Líderes del Concilio Anual analizan el aumento de los bautismos, el descenso de miembros registrados y las preocupaciones relativas a la asistencia de los jóvenes, enfatizando la necesidad de reforzar el discipulado, la retención y la atención pastoral en toda Interamérica.

3 de noviembre de 2026 | Bogotá, Colombia | Libna Stevens, Noticias de la División Interamericana

«En el libro de cuentas del cielo, las estadísticas no son meras cifras administrativas. Cada cifra representa un alma, cada gráfico narra una historia de gracia divina y cada tabla refleja a una iglesia que trabaja en el campo de la cosecha».

Con esas palabras, el secretario ejecutivo de la División Interamericana, Pierre Caporal, marcó la pauta del informe de la Secretaría ante más de doscientos miembros de la junta directiva, durante el Concilio Anual celebrado el 2 de noviembre de 2026 en Bogotá, Colombia.

Pierre Caporal, secretario ejecutivo de la División Interamericana, presenta el informe del secretario ante más de doscientos miembros de la Junta Directiva reunidos en Bogotá (Colombia) y más de cincuenta participantes adicionales conectados en línea durante las sesiones de la junta en el Concilio Anual, celebradas el 2 de noviembre de 2026. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]
Presentado bajo el lema «Una voz, una cosecha: contar almas, vivir la misión», el informe destacó un aumento de los bautismos junto con un descenso en el número de miembros registrados y la preocupación por la asistencia de los jóvenes a la iglesia, lo que subraya la necesidad de reforzar el discipulado, la retención de miembros y la atención pastoral en las 25 uniones de la división.

Caporal destacó que «los Reglamentos Eclesiástico-Administrativos son uno de los elementos que mantienen unida a la organización de la iglesia», y señaló la importancia de contar con principios compartidos y una misión coordinada en todo el territorio.

Sobre la base del llamado del apóstol Pablo a glorificar a Dios «con un mismo ánimo y una misma voz», según Romanos 15:5-6, Caporal recordó la fundación de la división en Balboa (Panamá) en 1922, cuando los pioneros de la iglesia se enfrentaron al desafío de unir un territorio separado por vastos océanos, diferentes lenguas coloniales y fronteras políticas.

«La sabiduría humana sugería que la unidad entre el Caribe, Centroamérica y el norte de Sudamérica era imposible», afirmó Caporal. «Sin embargo, unidos por una esperanza bendita, nuestros antepasados decidieron hablar con una sola voz».

Pierre Caporal, secretario ejecutivo de la División Interamericana, presenta su informe de forma virtual a los miembros de la Junta Directiva el 2 de noviembre de 2026. [Fotografía: Daniel Galardo/DIA]
Ese compromiso compartido con la unidad y la misión, señaló, sentó las bases para más de un siglo de crecimiento de la iglesia. Desde los 9017 miembros con los que contaba en su fundación, la división creció hasta alcanzar los 68166 en 1972 y superó los dos millones en el año 2000. En la actualidad, cuenta con más de 3,7 millones de miembros repartidos en 25 uniones y más de 25.600 congregaciones.

Avances en la evangelización a pesar del descenso en el número de miembros

En ese contexto de crecimiento a largo plazo, las últimas cifras de afiliación revelaron un panorama más complejo.

Janelle Scantlebury-Smith, secretaria adjunta de la División Interamericana, presentó unas estadísticas en las que se comparaban los terceros trimestres de 2025 y 2026, y en las que se ponían de relieve los avances en materia de evangelización, así como los desafíos a la hora de retener a los miembros.

Los bautismos aumentaron de 37.591 a 48.997, mientras que los rebautismos pasaron de 6.072 a 7.137. Las profesiones de fe también aumentaron, pasando de 1079 a 1455. En conjunto, estas tres categorías representaron un incremento de casi el 29 por ciento en las adhesiones, pasando de aproximadamente 44.700 a 57.600.

Janelle Scantlebury-Smith, secretaria asociada de la División Interamericana, presenta las estadísticas sobre el crecimiento de la iglesia y el número de miembros durante el Informe de la Secretaría, el 2 de noviembre de 2026. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]
A pesar de esos avances, el número de miembros registrados en las 25 uniones de la división disminuyó en 59.608, lo que supone aproximadamente un 1,58 por ciento. Trece uniones registraron aumentos, mientras que 12 informaron de disminuciones.

