Erton C. Köhler insta a los líderes a que fortalezcan la unidad, la oración y la alineación estratégica en toda la iglesia global.
2 de marzo de 2026 | Riviera Maya, Quintana Roo, México | Libna Stevens, Noticias de la División Interamericana
“Ante un mundo que se está desintegrando, Dios llama a su iglesia para que avance en la dirección opuesta”.
Con ese contraste sobrio, el pastor Erton C. Köhler, presidente de la Asociación General de Adventistas del Séptimo Día, pronunció un mensaje devocional sobre la integración durante el segundo día de la Cumbre de Liderazgo “I Will Go—Vivir la Misión” en Riviera Maya, México, el 2 de marzo.
Dirigiéndose a presidentes, secretarios ejecutivos, tesoreros y líderes de departamentos de la División Interamericana (IAD), Köhler enmarcó la integración no como una estrategia administrativa sino como una necesidad espiritual para la iglesia del siglo XXI.

El pastor Erton C. Köhler imparte la devoción matutina sobre integración durante la Cumbre de Liderazgo de la División Interamericana el 2 de marzo de 2026, en Riviera Maya, México. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]
Haciendo referencia a los conflictos globales en curso —incluida la guerra en Oriente Medio y cuatro años de guerra en Ucrania— Köhler describió un planeta “que está perdiendo el control”.
“El mundo se está desintegrando ante nuestros ojos”, dijo. “Ante un mundo que se está desintegrando, el Señor llama a su iglesia para que actúe en la dirección opuesta: en forma integrada”.
Si la iglesia quiere seguir siendo sal y luz, advirtió, necesita demostrar algo que el mundo no puede producir por sí solo.
“Si vivimos y trabajamos como ellos viven y trabajan”, dijo, “nos dirán que no nos necesitan”.

Desde el escenario, el pastor Erton C. Köhler se dirige a casi 600 líderes de las uniones, asociaciones y de los campos locales durante la sesión devocional matutina de la Cumbre de Liderazgo de la División Interamericana. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]
Köhler relacionó su llamado a la integración con el énfasis global de la iglesia: estar arraigada en las Escrituras y enfocada en la misión.
Esa expresión, explicó, resume los cuatro énfasis de la División Interamericana: comunión con Dios, identidad en Cristo, unidad por medio del Espíritu Santo y misión para todas las personas, que se encajan bajo el enfoque general de la Asociación General de estar arraigados en la Biblia y enfocados en la misión.
“No hay Biblia sin comunión”, expresó. “La Biblia genera identidad. Y cuando unimos la Biblia y la misión, la unidad se convierte en la consecuencia. La misión es la mejor medicina para la unidad en la iglesia”.
El patrón del Pentecostés
Al pasar al libro de Hechos, el capítulo 2, Köhler destacó la secuencia de la iglesia primitiva: Primero: la unidad. Entonces: el Espíritu Santo. A continuación: una revolución en la misión. “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos juntos en un solo lugar”, citó. “La unidad abrió la puerta. Descendió el Espíritu. Y tres mil fueron bautizados”.
“Todo comienza con la unidad”, enfatizó. “Si no hay unidad, no hay Espíritu. Si no hay Espíritu, no hay revolución en la misión”.

Gladiola de Bouchot, de la Unión Mexicana de Chiapas, escucha atentamente durante el mensaje devocional sobre integración en la Cumbre de Liderazgo de la División Interamericana en la Riviera Maya, México. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]
“La iglesia no es un archipiélago”, dijo. “Es un cuerpo”. Los diferentes departamentos siguen siendo distintos: ministerios personales, Escuela Sabática, educación, comunicación, pero la integración implica alineación.
La integración no significa uniformidad, aclaró. “Significa que todos avanzan en la misma dirección con un propósito compartido y un compromiso común”.
Cuando eso ocurre, añadió, “unidos somos más fuertes. Vamos más allá. Llegamos más rápido. Y abrimos la puerta para que el Espíritu Santo actúe entre nosotros”.
Una visión del espíritu de la profecía
Köhler citó entonces a Elena G. White, cofundadora de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, para recordar a los líderes la promesa asociada a la acción unida, tal como se escribe en Hechos de los apóstoles, p. 74: “Mientras continuaran trabajando unidos, los mensajeros celestiales irían delante de ellos abriendo el camino; los corazones serían preparados para la recepción de la verdad y muchos serían ganados para Cristo”.

Linda Tobias, de la Unión del Caribe, escucha atentamente durante el segmento devocional el 2 de marzo de 2026, en la Cumbre de Liderazgo de la División Interamericana. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]
“Pero eso solo ocurre”, enfatizó, “si trabajamos juntos”.
Líderes que se integran
Köhler destacó varias cualidades de los líderes que fomentan la integración, señalando que priorizan la unidad sobre el territorio personal y funcionan más como directores que como solistas. Estos líderes fomentan deliberadamente la participación, evalúan regularmente su efectividad, simplifican las iniciativas para mantener el enfoque y comunican de forma consistente para que todos estén alineados en propósito y dirección.
“La gente ayudará a lograr lo que ayude a planear”, dijo, instando a los líderes a que involucren a otros en los procesos estratégicos. También advirtió contra lo que él llamó “falla eléctrica”, esos métodos continuos que antes funcionaban pero que ya no producen resultados.

El presidente de la Asociación General, el pastor Erton C. Köhler, y su esposa Adrienne sonríen mientras el presidente de la División Interamericana, el pastor Abner De los Santos (derecha), levanta la mano en señal de agradecimiento tras el mensaje devocional de Köhler el 2 de marzo de 2026. La pareja recibió un gesto de agradecimiento antes de partir hacia su siguiente compromiso. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]
Simple. Audaz. Relevante.
Cualquier iniciativa importante, dijo, debe cumplir tres criterios: debe ser simple, audaz y relevante.
Señaló la próxima iniciativa global OneVoice2027, que llama a los adventistas de todo el mundo a proclamar a Cristo en septiembre de 2027.
“Si queremos predicar en voz alta”, dijo, “tenemos que predicar con una sola voz”.
Köhler cerró subrayando tres aspectos esenciales de la misión integrada: la oración, una dirección clara basada en las Escrituras y centrada en la misión, y el avance deliberado juntos.

El pastor Uriel Castellanos (derecha), presidente de la Asociación Mexicana del Soconusco, escucha durante el culto devocional junto a su esposa Mary Torres (izquierda), el 2 de marzo de 2026. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]
Luego preguntó directamente a los líderes: “¿Aceptan el desafío?”
Mientras las manos se alzaban por el auditorio, Köhler oró para que la integración, aunque difícil, se convierta en una obra milagrosa del Espíritu Santo en los 42 países de la División Interamericana.
“Esto es fácil de decir”, oró, “pero difícil de lograr. Que el Señor realice este milagro entre nosotros”.
A medida que la cumbre continúa, se espera que los líderes exploren formas prácticas de fortalecer la alineación, simplificar prioridades y movilizar a los miembros en toda Interamérica, avanzando no como islas, sino como un solo organismo, arraigados en la Biblia y centrados en cumplir la misión, según los organizadores.
Traducción de Marcos Paseggi