Aun las personas saludables no son inmunes a sus efectos, dice cardiólogo especializado en insuficiencia cardíaca.
27 de agosto de 2026 | Loma Linda, California, Estados Unidos | Elena Aguirre, Loma Linda University News y Adventist Review
Las bebidas energéticas se han convertido en una popular fuente de energía para estudiantes, atletas y profesionales con una agenda muy apretada. Pero, los cardiólogos dicen también que están observando una tendencia problemática: más y más pacientes que llegan a la sala de emergencia con síntomas relacionados con problemas cardiacos después de haber consumido esas bebidas con alto contenido de cafeína.
Dmitry Abramov, un cardiólogo especializado en insuficiencia cardiaca avanzada, en Loma Linda University Health, afirma que muchos de estos pacientes experimentan síntomas que varían desde rápidas palpitaciones del corazón y ritmos cardiacos anormales, hasta otras consecuencias más serias.
“Estamos observando un incremento de visitas en las salas de emergencia, particularmente de personas jóvenes cuyos síntomas parecen estar relacionados con consumo de bebidas energéticas”, dijo el cardiólogo Abramov. “La mayoría de los casos están relacionados con síntomas cardíacos, incluyendo frecuencias cardíacas elevadas y ritmos cardíacos anormales, aunque también son notorios dolor en el pecho, alta presión arterial y ansiedad asociada al efecto”.

La elevada carga estimulante de las bebidas energéticas puede activar rápidamente la respuesta de “lucha o huida”, haciendo que aumente el ritmo cardíaco y la presión sanguínea, a la vez que hace al corazón más susceptible a ritmos anormales, [Imagen: Unsplash | Garv Chaplot]
Muchas personas asumen que las bebidas energéticas son simplemente versiones más concentradas de café, pero el doctor Abramov dice que esa es una idea errónea.
A diferencia del café, que se consume mayormente en forma más gradual, muchas de las bebidas energéticas contienen entre 200 a 300 miligramos de cafeína, lo cual representa dos o tres veces más la cantidad encontrada en una taza normal de café. Estas bebidas contienen además estimulantes adicionales, tales como guaraná, juntamente con grandes cantidades de azúcar. Esta combinación puede producir un efecto mucho mayor en el sistema cardiovascular.
Cómo afectan el corazón las bebidas energéticas
Esta elevada carga estimulante puede activar rápidamente la respuesta de “lucha o huida”, haciendo que aumente el ritmo cardíaco o la presión sanguínea, a la vez que hace al corazón más susceptible a ritmos anormales.
En algunas personas, especialmente en aquellas con enfermedad cardiaca subyacente, las bebidas energéticas pueden provocar palpitaciones, fibrilación auricular y otros ritmos cardiacos anormales, o dolor en el pecho causado por espasmos de la arteria coronaria.
Ni siquiera las personas saludables son inmunes.
“Vemos en forma rutinaria efectos adversos en personas jóvenes, que, por lo demás, gozan de buena salud”, dice el cardiólogo Abramov, señalando el hecho de que muchas de ellas asumen que no corren ningún riesgo.
¿Por qué los jóvenes adultos son particularmente vulnerables?
Las bebidas energéticas frecuentemente se consumen a la par de otros hábitos que ya de por sí suponen un esfuerzo extra para el corazón, incluyendo falta de sueño, deshidratación, ejercicio intenso, consumo de bebidas alcohólicas y otros estimulantes.
Esta combinación puede incrementar en forma significativa el riesgo de ritmos cardiacos anormales y otras complicaciones cardiovasculares. El hacer ejercicio después de consumir una bebida energética puede aumentar aún más el esfuerzo al acelerar el ritmo cardiaco, a la vez que se incrementa el riesgo de deshidratación y males relacionados con el calor.
El cardiólogo Abramov insta a cualquiera que experimente síntomas inusuales después de haber consumido una bebida energética, a tomar en serio esta situación y explica que esas señales de advertencia incluyen rápidas o persistentes palpitaciones, dolor en el pecho y dificultad para respirar. Menciona también el sentirse mareado o perder el conocimiento y ansiedad severa o que va en aumento.
Una mirada más allá de la lata de bebida energética
Mientras los investigadores continúan estudiando los efectos a largo plazo de las bebidas energéticas, su consumo frecuente se ha visto relacionado a alta presión arterial crónica, estrés cardiovascular crónico y un mayor riesgo potencial de ritmos cardiacos anormales. Señala el cardiólogo que el depender diariamente de bebidas energéticas podría también indicar la existencia de problemas más graves, tales como privación crónica del sueño, estrés, mala nutrición, agotamiento o condiciones de salud mental no atendidos
“Las bebidas energéticas no son nada buenas”, señala el cardiólogo Abramov. “Su carga estimulante puede influir de manera significativa en la fisiología cardiovascular, especialmente cuando se consumen en exceso o en combinación con otros factores estresantes”.
Si has experimentado palpitaciones cardiacas, malestar en el pecho u otros síntomas preocupantes después de consumir bebidas energéticas, habla con tu médico o cardiólogo, especialmente si tienes alta presión sanguínea o una afección cardiaca preexistente.
La versión original de este artículo lo publicó Loma Linda University Healt en su sitio de noticias. La Iglesia Adventista del Séptimo Día desalienta oficialmente el consumo de bebidas con cafeína, incluyendo las bebidas energéticas. Sobre la base de los principios de salud óptima integral, la cofundadora de la Iglesia Adventista, Elena G. White, escribió acerca de evitar cualquier cosa que pueda ser perjudicial para el organismo o la práctica de conductas adictivas. Sin embargo, la adhesión a esas enseñanzas no constituye un requisito de feligresía en la Iglesia Adventista.
Traducción – Gloria A. Castrejón