«Si el número de nuevas afiliaciones está aumentando, ¿por qué observamos al mismo tiempo un descenso generalizado en el número de miembros registrados?», preguntó Scantlebury-Smith.

Informó de que las bajas y exclusiones de miembros se redujeron en un 55 por ciento, pasando de 82.157 a 36.768, pero advirtió que esa reducción se debía en gran medida a un menor número de ajustes administrativos y no necesariamente a una mejora en la retención de socios.

Según señaló, estas cifras deberían llevar a los responsables a analizar no solo cuántas personas se están incorporando a la Iglesia, sino también la eficacia con la que esta atiende a quienes ya figuran en sus registros de miembros. A fecha del tercer trimestre de 2026, la división contaba con un número registrado de 3.714.687 miembros.

La imagen muestra la evolución comparativa del número de bautismos y profesiones de fe durante el tercer trimestre de 2025 y 2026. [Imagen cedida por Janelle Scantlebury-Smith/DIA]
La asistencia de los jóvenes suscita preocupación

Según los datos, los jóvenes de entre 16 y 35 años representan más del 35 por ciento de los miembros registrados en la División Interamericana.

El informe identificó a 991.421 miembros en ese grupo de edad, pero solo 169.894 —aproximadamente el 17 por ciento— fue clasificado como asistente habitual a la iglesia.

Los 821.527 restantes, es decir, el 83 por ciento, se registraron en otras categorías de asistencia. Scantlebury-Smith advirtió que las cifras no indican necesariamente que todos estén inactivos, ya que algunos podrían asistir a otros centros o tener categorías de membresía pendientes de actualizaciones.

Pidió que se llevara a cabo un análisis minucioso para determinar su situación e identificar oportunidades de atención pastoral.

La imagen muestra la comparación entre los miembros jóvenes de la División Interamericana según la asistencia y el número de miembros registrados. [Imagen facilitada por Janelle Scantlebury-Smith/DIA]
Los bautismos gracias a los clubes de Aventureros, Conquistadores, y Guías Mayores también disminuyeron un 16,5 por ciento en una muestra de nueve uniones, pasando de 16.583 en 2025 a 13.851 en 2026. Los Conquistadores registraron el mayor descenso, con un 24,4 por ciento. La muestra no fue representativa de toda la división.

«¿Están comprometidos? ¿Los estamos formando como discípulos? ¿Y los estamos movilizando para la misión?», preguntó.

Fortalecimiento de la atención a los miembros y rendición de cuentas

El subsecretario de la División Interamericana, Álvaro Niño, informó sobre los avances en la Revisión General de Miembros, una iniciativa diseñada para identificar a los miembros que se han alejado de sus congregaciones y ofrecerles oportunidades de reintegrarse.

Niño informó de un aumento del 68,6 por ciento en las clasificaciones de los miembros en comparación con el año anterior, y destacó que la revisión debería servir como estrategia de atención pastoral, más que como una mera corrección de los registros de afiliación.

Álvaro Niño, subsecretario de la División Interamericana, aborda en el informe de la secretaría el tema de los registros de miembros de iglesia y la importancia de restablecer el contacto con los miembros inactivos [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]
Asimismo, destacó las evaluaciones en curso y la formación profesional del personal de secretaría, así como el centenario de los Reglamentos Eclesiástico Administrativos de la Asociación General, que han contribuido a orientar la unidad organizativa y las prácticas administrativas.

Para septiembre de 2026, el Sistema de Gestión de la Iglesia Adventista (ACMS) contaba con aproximadamente 3,5 millones de registros de miembros, y el 86,7 por ciento de las congregaciones registraban su actividad en el sistema, lo que pone de relieve la necesidad de una formación continua y de una presentación de informes más completa.

En el informe también se señalaron los avances realizados en la «Enciclopedia de los Adventistas del Séptimo Día», con 380 de los 461 documentos asignados a la división ya finalizados.

Las iniciativas misioneras involucran a jóvenes voluntarios

Samuel Telemaque, director de Misión Adventista de la División Interamericana, destacó las iniciativas interculturales destinadas a llegar a comunidades con una presencia adventista limitada, al tiempo que se involucra a los jóvenes adultos en el servicio misionero.

