Los jóvenes del Congreso de Jóvenes Adventistas Europeos comparten sus reflexiones sobre la lectura.
25 de agosto de 2026 | Valencia, España | Vanesa Pizzuto, Noticias de la División Transeuropea
El Congreso Europeo de Jóvenes Adventistas 2026 ofreció no solo una oportunidad para que los jóvenes cantaran con todo el corazón, liderados por un equipo cosmopolita y extraordinariamente dotado de músicos, o para aprender de teólogos y predicadores internacionales del calibre de Ivana Méndez y Damian Chandler, sino también —redoble de tambores— ¡para leer un buen libro de papel como en los viejos tiempos!
Quizá usted no pensaría que los libros impresos serían populares entre la Generación Z y la Generación Y, dos generaciones que han crecido rodeadas de pantallas y con acceso casi ilimitado a contenidos digitales. Sin embargo, los libros de papel están volviendo a llegar a manos de los lectores jóvenes. Para algunos, el atractivo es precisamente lo que falta en la vida digital: un descanso de las notificaciones, el salto de una noticia a otra y las pantallas luminosas.

David Neal saluda a la gente en la mesa donde firmó ejemplares de El líder de hoy: 50 principios atemporales sobre liderazgo, en el Congreso Europeo de Jóvenes Adventistas en Valencia, España. [Fotografía: Simão de Abreu]
El regreso al papel forma parte de un interés más amplio por experiencias más deliberadas sin estar en internet. Las preocupaciones sobre la fatiga por la pantalla, combinadas con la creciente conciencia sobre cómo las plataformas digitales recopilan y utilizan los datos personales, también han llevado a algunos jóvenes a replantearse cómo y dónde consumen información.
Para satisfacer ese apetito de algo tangible, tanto Safeliz, la editorial adventista española, como Stanborough Press, con sede en el Reino Unido, tuvieron puestos en el pabellón de exposiciones del Congreso. Las editoriales también organizaron eventos de firma de libros, donde los asistentes podían hacer preguntas personales sobre temas como el duelo y el liderazgo directamente a los autores, convirtiendo lo que podría haber sido una simple transacción en una oportunidad de conexión analógica.
En un encuentro con el teólogo alemán Frank Hasel, jóvenes hicieron preguntas sobre el duelo, la gracia y la gratitud, temas explorados en su último libro, ¡El amor existe! Una travesía por el duelo, la gracia y la gratitud(Safeliz).
Luego, el viernes 7 de agosto, el pastor inglés David Neal dio la bienvenida a preguntas sobre liderazgo bíblico y firmó ejemplares del libro que coescribió titulado: El líder de hoy: 50 principios atemporales sobre liderazgo (Stanborough Press). Para Neal, la confianza y la integridad están siempre en el centro del liderazgo, pero especialmente cuando se conecta con jóvenes adultos.
“El liderazgo nunca consiste simplemente en ocupar un puesto o llevar un título. Se trata de reflejar el carácter de Cristo […]. Por lo que he visto aquí en el Congreso, los jóvenes adultos de hoy quieren a alguien en quien puedan confiar. Como han crecido en un mundo donde la confianza es frágil, valoran la autenticidad. En Jesús encuentran a alguien en quien pueden confiar de verdad y seguir”, dijo.

David Neal firma un ejemplar de El líder de hoy: 50 principios atemporales sobre liderazgo, en el Congreso Europeo de Jóvenes Adventistas en Valencia, España. Neal es uno de los autores del volumen. [Fotografía: Simão de Abreu]
Una generación postdigital de lectores
Pero ¿qué atrae a los jóvenes que han crecido en un mundo digital para que vuelvan al papel? En el Congreso, las respuestas fueron tan variadas como las de los propios lectores.
“Había muchos libros que no he visto en mi iglesia porque no han sido traducidos. Así que me alegré mucho de conseguir algunos”, contó Timi Bahun, que viajó desde Eslovenia al Congreso y pasó un tiempo en los puestos.
Para Bahun, el recurso también fue práctico. “Se siente mejor [tener un libro físico]. La luz de pantalla no es buena, especialmente cuando te despiertas o cuando te vas a dormir, y estos son los momentos en los que suelo leer libros”.
Para otros, la elección del formato está moldeada por la accesibilidad. “Tengo dificultades para leer porque tengo dislexia, así que personalmente prefiero el formato de audio», compartió Alīna Vanaga, desde Letonia. A pesar de ello, visitó los puestos de libros en el pabellón de exposiciones porque “quería añadir una Biblia en inglés a mi colección de Biblias, una que me resultara cómoda de leer, ya que el tamaño y el espacio de la fuente pueden facilitar un poco la lectura y el procesamiento del texto”.
“Cuando lo leo, disfruto no solo de la Palabra de Dios sino también de todo el proceso en sí», añadió. «La sensación de tocar la Biblia, el olor de las páginas y pasarlas una a una. Este proceso es especial y personal para mí. Nunca siento una conexión tan profunda [con Dios] como cuando leo la Biblia.»
Para Roberts Geide, de Letonia, la elección es aún más sencilla. “Prefiero los libros físicos porque no me siento mal después de leer durante varias horas”, dijo. “También prefiero leer sin que las notificaciones me interrumpan”.
Para Neal, el entusiasmo que rodea a los libros físicos también dice mucho sobre la forma en que los jóvenes eligen dedicar tiempo a interactuar con ideas. “En mi mundo, leer un libro impreso consiste en crear un espacio en el tiempo para pensar y reflexionar. Es de donde se sacan ideas, donde mi mente realiza un esfuerzo especial aunque no quiera. Es mi lugar para pensar. Ver a los jóvenes involucrarse con los libros también es inspirador”.
La versión original de este comentario fue publicada en el sitio de noticias de la División Transeuropea.
Traducción de Marcos Paseggi