una conexión más fuerte entre la información precisa de los miembros y la misión. Una auditoría de la feligresía de su campo local mostró que muchas personas inscritas como miembros no asistían regularmente a los cultos religiosos. Esa realidad la llevó a una iniciativa de oración de sesenta días en la que se animó a los miembros a orar por los que se habían desconectado, a llamarlos y visitarlos.
El desafío ahora, dijo, es ayudar a que cada miembro reconozca la evangelización como una responsabilidad espiritual personal. “Los programas y recursos desarrollados a nivel de división y unión tienen que llegar al miembro de la iglesia local y convertirse en herramientas prácticas para el ministerio a ese nivel”, afirmó.

Hacerse de tiempo para escuchar
González de Santamaría también asistió por primera vez al SeLD. Profesora de tecnología de la información y coordinadora académica de educación secundaria en la Escuela Adventista Metropolitana de Panamá, atiende a una comunidad escolar de aproximadamente 550 estudiantes que va desde el jardín de infantes hasta el duodécimo año.
Dijo que la conferencia reforzó tres necesidades: aceptar el cambio, liderar con humildad y desarrollar las habilidades interpersonales necesarias para escuchar bien. Las calificaciones académicas pueden desarrollar conocimientos profesionales, dijo, pero la paciencia, la empatía y la apertura tienen que ser practicadas en las relaciones diarias.

Esto es especialmente importante cuando se trabaja con jóvenes cuyas experiencias y formas de comunicarse difieren de las de generaciones anteriores. “Escuchar no significa que todas las ideas vayan a ser adoptadas”, dijo, “pero permite que los líderes comprendan, generen confianza y reconozcan contribuciones que de otro modo podrían pasar por alto”.
Los educadores también se enfrentan a cargas que van más allá del aula, añadió. Algunos estudiantes provienen de hogares marcados por conflictos o padres ausentes, mientras que profesores y personal asumen responsabilidades y luchas propias. “A veces el líder también es el profesor, el orientador, el padre—la persona que escucha y da un abrazo”, dijo.

De la formación a la transformación
El pastor Balvin Braham, vicepresidente de la División Interamericana y coordinador del SeLD durante la última década, afirmó que la respuesta de los participantes confirmó que el desarrollo del liderazgo sigue siendo esencial. Muchos líderes asumen nuevas responsabilidades con experiencia limitada, dijo, lo que hace que los mentores, modelos prácticos y principios de liderazgo probados del SeLD sean especialmente valiosos.
“El desarrollo del liderazgo no es algo que podamos considerar opcional”, dijo Braham. “Los nuevos líderes necesitan orientación, mentoría, coaching, asesoramiento y ejemplos que funcionen”.

Se espera que la próxima conferencia, programada para el 19 y 22 de julio de 2027, incluya a líderes y ponentes de divisiones mundiales que representan una gama más amplia de culturas y regiones.
En su mensaje final, De los Santos recordó a los participantes que el liderazgo depende de Cristo y significa avanzar la misión de Dios “con humildad, sabiduría, compasión y valentía”.
Tras agradecer a los ponentes, facilitadores, voluntarios y participantes, De los Santos desafió a los delegados para que vieran la conclusión como un nuevo comienzo. “No pensemos en esto como el fin del SeLD, sino como el comienzo de una renovada temporada de liderazgo fiel”, dijo. “Ojalá que permanezcamos anclados en la Palabra de Dios y sigamos viviendo la misión dondequiera que él nos envíe”.
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Traducción de Marcos Paseggi