Los líderes de la Unión Colombiana del Sur escuchan el informe de la Secretaría el 2 de noviembre de 2026. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]
Mencionó una cumbre intercultural sobre la fundación de iglesias celebrada en Trinidad y Tobago a principios de este año, que capacitó a los participantes para ejercer su ministerio entre comunidades laicas, indígenas, musulmanas y de otro tipo.

Telemaque informó de que 75 jóvenes voluntarios procedentes de 14 uniones establecieron diez congregaciones durante una iniciativa misionera de diez días de duración en la Guayana Francesa, tras seis meses de preparación.

«Se bautizaron 52 personas, y las nuevas iglesias siguen incorporando nuevos miembros», afirmó.

Añadió que, desde entonces, cuarenta voluntarios habían comenzado a establecer iglesias entre poblaciones de difícil acceso, lo que pone de relieve el impacto de la iniciativa en la participación de los jóvenes.

Samuel Telemaque, director de la Misión Adventista de la División Interamericana, destaca el establecimiento de iglesias y las iniciativas de voluntariado durante el informe del secretario en Bogotá (Colombia), el 2 de noviembre de 2026. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]
«Es una forma maravillosa de retención y conservación», afirmó Telemaque, haciendo hincapié en el papel que desempeña el servicio misionero a la hora de fortalecer el vínculo de los jóvenes con la iglesia.

Asimismo, destacó las colaboraciones para la formación en misiones interculturales y la ampliación de las oportunidades de voluntariado en toda la división.

Una orientación estratégica para 2027

Al concluir el informe, Caporal expuso las prioridades de la Secretaría para lo que queda del quinquenio 2025-2030, entre las que se incluyen la movilización misionera, la formación del personal de la Secretaría, el establecimiento de iglesias, el discipulado, la revisión del censo de miembros y la transformación digital.

Un miembro de la Junta Directiva toma una fotografía durante el informe del secretario en el Concilio Anual de la División Interamericana celebrado en Bogotá, Colombia, el 2 de noviembre de 2026. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]
Entre los objetivos se incluyen la formación de doscientos fundadores de iglesias, la movilización de doscientos voluntarios para 2030, la implementación de clases postbautismales en el 80 por ciento de las iglesias y el aumento de la tasa de retención a dos años del 60 al 80 por ciento.

Caporal también abogó por una integración plena del ACMS en las 25 uniones y por una mayor coordinación entre la labor administrativa y la evangelización.

Hizo hincapié en que las revisiones del número de miembros deberían centrarse en identificar, visitar y recuperar a los miembros que se han alejado de la iglesia, en lugar de limitarse a eliminar nombres de los registros de la iglesia.

Los líderes instan a la participación de los jóvenes y a la atención pastoral

Tras la presentación del informe, los miembros de la junta directiva expresaron su preocupación por la participación de los jóvenes y la necesidad de reforzar la atención pastoral.

Daniel Torreblanca, director del ministerio juvenil de la División Interamericana, aboga por una mayor participación y retención de los jóvenes tras conocer las preocupantes cifras sobre el descenso de la asistencia juvenil expuestas en el informe del secretario. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]
Daniel Torreblanca, director del ministerio juvenil de la División Interamericana, se preguntó si los jóvenes, que constituyen una parte significativa de los miembros de la división, están adecuadamente representados en el liderazgo de la iglesia y en la toma de decisiones.

Manifestó su preocupación por el hecho de que los jóvenes pierdan el vínculo con las congregaciones locales tras pasar de los clubes de Conquistadores a la universidad, sobre todo aquellos que estudian en instituciones no adventistas.

Torreblanca pidió una mayor inversión en los Ministerios Universitarios en Campus Públicos (PCM) y un apoyo más específico durante esa transición.

«¿Estamos siendo relevantes para los jóvenes?», preguntó. «El mundo avanza a un ritmo vertiginoso». Instó a los líderes a responder con algo más que programas. «Necesitamos respuestas. Y necesitamos un compromiso».

Kamila Soto, representante juvenil de la Unión Venezolana Occidental, destaca el impacto del servicio misionero juvenil durante el Concilio Anual de la División Interamericana celebrado en Bogotá, Colombia, el 2 de noviembre de 2026. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]
Kamila Soto, representante laica rotatoria de la Unión Venezolana Occidental, destacó el servicio misionero como un medio para reforzar la participación de los jóvenes. Basándose en la iniciativa de la Guayana Francesa, señaló que los voluntarios que, en un principio, consideraban la experiencia como una oportunidad para viajar, regresaron con un sentido más profundo de la misión. Instó a los líderes de la unión a ampliar las oportunidades para que los jóvenes presten servicio tanto a nivel local como internacional.

