Memorias vivientes en la Universidad Southern busca poner estos testimonios a disposición de las siguientes generaciones.

31 de agosto de 2026 | Collegedale, Tennessee, Estados Unidos  | Chehalis Eno, Universidad Adventista Southern

Durante casi seis décadas, los estudiantes de la Universidad Adventista Southern han respondido a llamados para prestar sus servicios como estudiantes misioneros en todo el mundo. Ahora, gracias a un reciente proyecto de la Biblioteca McKee llamado Living Memoirs (Memorias vivientes): Una Colección Oral de Historias, sus historias están siendo preservadas para las generaciones futuras.

Esta iniciativa recoge testimonios de primera mano de estudiantes misioneros de la Universidad Southern, que se remontan al inicio de este programa en 1967, incluyendo las alegrías, desafíos y crecimiento espiritual que son el resultado de compartir el amor de Cristo en otras culturas.

   

Misiones de estudiantes en servicio vespertino de la Universidad Adventista Southern. [Imagen: Universidad Adventista Southern]

“Nuestro deseo era permitir que nuestros estudiantes y exalumnos contaran auténticamente, en sus propias palabras, sus experiencias en el campo misionero”, explica Bethany Thornton Howard, bibliotecaria de servicios públicos, quien dirigió el proyecto.

Bajo la orientación de la bibliotecaria Howard y con el apoyo técnico de la bibliotecaria de servicios de investigación, Jessica Spears, docenas de misioneros fueron entrevistados por los ayudantes de investigación de posgrado, Ali Leonor y Savanna Gregory Stowell, en un esfuerzo por crear una colección que subraya la forma como el servicio misionero moldea la vida, fe y llamados de aquellos que participan.

Siendo transformados

Las entrevistas captan relatos profundamente personales de exmisioneros, muchos de los cuales atribuyen a esas experiencias el crédito de haber logrado profundizar su fe y de haberlos situado en el sendero de la labor misionera de por vida, o de carreras orientadas hacia el servicio.

Harry Nelson, quien graduó de la Universidad Southern en 1970 y cuya historia es una de las más tempranas de la colección, le concede al tiempo pasado como misionero en Borneo el crédito por haber trazado el camino a seguir de su vida entera.

“La rica experiencia que tuve . . . fue solo un peldaño en la experiencia de no solamente gozar de una carrera profesional como médico misionero; sino también la de apoyar nuestra obra mundial adventista del séptimo día”, dice. Valoro mis experiencias de estudiante misionero como básicas y esenciales”.

Marty Miller, quien graduó en 1983, aceptó un llamado para enseñar en Majuro, en las Islas  Marshall, durante los primeros años de la década de 1980. Recuerda bien la diversidad de habilidades de aprendizaje en una de las aulas. ”Era abrumador”, recuerda. “La enseñanza no era fácil, pero fue una de las mejores experiencias de mi vida”. Y acredita su carrera en educación a su experiencia formativa en Majuro.

Kasey Castellanos (derecha) en Bolivia. [Imagen: Universidad Adventista Southern]

  [/caption]Casi una década más tarde, Lori Pettibone Futcher enseñó en la misma escuela que Marty Miller y su experiencia en la isla le proveyó lecciones para toda la vida. “Fue para mí una oportunidad para realmente crecer y madurar”, explica. “Consolidó en mí la convicción de que Dios tenía un propósito para mi vida y comencé a comprender más acerca de escuchar al Espíritu Santo”.

Transformando vidas hoy

La colección incluye también voces más recientes, tales como la de Kasey Castellanos, quien graduó en 2026. Muy temprano en su vida sufrió el fallecimiento de su hermano menor debido a complicaciones médicas, lo cual impuso un gran peso en su vida espiritual. Aunque pudo reconectarse con Dios durante la escuela secundaria, todavía sentía que algo estaba faltando. Un año de experiencia misionera al comenzar su  experiencia universitaria lo cambió todo. Al prestar sus servicios en Familia Feliz, una escuela boliviana con internado para niños huérfanos o víctimas de abuso, aprendió a depender totalmente de Dios.

“Hubo días en que me sentía tan extenuada física, emocional y mentalmente, que tenía que pedirle a Dios que me diera fuerzas para jugar con los pequeños del jardín de infantes durante horas”, relata. “Es mucho más fácil pedirle a Dios ayuda y fortaleza ahora que cuando me fui al extranjero”.

Para Kasey Castellanos, algunos de los momentos más significativos ocurrieron al formar sólidas conexiones con los niños. “Una estudiante me dijo que nunca había sentido que tuviera buena relación con alguien en el personal hasta que me conoció”, recuerda. Fue entonces cuando me di cuenta de que mi tiempo en Bolivia no era en vano. Mis lágrimas y risas eran todas parte de la bondad de Dios usándome para bendecir a esos niños”.

Mantener vivo el latido espiritual

Las entrevistas en Memorias Vivientes: Una Colección Oral de Historias están siendo preservadas a través de grabaciones de audio y transcripciones, las cuales ofrecen una vislumbre inspiradora de la tradición misionera de la Universidad Southern, garantizando que esas experiencias continúen ejerciendo un impacto en las generaciones futuras.

La versión original de esta noticia la publicó la Universidad Adventista Southern en su sitio de noticias.

Traducción – Gloria A. Castrejón