La iniciativa a largo plazo, liderada por la Unión Mexicana del Sureste, busca fortalecer el crecimiento espiritual y asegurar que los nuevos creyentes sean acompañados de manera deliberada más allá del bautismo.

1 de septiembre de 2026 | Mérida, Yucatán, México | Víctor Martínez y Noticias de la División Interamericana

Los líderes adventistas del séptimo día en la Unión Mexicana del Sureste están fortaleciendo su énfasis en el discipulado, con un renovado enfoque en lo que ocurre antes y después del bautismo y en la tarea de acompañar a los creyentes mientras se desarrollan espiritualmente, se involucran en la vida de la iglesia y aprenden a discipular a otros.

Llamada “Sígueme”, la nueva estrategia fue presentada a 185 pastores de distrito, directores de departamento y administradores durante un encuentro ministerial celebrado del 9 al 12 de agosto en el campamento Río de Janeiro de la unión.

El pastor David Celis Aguilar, presidente de la Unión Mexicana del Sureste, habla con pastores distritales sobre la iniciativa OneVoice27 de la iglesia global, durante una reunión ministerial centrada en la nueva estrategia de discipulado de la unión, celebrada del 9 al 12 de agosto de 2026 en el campamento Río de Janeiro de la unión en el sur de México. [Fotografía: cortesía de la Unión Mexicana del Sureste]

La iniciativa surgió de discusiones entre líderes de las uniones y los campos locales que comenzaron en el verano de 2025, cuando los administradores revisaron los registros de membresía y compararon tendencias en su territorio con las de la iglesia mundial. Durante la década anterior, encontraron que entre el 40 y el 45 por ciento de quienes se habían unido a la iglesia mediante bautismo ya no formaban parte de la membresía, según el pastor David Celis Aguilar, presidente de la Unión Mexicana del Sureste.

Los hallazgos llevaron a que los líderes analizaran con mayor detenimiento lo que ocurre tras concluir los esfuerzos de evangelización y la manera en que las iglesias pueden acompañar de forma más deliberada a los nuevos creyentes más allá del bautismo.

“El discipulado es un proceso de por vida”, dijo Celis.

En lugar de otro programa de la iglesia a corto plazo, los líderes describieron “Sígueme» como una estrategia a largo plazo destinada a hacer que el discipulado intencionado formara parte de la cultura de cada congregación en todo el territorio de la unión.

Para Celis, el problema va más allá de los registros de membresía o de alcanzar metas numéricas. El evangelismo no puede terminar con el bautismo, dijo. Los nuevos creyentes necesitan orientación espiritual continua, relaciones significativas, oportunidades de servir y preparación para que con el tiempo puedan discipular a otros.

Los pastores distritales, los directores de los departamentos y los administradores de toda la Unión Mexicana del Sureste se reúnen durante el encuentro ministerial donde se introdujo la nueva estrategia de discipulado denominada “Sígueme”. [Fotografía: cortesía de la Unión Mexicana del Sureste]

Seguir a Jesús en cada etapa

“Sígueme” está organizada en tres etapas: conocer a Jesús, crecer en Jesús y servir como Jesús.

La primera etapa comienza cuando una persona estudia la Biblia, experimenta la conversión y se prepara para el bautismo. La segunda se centra en el crecimiento espiritual y el acompañamiento deliberado tras el bautismo. La tercera busca establecer a los creyentes más profundamente en su fe involucrándolos en el servicio y preparándolos para compartir sus creencias con otros.

La estrategia no reemplaza el proceso de evangelización que existe en la iglesia, explicó Celis. En cambio, fortalece un área que los líderes consideran que necesita mayor atención: el desarrollo espiritual continuo y la integración de los creyentes tras el bautismo.

Las iglesias de todo el territorio ya están involucradas en actividades comunitarias, brigadas médicas, estudios bíblicos y campañas de evangelización pública. “Sígueme” pretende construir sobre esos esfuerzos ayudando a quienes han llegado por medio de la evangelización a convertirse en discípulos activos y en crecimiento, conectados con la vida y la misión de la iglesia.

La estrategia sigue el ciclo de evangelización que ha establecido la iglesia, que incluye preparar la tierra, sembrar, cultivar, cosechar y preservar. El énfasis renovado, dijo Celis, está en esa etapa final: ayudar a que los creyentes se mantengan conectados, maduren espiritualmente y se conviertan ellos mismos en formadores de discípulos.

Los líderes de la iglesia analizan formas de acompañar y discipular de manera deliberada a los nuevos creyentes tras el bautismo como parte de la nueva estrategia “Sígueme”. [Fotografía: cortesía de la Unión Mexicana del Sureste]

Herramientas para iglesias locales

Durante la reunión ministerial de agosto, los pastores revisaron la estrategia en grupos de discusión, ofrecieron comentarios y estudiaron materiales que utilizarán a medida que se introduzca “Sígueme” en todo el territorio. También se familiarizaron con recursos diseñados para apoyar cada etapa del proceso de discipulado. Adaptadas a partir de materiales y recursos existentes de la iglesia desarrollados por una comisión de pastores de las uniones y directores de los departamentos, las herramientas incluyen guías de estudio bíblico, materiales para acompañar a los nuevos creyentes y orientación práctica para implementar la estrategia en iglesias locales y grupos pequeños.