El presidente de la División Interamericana, Abner De los Santos, reconoció los desafíos, al tiempo que destacó que muchos jóvenes siguen participando activamente en la vida de la iglesia.

«Tenemos que acompañarlos en este camino», afirmó, y pidió un apoyo constante.

El secretario asociado de la Asociación General, Gerson Santos, reconoció la preocupación por la falta de participación de los jóvenes, pero señaló que el aumento de los bautismos y los rebautismos constituían signos alentadores del crecimiento de la evangelización. Asimismo, elogió los esfuerzos de la Secretaría por reforzar la profesionalidad mediante la formación y las evaluaciones, y destacó la importancia de contar con registros precisos a la hora de prestar atención pastoral.

El secretario asociado de la Asociación General, Gerson Santos, destaca la importancia de contar con registros precisos de los miembros y de la atención pastoral tras reaccionar al informe del secretario. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]
«Si no clasificamos a los miembros, no sabemos dónde se encuentran. No podemos atenderles», afirmó Santos, subrayando que las revisiones del censo de miembros deben centrarse en identificar y reincorporar a los miembros, en lugar de limitarse a eliminar nombres de los registros de la iglesia.

Asimismo, instó a conciliar las discrepancias entre los datos del ACMS y los informes estadísticos oficiales con el fin de mejorar la precisión y la atención a los miembros.

Haciéndose eco de esa preocupación, el secretario ministerial de la División Interamericana, Josney Rodríguez, advirtió que una gran cantidad de programas y eventos de la iglesia puede desviar la atención de la formación de los miembros y del apoyo a su crecimiento espiritual.

«Debemos seguir recordando que somos pastores», afirmó Rodríguez, instando a los líderes a dar prioridad a la atención personal y al cuidado espiritual por encima de las actividades y el crecimiento numérico.

Luis Aguillón reacciona al informe del secretario durante el Concilio Anual de la División Interamericana celebrado en Bogotá, Colombia, el 2 de noviembre de 2026. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]
José Bouchot, presidente de la Unión Mexicana de Chiapas, instó a los líderes a reforzar el discipulado y la retención de los jóvenes, haciendo que la evangelización ocupe un lugar central en los ministerios existentes, incluidos los clubes de Conquistadores y los campamentos.

Mencionó un reciente campamento de Conquistadores celebrado en Chiapas que resultó en aproximadamente mil bautismos, en el que los jóvenes y sus consejeros participaron activamente para llevar a los candidatos a Cristo. Bouchot hizo hincapié en que los encuentros juveniles tienen que servir para celebrar los esfuerzos misioneros continuos, en lugar de constituir eventos aislados.

Luis Aguillón, secretario ejecutivo de la Unión Salvadoreña, recomendó que en los futuros informes se incluyeran indicadores de retención a más largo plazo, mientras que Roberto Herrera, director de mayordomía de la División Interamericana, hizo hincapié en el fortalecimiento de las congregaciones locales para atender a los miembros en el contexto del crecimiento continuo de la iglesia.

El director de mayordomía de la División Interamericana, Roberto Herrera, también hizo hincapié en el fortalecimiento de las congregaciones locales como lugares en los que los miembros pueden crecer espiritualmente, y señaló que el rápido crecimiento de la Iglesia conlleva una responsabilidad igualmente importante: cuidar de quienes se incorporan a ella.

De izquierda a derecha: los dirigentes de la División Interamericana Ivelisse Herrera, tesorera; Abner De los Santos, presidente; y Janelle Scantlebury-Smith, secretaria asociada, observan cómo los miembros de la junta toman la palabra… ante el micrófono. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA]
Al concluir el debate, De los Santos agradeció a Caporal y al equipo de la Secretaría, así como a los secretarios de las uniones y de campo locales, por sus esfuerzos por ofrecer una visión más clara del crecimiento de la Iglesia, sus desafíos y sus prioridades para impulsar su misión.

La junta directiva votó a favor de aceptar oficialmente el informe de la Secretaría.