Los presidentes de los campos locales supervisarán la implementación en sus territorios, mientras que los pastores distritales serán responsables de llevar la estrategia a las congregaciones locales. Cada iglesia designará a un anciano y a un director de discipulado para coordinar el proceso, mientras que las parejas de discipulado se organizarán en grupos pequeños para acompañar a lo largo de las diferentes etapas.

La unión planea revisar el progreso durante las reuniones mensuales de pastores. Los administradores de las uniones también visitarán los campos locales dos veces al año para evaluaciones. La formación e implementación continuarán campo por campo y distrito por distrito, lo que incluirá el primer trimestre de 2027.

Gabriel Estrada, tesorero de la Unión Mexicana del Sureste, habla sobre la importancia de alinear los recursos financieros con las prioridades de la misión para apoyar la nueva estrategia de discipulado. [Fotografía: cortesía de la Unión Mexicana del Sureste]

Cada persona es importante

Para Otoniel López, secretario ejecutivo de la Unión Mexicana del Sureste, las tendencias de la membresía que impulsaron la estrategia representan en última instancia a individuos que necesitan atención y cuidado continuos.

“Cada dígito es una persona, y cada persona es un alma para el reino de los cielos”, dijo López.

La Secretaría está apoyando la estrategia mediante un proceso de revisión de la feligresía, que ayuda a los pastores a identificar a los miembros que permanecen activos, aquellos que pueden necesitar transferencias y aquellos que se han desconectado de la iglesia y pueden necesitar un cuidado pastoral adicional.

Ese trabajo, dijo López, va más allá de mantener registros precisos. Puede ayudar a identificar a personas que necesitan a alguien que se acerque, escuche y les ayude a reconectarse con una comunidad de fe.

Los recursos siguen a la misión

El tesorero de la Unión, Gabriel Estrada, dijo que la nueva estrategia también se reflejará en la planificación financiera.

Los pastores y líderes de los departamentos tienen la guía estratégica “Sígueme”, que utilizarán para implementar la nueva estrategia de discipulado en iglesias de toda la Unión Mexicana del Sureste. [Fotografía: cortesía de la Unión Mexicana del Sureste]

“Para la Tesorería, el plan de discipulado ‘Sígueme’ es una alta prioridad”, dijo Estrada.

Se animará a las iglesias, los campos locales y la unión a que alineen los recursos financieros con las prioridades de la misión para que el discipulado reciba apoyo no como tan solo una iniciativa más, sino como parte integral de la vida de la iglesia, explicó. Para Estrada, esa conexión va más allá de los presupuestos. La mayordomía y el discipulado, dijo, son ambas expresiones de una vida orientada a la misión.

De la estrategia a la cultura de la iglesia

La verdadera prueba para “Sígueme” se dará en las congregaciones locales, donde los pastores y los líderes laicos pondrán en práctica la estrategia.

El pastor Rigoberto Reyes González, que atiende a un distrito de tres iglesias con 350 miembros en Villahermosa, Tabasco, dijo que la reunión ministerial le desafió a priorizar a las personas sobre las actividades y a actuar de manera más deliberada en el desarrollo de discípulos.

“Quiero que el programa se convierta en la nueva cultura de mi iglesia en los próximos años”, dijo Reyes.

Eso significa ir más allá de simplemente administrar las actividades de la iglesia, añadió, para formar de manera deliberada a personas comprometidas con Cristo, el discipulado y la misión.

El pastor Joel Gómez Alvarado, que atiende al distrito de Yaxkukul con seis iglesias y 440 miembros en la Asociación del Mayab, salió de la reunión con un objetivo similar.

“Me voy motivado para hacer del discipulado un modo de vida, no solo para mí, sino para mi iglesia”, dijo Gómez.

Pastores y líderes de toda la Unión Mexicana del Sureste se reúnen para una fotografía grupal durante la reunión ministerial. [Fotografía: cortesía de la Unión Mexicana del Sureste]

Gómez planea comenzar a formar a los ancianos de iglesia, los miembros de la junta de la iglesia y los líderes de los grupos pequeños para que primero experimenten el discipulado por sí mismos y luego estén preparados para guiar y motivar a otros.

La misión continúa después del bautismo

Con 728 iglesias y 605 congregaciones en toda la Unión Mexicana del Sureste, los líderes reconocen que establecer una cultura común del discipulado en todo el territorio llevará tiempo.

Por eso mismo Celis enfatizó que “Sígueme” no se presenta como una campaña temporal. Su éxito, dijo, dependerá de que pastores, ancianos, líderes ministeriales y miembros de la iglesia vean el discipulado como una responsabilidad continua.

La reunión de agosto concluyó con estudio, oración y compromisos de los pastores para comenzar a llevar la estrategia a sus distritos y congregaciones.

Para los líderes de las uniones, el objetivo es asegurar que la evangelización conduzca no solo a la decisión del bautismo, sino a un camino continuo en el que los creyentes estén acompañados, fortalecidos en su fe, participen en el servicio y, finalmente, estén preparados para guiar a alguien más hacia Jesús.

“El discipulado es un proceso de por vida”, dijo Celis.

Traducción de Marcos Paseggi